29.12.02

JAVIER SARDA: VISCERAS COMO NEGOCIO





El rey de las audiencias de los programas de madrugada está a punto de cumplir su programa número 900 sin que nadie le haga sombra y viendo cómo sus contrincantes más directos se quedaban en el camino. Y aunque le irrita que tachen su programa de «basura televisada», por Crónicas Marcianas han pasado desde La Juani -supuesta aventura de Jesulín que no le importa que le llamen «guarra», siempre que paguen bien- hasta «la parada de monstruos» que, según Coto Matamoros, su contertulio más polémico, protagonizan El Dioni, Tony Genil, Arlequín y demás fauna nacida gracias al efecto Tamara y su No cambié, no cambié...

Así, noche tras noche, ha fabricado un producto de éxito para Tele 5 al que intentaron hacer sombra desde Antena 3 -la cadena que según el Gabinete de Estudios de la Comunicación más tiempo de emisión dedica a la información rosa- con Abierto al anochecer.

Pero el programa de Jordi González, a pesar de logar una media de audiencia similar o superior a la de Tele 5, no ha cumplido un año en antena. Algo que también ha sufrido en sus propias carnes Concha Velasco, que, al frente de Tiempo al tiempo, veía cómo TVE suspenía un programa que por sus contenidos no respondía a los objetivos de una televisión pública. Pero si unos se van, otros aparecen y, así, Tele 5, con su apuesta de los sábados, Salsa Rosa, servía de refugio a quienes están ávidos por facturar con sus sentimientos más íntimos.

Y es que en la incruenta batalla del día a día por lograr el máximo número de espectadores, las cadenas de televisión han apostado con fuerza por los programas del corazón. Tanto que, según el mismo estudio de GECA, desde que en 1993 TVE estrenara Corazón, corazón, el programa más amable sobre los famosos, se llegaba en 2002 a los 17 espacios en los que, de una forma u otra, los famosos y sus apéndices adquirían protagonismo.

(Romualdo Izquierdo – EL MUNDO – 29 Diciembre 2002)

24.12.02

CARLOS LATRE, PERSONAJE TELEVISIVO DEL AÑO



Carlos Latre, el joven humorista que acompaña siempre a Javier Sardá en Crónicas Marcianas, el show nocturno de Telecinco, ha resultado elegido Personaje TV 2002 en la votación realizada entre los veintitrés diarios de toda España que distribuyen El Semanal TV.

La elección, que realiza por tercer año consecutivo el semanario líder de la prensa televisiva, se llevó a cabo entre las candidaturas presentadas por las cadenas televisivas de cobertura nacional. En la elección de Carlos Latre, los votantes han destacado el talento artístico de sus imitaciones y "su capacidad de rescatar lo más cómico de sus personajes''.

Las secciones de televisión de los diarios que han participado en la elección optaron por Carlos Latre frente a Manel Fuentes (de La noche de Fuentes y cía.), Imanol Arias y Ana Duato (protagonistas de la serie Cuéntame cómo pasó) y Angels Barceló (presentadora de la edición de las 14.30 de Informativos Telecinco), otros de los personajes más votados.

El Semanal TV publicará el próximo viernes 27 de diciembre, en su último número del año, un reportaje sobre Carlos Latre que incluye una entrevista con el humorista y un artículo especial del periodista Ramón Arangüena, copresentador del magacín Lo + Plus. La revista presenta, además, toda la programación especial de Nochevieja, con una entrevista a José Luis Moreno, productor de la gran gala que ofrecerá TVE 1.

(COLPISA – 24 Diciembre 2002)

23.12.02

COTO MATAMOROS: “NADIE FIRMA TANTOS AUTÓGRAFOS COMO YO EN ESPAÑA, MÁS DE MIL A LA SEMANA”



En Crónicas Marcianas representa al lado oscuro de la fuerza. Enemigos no le faltan y parece seguir consiguiendo más entre los famosos. Ahora bien, Coto Matamoros es un malo con principios, un moralista 'sui géneris'. El gemelo más 'matón' de los Matamoros acaba de publicar su segundo libro. Se titula 'Usted también puede ser famoso'. En menos de un mes, ya va por la quinta edición.

- Su libro anterior criticaba a los famosos. Este nos anima a ser uno de ellos. ¿En qué quedamos?

- Vamos por partes; en 'La Flor de Usera', denunciaba la fabricación de unos elementos absolutamente analfabetos que se venden como triunfadores. Eso sigo denunciándolo aquí, y también la facilidad con que cualquiera puede llegar a ser famoso. Basta con no tener escrúpulos.

- Pero si hasta se lo recomienda a sus hijos

- Si un hijo mío aspirase a famoso, lo desheredaba. Creo que salta a la vista que mi libro está escrito desde el cinismo y la ironía.

- Escribe mejor de lo esperado.

- Este libro ha obtenido un reconocimiento literario. Se la han tenido que enfundar. Que un tipo que está encuadrado en lo que es la basura tenga una calidad literaria superior a la media

- Eso, un tipo como usted

- Marginado y marginal.

- No tan marginal, que se está forrando.

- Una cosa es ingresar dinero y otra, estar vetado en muchos medios.

- Usted también es famoso.

- Lo soy, me doy cuenta de ello cuando voy por la calle. Pero ni exploto la fama ni he vendido jamás nada de mi intimidad.

- Moraliza sobre un mundo del que también participa.

- Sí, pero yo participo de destruirlo. Soy el enemigo número uno de la prensa rosa. Jamás verá en el 'colorín' una noticia sobre mí. Intentan silenciarme haciendo como que no existo.

- ¿Es esclavo de su personaje, un tipo continuamente cabreado?

- No he creado un personaje, soy así. He tenido la suerte de ser un inmaduro y de no haber cambiado a mis casi 46 años. Mi hermano, por ejemplo, ha caído en ese defecto de buscar la madurez, que es lo peor.

- Enrique del Pozo, Carmen Hornillos ¿Aprovecha el libro para insultar a sus compañeros de tertulia?

- De compañeros no tienen nada. Digamos que es gente que se sienta a la misma mesa. Gente que respira baba, envidiosa y rencorosa.

- Usted mismo se retrata borracho.

- Lo de borracho lo he puesto por no decir absolutamente pasado de cocaína, que sería la realidad. No voy a hacer apología de las drogas, pero creo que la 'coca' hace menos daño que el alcohol.

- Eso dígaselo a Joaquín Sabina.

- Sabina dice muchas gilipolleces y mentiras. A mí también me ha dado un infarto. Lo único que hice fue moderarme en el consumo. La heroína la dejé en una semana. Sin embargo, quiero dejar el tabaco y no puedo.

- Si supiéramos cuánta droga consumen los llamados famosos

- No soy Ricardo Bofill ni me voy a chivar de nadie, pero, si hiciera una lista, sería como la de las páginas amarillas.

- En su libro hay una galería de famosos importante. ¿Se ha dejado alguno?

- He ido a los más actuales; si hubiera escrito una semblanza de Mar Flores, habría necesitado cien páginas más.

- Veo que sigue teniendo una fijación con ella.

- La tiene ella conmigo, que me ha vetado en determinadas televisiones y ciertos programas.

- ¿No le preocupa crearse tantos enemigos?

- A éstos no les importa que les pongas a parir. Jorge Berrocal, al que pongo a bajar de un burro, me ha dado las gracias por salir en el libro. Son conscientes de que lo importante es que hablen de ellos.

- ¿Será que usted da miedo, como Jesús Mariñas?

- Yo a Mariñas le considero un amigo, y creo que sólo hay que tenerle miedo cuando escribe, porque te puede volver loco. No he visto un tío que escriba peor. No se entiende ni él.

- Creo que ahora tiene nueva pareja e incluso acaba de tener otro hijo.

- Sí, el quinto; una niña preciosa.

- ¿Es fácil vivir con usted?

- No. Soportarme es un gran mérito de mi mujer, porque a veces llego a casa a las doce de la mañana del día siguiente con una tajada considerable. Y, en vez de echarme de casa, me prepara un baño.

- ¿Eso se lo habría aguantado usted a una mujer?

- No se lo habría aguantado a nadie, soy sincero; pero, cuando ella me conoció, ya me conoció así. No la engañé.

- ¿La gente le tiene manía?

- Al contrario, mis beneficios más gruesos los saco de llenar macrodiscotecas todos los fines de semana. Yo soy el tipo que más autógrafos firma en este país; un mínimo de mil a la semana. Y la gente todavía me pide que dé más caña.

- ¡Qué ejemplo para la juventud!

-Estupendo. Ojalá mis hijos fueran como yo, gente radical y contestataria. Yo quizá sea un mal ejemplo para la familia Aznar, pero el concepto que tengo de la vida encaja perfectamente con lo que soy.

(Arantza Furundarena – COLPISA – 23 Diciembre 2002)

BORIS IZAGUIRRE: “CRÓNICAS ES UN LABORATORIO DE IDEAS, UNA DE ELLAS BAJARME LOS PANTALONES”



Escritor de culebrones, showman, tertuliano, guionista y algo marciano, Boris Izaguirre pasa unos días en Galicia para firmar ejemplares de su tercer trabajo literario.

- ¿Viene de voluntario?

- No, no quiero que me acusen de foto demagógica. De todas maneras pasaré la Nochebuena en Vigo y, si el 25 hay uniforme y mascarilla, me apunto. Como ve, voy al revés que el Gobierno, que llegará con la tercera marea.

- ¿Cómo surge la idea de escribir «1965»?

- Quería escribir la historia de un hijo con un padre grandioso, de un personaje que desapareciera y que no lo volvieran a encontrar. Además, la historia tenía que hablar de los años ochenta, pero me resultaba difícil conectar las tres cosas. Fue en un viaje a Miami cuando decidí que tenían que ser tres varones nacidos el mismo año y el mismo día. Una noche cenando con unos amigos me di cuenta de que los tres habíamos nacido el mismo año, en tres lugares diferentes pero con las mismas coordenadas, por lo que me resultó una idea generacional bastante interesante.

- ¿Qué tiene Boris de Daniel, Andrés y Rodrigo, los personajes de la obra?

- Absolutamente nada. Ellos tienen una especie de sexo ciego que yo no he conocido.

- Su novela es un homenaje a los ochenta. ¿Qué recuerdo guarda de esta época?

- Poco, porque me tocó vivir los ochenta en un país como era Venezuela. Los recuerdo con la angustia de sentirme prisionero en Caracas cuando las cosas más excepcionales sucedían en otros lugares y estaban fuera de mi alcance. Pero formé parte de la llamada la generación de la transvanguardia y las telenovelas, un fenómeno muy importante en ese período.

- Parece que en su libro el futuro carece de consistencia. ¿Y en la realidad?

- En Europa es difícil hablar del futuro porque está encadenada al pasado. Y en Latinoamérica siempre ha sido una trampa. Crecimos creyendo que llegaríamos a un desarrollo que parece imposible. A mis personajes lo que les pasa es que al nacer en el 65 se dan cuenta de que van a dejar de ser jóvenes cuando empieza el futuro.

- Parecen huir del romanticismo. Pero sí es usted un sentimental...

- Para nada. He convivido con ellos a lágrima viva. Esa idea misma de enfrentarte al futuro sin armas les hace muy hermosos. Es cierto que soy un sentimental, siempre tengo una lagrimilla a punto como Fraga. Con los años las lágrimas te afloran.

- ¿Qué le da más dinero, las tertulias o bajarse los pantalones en «Crónicas»?

- Ninguna de las dos. Crónicas es para mi un laboratorio de ideas permanentes, una de ellas bajarme los pantalones.

- Pero ¿no le da vergüenza con 37 años?

- Verdaderamente me daría vergüenza no hacerlo.

- ¿Se declararía a una mujer?

- Me he declarado a María Teresa Campos varias veces.

- En serio, ¿quedan muchos dentro del armario?

- Todavía queda mucha gente dentro del armario que no ha tenido el impulso mediático ni el sentido común de sincerarse.

(Xoan A. Soler - LA VOZ DE GALICIA – 23 Diciembre 2002)

22.12.02

COTO MATAMOROS: “ME DA PUDOR HABLAR DE MI INTIMIDAD”



Es polémico, dice no tener pelos en la lengua y escribe verdades hasta de sus amigos. Nadie como él para saber cómo llegar a ser famoso. Salió de la nada tras ‘‘entregar’’ unas comprometedoras fotos del conde Lecquio con Mar Flores a una revista de información general.

- Usted es la persona más adecuada para explicarnos como un anónimo se convierte en famoso.

- Bueno, si tú lo dices. La fama es fácil de conseguir si estás dispuesto a perder lo más sagrado tú intimidad. Es una forma de prostitución que tiene como compensación el dinero.

- ¿Está usted contento de vivir tan bien de la fama?

- Es que yo no vivo de la fama, vivo de mi trabajo. He escrito dos libros y participo en un programa de televisión.

- Ya. ¿Entonces qué fue lo que le movió a entregar las fotos de Mar Flores?

- Esas fotos beneficiaban en aquel momento a la duquesa de Alba. Ella era la que más ganaba con aquel escándalo. Yo salí del anonimato porque estaban acusando a una persona que nada tenía que ver con el asunto.

- ¿Quiere decir que fue la duquesa de Alba la que estaba detrás de aquello?

- Eso he dicho ¿no? Yo sólo fui un tonto útil.

- ¿Qué tal se lleva con su hermano Kiko?

- Eso pertenece a mi intimidad.

- ¿No valoró el daño que le podía hacer, siendo él entonces manager de Mar?

- Eso también pertenece a mi intimidad.

- Se está volviendo usted muy discreto.

- Es que me da pudor hablar de mi intimidad.

- Su libro reserva una página en blanco para Isabel Preysler...

- Es que si digo lo que pienso de ella no salgo de la cárcel en mi vida.

- ¿Sigue siendo amigo de Carmina después de lo que escribe de ella?

- Soy su amigo, pero no un imbécil. Sé lo que es y respeto como vive su vida. Además, a los amigos hay que decirles las cosas a la cara. A mí me gusta que mis amigos me digan lo que piensan de mí.

- ¿Qué le parece el término telebasura?

- Que existe, pero tú estás pensando en ‘‘Crónicas marcianas’’, yo estoy pensando en Televisión Española y Antena 3.

(Rosana Lakunza Bilbao – DEIA – 22 Diciembre 2002)

SARDÁ, CONTRÁTAME (SI TE ATREVES)



Tienes razón, Sardá, tienes razón. Perdóname, te lo ruego. No lo volveré a hacer más. He de admitir que, en un acceso de furia literaria, escribí que tu programa no dedicaba «ni un solo minuto» a Gran Hermano. Qué gran error. Cómo me merezco esos tres minutos que Crónicas marcianas me dedicó. Pero te prometo, que yo sí veo tu programa. No todos los días ni todo el tiempo, claro, porque estos artículos no me dan para pagarme la rehabilitación, pero lo veo. Y tú sabes que lo veo.

Fíjate si lo sabrás, querido Sardá, que para criticarme y sustentar la teoría de que yo escribía de oídas escogiste, junto al titular y mi nombre, un solo punto de entre los 19 que componían la columna del pasado domingo; y algunos de esos 18 puntos restantes, estarás conmigo, sí denotaban mi conocimiento de los contenidos que hay en tu programa. No sé, por tanto, cómo lo llamaría a eso Jesús Caldera, o cómo lo llamarás tú, pero yo lo llamo manipulación.Y conste que no te guardo rencor. Así es el negocio; hay que entenderlo, y si yo me excedo con alguna expresión, por qué no vas tú a alterar la realidad.

Reconoce, eso sí, que el seguimiento que está haciendo CM de GH no es el de otros años. Es lógico; te debes más a la productora que te paga -la misma que hace OT- que a la cadena en la que apareces. Por eso contrataste a Rocío Madrid, mientras que a los de GH de pasadas ediciones los usas, más que como cronistas del concurso, como figurantes del teatro de Manolita Chen, y para ello te da igual una trifulca entre Jorge Berrocal y su ex, que una bronca entre Kiko y su suegra virtual o un desnudo de Ness. En todo caso, «ni un solo minuto» de estos asuntos te ha sido impuesto, como ha ocurrido con tus compañeros de La mirada crítica.

Siempre he sostenido, y seguiré haciéndolo, que eres uno de los mejores comunicadores de este país. Pero me revienta -ya ves, no se me pegan los exabruptos de Latre/Sabina- que, disponiendo de esa fantástica herramienta -Boris aquí ya hubiera saltado-, sólo la utilices para perpetuar lo más hediondo y nauseabundo de esta sociedad. Sí, muchos captamos el sarcasmo, la carga de ridículo que implica ese famoseo, pero hay muchos más que se quedan en la superficie, y a éstos nunca les has confesado la mentira sobre la que se basa tu programa.

De todos modos, y habida cuenta de que este proceso degenerativo ya no tiene vuelta atrás, la experiencia me ha gustado tanto que te ofrezco mis servicios. Hombre, preferiría no meterme en una piscina de barro con Yola Berrocal, no tener que debatir con Coto Matamoros sobre Carmen Ordóñez o que no me picaran escorpiones en el culo, pero creo que, al menos una vez al mes, y cobrando las 400.000 que se llevan Antonio David, sería bueno que preparáramos los momentos más ridículos, absurdos y estúpidos de tu programa.Vamos, si te atreves. No copies la idea, porque no es que me merezca esos tres minutos del otro día, tocayo; es que me merezco muchos más.

(Javier Lorenzo – EL MUNDO – 22 Diciembre 2002)

BORIS IZAGUIRRE: «NO ENTENDÍA QUE EN SANTIAGO NO HUBIESE PLAZA DE TOROS»



Boris Izaguirre

En su último libro, «1965», recupera su faceta más reflexiva, pero no renuncia a esa otra personalidad histriónica y excesiva que le ha dado fama en televisión.

«La fama cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagarla», decía la profesora de aquella popular serie de televisión de principios de los ochenta que seguramente figura entre los iconos que forman la compleja personalidad de Boris Izaguirre, un tipo capaz de hablar con la misma soltura de Truman Capote que de Mar Flores y que tanto puede ser noticia por su último despelote en televisión como por un nuevo libro (últimamente publica uno por año) en el que deja al desnudo las frustraciones de su generación.

La fama cuesta y Boris Izaguirre (Caracas, 1965) ha tenido que pagarla, de hecho la sigue pagando. Lleva un ritmo de vida frenético, a caballo entre Madrid y Barcelona, para atender a sus diversas facetas profesionales: colaborador de Gemma Nierga, en La Ventana; showman en Crónicas marcianas, columnista en la revista Zero, que acaba de apuntarse un nuevo tanto con la salida del armario de José María Mendiluce; y, por supuesto, escritor. Ahora, además, escritor serio. En su último libro, 1965, que para muchos supone un cambio radical con respecto a Morir de glamour y Verdades alteradas, sus dos anteriores trabajos, nos muestra a tres amigos decepcionados con sus vidas que deciden acabar con todo antes de cumplir un nuevo año.

Aunque en la portada de la novela aparezca el rostro infantil de Izaguirre, y el márketing haya vendido que el argumento se gestó tras una reunión entre Boris, Ricardito Bofill y el presentador de televisión peruano Jaime Bayly, no parece que haya demasiado de autobiográfico en el fondo de sus páginas, más allá de la anécdota. A Boris, al menos ese Boris público que él ha construido, se le ve satisfecho consigo mismo, tan sólo un poco frustrado por sus problemas «para controlar el peso».

– ¿Había una necesidad vital de escribir un libro como éste o más bien se trata de otro peldaño en su carrera mediática?

– No. Ese tipo de libros eran Morir de glamour o Verdades alteradas. Esta es sólo una obra de ficción, un libro sobre tres personas que se sienten desorientadas e intentan reconducir sus vidas. Azul petróleo era una novela mucho más barroca, típica de una persona que ha roto con su pais, se ha encontrado con otro y tiene un desarraigo dentro que de alguna manera tiene que ir superando. Esta es mucho menos vivencial. Quise jugar con el guiño de que los autores mediáticos estabamos bajo sospecha de que lo que escribimos es siempre autobiográfico y por eso puse mi foto de niño en la portada y les adjudiqué a los protagonistas mi mismo año de nacimiento, pero es una simple ironía.

– Por cierto, ¿ha leído el libro de Coto Matamoros, su colega de Crónicas marcianas?

– Sí, me lo regaló el otro día. Lo tengo en mi camerino. Me ha gustado mucho, me recuerda a sus columnas de Interviú. Sé que ha sido muy elogiado por algunos críticos y me alegro de ello.

– Promociónese un poco. ¿Cómo convencería a un posible comprador de su novela que se muestra escéptico sobre la calidad como escritor de alguien al que sólo conoce por sus excesos en televisión?

– 1965 es un libro para disfrutar de la visión de tres ciudades, Miami, Buenos Aires y Madrid, de tres personajes distintos y darnos cuenta de lo parecido que somos independientemente del lugar al que pertenezcamos. Todos tenemos cosas robadas de otras culturas. Los que hemos cruzado este siglo en la treintena formamos parte de la primera generación de la globalización.

– ¿Tiene algún otro proyecto inmediato como escritor?

– Sí, porque cada libro lleva otro escrito en su interior. Morir de glamour dio pie a Verdades alteradas, porque yo quería pasar del ensayo a un libro de crónicas, me parece maravilloso atrapar un instante de la vida y analizarlo. A medida que iba escribiendo Verdades alteradas me daba cuenta que necesitaba escribir una obra que fuera totalmente ficción y así surgio 1965. Y en esta novela hago mención a una serie de cosas que pueden ser la base del próximo libro.

– ¿En cuál de sus diversas facetas como todoterreno del showbusiness se siente más cómodo?

– Sobre todo, haciendo entrevistas como ésta, porque me ahorro un dinero en psicoanalista, me tranquiliza muchísimo. Ahora estoy en mi cama, acostado, hablando y es algo fantástico escucharse a uno mismo. Es lo mejor que puedes hacer.

(Mientras habla, Boris está tumbado en la cama de su domicilio en Barcelona, descansando unos minutos antes de dirigirse al plató de Crónicas marcianas. La etntrevista la terminaremos mientras él surca en taxi la Diagonal).

– ¿Y no le resulta pesado hablar de sí mismo con tanta frecuencia?

– Me siento muy afortunado. Comencé colaborando en un periódico en Venezuela y jamás me imaginé que iba a acabar escribiendo telenovelas y que ese trabajo me iba a traer a este país y a Crónicas, o que iba a participar en una revista gay que empezó como una cosa de amigos y que ahora es algo importante dentro del panorama, incluso político, de este país. Jamás hubiera podido planificar todo eso. Me siento halagado.

– Ahora que habla de la revista Zero, hace unos días han vuelto a montar otro revuelo con la portada de José María Mendiluce...

– La salida del armario es una metáfora del progreso de España. Esta revista ha favorecido que se haya vivido este fenómeno y que cada vez sean más las cabezas visibles de esta evolución sexual. Por razones religiosas esta sociedad estuvo muy vigilada y maniatada durante tiempo. Eso se ha terminado.

– ¿Pero es necesario fotografiarse semidesnudo o con un girasol en la mano, como Mendiluce, para declararse homosexual?

– En un artículo en La Razón decían que yo he perjudicado más que beneficiado a los gays, poque tengo muchísima pluma y he sido muy estrafalario. Yo no creo que uno sea nunca demasiado exagerado y que la pluma forma parte de una condición, negarla sería ridículo. No hay que ser un gay perfecto, masculino y encantador.

– ¿En qué ha cambiado su vida en los últimos años, coincidiendo con el éxito, sobre todo en televisión?

– En que he vivido un éxito, para bien o para mal. Todo esto altera tu realidad y al mismo tiempo me ha permitido descubrir distintos medios, distintas disciplinas. La fama, lejos de ser algo gratuito, es un ejercicio de enorme disciplina.

– Su experiencia en televisión al frente de un programa acabó fracasando y tuvo que centrarse de nuevo en el personaje más histriónico de Crónicas marcianas. ¿Cree todavía que hay un hueco para usted en otro tipo de papeles con mayor categoría?

– No pienso nunca en eso.

– ¿Qué le diría a uno de los muchos fans de Crónicas marcianas que ahora se muestran desencantados por el rumbo del programa? Es habitual escuchar: «Crónicas ya no es lo que era».

– Yo creo que sigue siendo un magazine que está muy pendiente de la actualidad, que atraviesa la actualidad a través de unos personajes.

– Como Tamara...

– Tamara ha sido uno de los grandes ejercicios democráticos de este país. Una persona de muy pocos recursos económicos conseguía ponerse al lado de grandes titanes de la industria discográfica, llegó a superar a U-2 y a Alejandro Sanz. Esa fue una lección de democracia en el sentido más americano del término.

– ¿Y no le dan un poco de pena esos antiguos famosos de Gran hermano que ahora se insultan a todas horas?

– No, me parece que tienen cosas que decirse unos a otros y ese es el mejor lugar para hacerlo.

– A veces da la sensación de que está todo preparado, esos desplantes de Enrique del Pozo...

– No, nosotros siempre somos los primeros sorprendidos de lo que sucede y ese es uno de los principales ingredientes de Crónicas. Siendo un programa muy veterano hay un espacio absoluto para la sorpresa.

– Usted ha dicho en varias entrevistas que los programas de información rosa, lejos de estar agotados, tienen todavía un gran futuro por delante. ¿A qué atribuye este éxito? ¿Nos hemos vuelto un poco papanatas?

– Esta es una gran industria, que genera unos grandísimos dividendos, como la automovilística, y que no termina sólo en España, se exporta muy bien. La revista ¡Hola¡ ha sido bastión de la cultura española durante muchos años y ha viajado a todos los lugares donde se habla nuestra lengua, influyendo en la cultura de estos países.

– En otra ocasión aseguró que Rouco Varela es «muy gay y superdeprimido». ¿Es una conviccion o una simple boutade?

– Es que con esas gafas que lleva... Nunca he podido entender cómo habiendo evolucionado tanto la industria óptica el clero lleva esas gafas tan espantosas, fuera de época, que no significan más que un horror. Las veces que he visto al superprelado Rouco me dio la impresión de que estaba dentro del armario. Los curas viven en un tiempo que sólo es de ellos. No somos muy amigos. Ahí está lo que sucedió en Estados Unidos, que por cierto parece que sólo ha pasado allí. Son representantes de un poder determinado, gente a la que le abres la puerta de tu casa sólo porque es el cura. Un día estaba en la casa de los padres de mi pareja y se presentó el sacerdote, que era nuevo en el barrio, a pesar de que era un completo desconocido. A cualquier otra persona no se le hubiera dejado entrar. Durante mucho tiempo se han aprovechado de eso para perturbar la sexualidad de otras personas. Siempre me ha parecido que la iglesia oculta este tipo de crímenes hasta que le tocan el dinero, como ha pasado en Estados Unidos. Cuando las demandas subieron a 100 millones de dólares tuvieron que dar la cara y reconocer que algo terrible estaba sucediendo.

– ¿Qué hay de tu novio gallego, Rubén, que nos pueda decir y todavía no se haya escrito?

– Nada, nada. Rubén ha sido un gran caballero a lo largo de todos estos años, ha sufrido con mucha elegancia el que yo sea un personaje público, y me parece muy respetable el que no haya querido salir a la palestra.

– El origen gallego de Rubén nos lleva a sus pinitos televisivos en la TVG.

– Yo siempre creí mucho en lo de dejarse llevar y está claro que entonces lo hice, porque estaba en Buenos Aires escribiendo una telenovela y aparecieron unas personas que venían de parte de Galeb Jaber, que tenía una productora que hacía programas para Televisión de Galicia, y me fui a Santiago. Yo siento fascinación por la película de Buñuel, La Vía Láctea, que trata de dos personas que hacen el camino de Santiago. Fue una sorpresa, yo no me esperaba que fuera a llover tanto. «Terminará de llover mañana», pensé, pero siguió así durante meses. Caminaba por las calles, iba a la catedral, y me preguntaba por qué no había plaza de toros. Todo inmigrante apunta casi siempre a las grandes ciudades, pero yo empecé mi recorrido en España desde el Oeste hacia el Este, una ruta estupenda para conocer este país. Fueron dos grandes años. Allí estaba Superpiñeiro con su Supermartes, Antón Reixa... y Marina Castaño, que hacía un programa desde la Casa de Galicia en Madrid, y era debajo de una escalera, algo que jamás había visto en televisión. Todo era muy divertido. Era una televisión pública y se notaba que no tenía la amplitud de miras de una privada, pero me parece muy bien que sea así.

– Esta relación con Galicia le habrá hecho vivir de una forma especial lo sucedido con el «Prestige».

– Ya era hora de que la península se diera cuenta de que existe Galicia. Es horrible que la haya tenido que descubrir de esta manera, pero ahora la siente como suya. Ha sido conmovedora la ayuda de otras partes de España. Yo he estado con los voluntarios, me mostraron como recogían el chapapote, me fui caminando desde casa de Rubén, que está cerca del puerto, iba con un paraguas que voló y viví unos momentos extraordinarios. Estuve con los marineros en la lonja, me sorprendió que se aplicaban unas cremas para la piel y yo les aconsejaba cuál era la mejor según el tipo de piel. Fue un momento muy Boris Izaguirre. Y luego me explicaron que para las articulaciones se tenían que poner vaselina, y me encantó, porque el tarro era ¡enorme! Y le dije a Rubén a gritos: ¡que estos se ponen vaselina!Y ellos se rieron mucho...

– ¿A qué le colgaría en la vida el cartel de Nunca Mais?

– A algunos gobernantes. La democracia es un bien demasiado preciado que nos ha costado conseguir para que luego se venga abajo por culpa de algunas personas. Mira lo que está pasando en Venezuela. Chavez es un militar que llegó a la presidencia a través de unas elecciones muy manipuladas. Creo que Europa debería asumir la defensa de esta democracia. Venezuela pide a gritos una intervención, sus ciudadanos quieren dejar de ser una República bananera.

– ¿Y quién le da más miedo como político, Chávez o Ana Botella?

– Lo de Ana Botella sí que es una salida del armario. Esa imagen que nos había transmitido, de mujer de su casa y de sus hijos... en realidad escondía un tiburón político.

(Jesús Flores – LA VOZ DE GALICIA - 15 Enero 2003)

21.12.02

LATRE + DELTELL = 169,4



Los humoristas más televisivos traen al Campoamor dos funciones de ´Uno más uno = No son dos´, un espectáculo con 169 personajes y un aprendiz de imitador.

Recién llegados a Oviedo, después de cuatro horas de sueño entre el último Crónicas Marcianas del año y el vuelo a Asturias, no dejan de echarse piropos. "A Latre ya lo conoce la gente, --dice el imitador poseído por una multitud-- la sorpresa es Deltell, que es un genio". "El genio es él, que es un fenómeno", espeta Xavier. Enseguida surge la voz de El Fary : " Fenómeno!". Sketch improvisado. Habrá más a lo largo del encuentro humoristas-periodistas.

Dos buenos actores o graciosos por naturaleza? "Somos graciosos. Lo somos, estamos todo el día haciendo cachondeo y además nos llevamos muy bien". Debe ser verdad. La idea de Uno más uno = No son dos , el espectáculo que ayer y hoy ofrecen en el teatro Campoamor, surgió durante una comida en Lanzarote con otros miembros del equipo de Crónicas . "Como entre plato y plato tardaban una hora y pico", para entretenerse empezaron a imitar a los compañeros de programa y mantel, y también a un grupo folclórico que se puso a tiro. Las carcajadas de los clientes del restaurante les hicieron plantearse el asunto medianamente en serio.

Empezaron a construir la idea en torno a "160 o 170 personajes..." "Exactamente 169,4", interrumpe Deltell la explicación de su pareja de escenario. Quién es el 0,4? "Yo", responde el humilde aprendiz de imitador.

Alguien tenía que escribir los textos para el ejército de personajes que desfila a partir de la salida a escena de la pitonisa Lola que, en las carnes de Latre, viaja desde Sevilla a la localidad en la que actúan su poseído y Deltell. Y tenía que articular diálogos y barbaridades para provocar una carcajada continua durante más de dos horas. "Básicamente los hizo Latre con mi aprobación mientras yo tomaba el sol, él me consultaba".

Y la losa de la responsabilidad cayó sobre los hundidos hombros de la becaria Bea, que tiene, sí, una sorprendente capacidad para cambiar los registros de su voz, "pero hay muchísimos personajes con los que lo intento y no hay manera, y yo soy muy muy..." "Bueno", vuelve a interrumpir Deltell. "No, no, crítico conmigo mismo".

Unas 25.000 personas se han muerto de risa con Uno más uno = No son dos en escenarios de media España desde que arrancó la gira en Galicia en septiembre pasado. La pareja está encantada: "La gente responde muy bien" ante los diferentes estilos de fabricar carcajadas que dominan estos dos comediantes, "y es muy bonito ver que sale bien algo en lo que llevamos trabajando mucho tiempo".

Dicen que sobre el escenario son ellos "en esencia", que el público está acostumbrado a verles en unos papeles televisivos, pero que en un teatro ofrecen otras cosas. "Deltell sorprende en el espectáculo", alardea Latre medio minuto antes de quitarle un presunto piojo de la cabeza al bebé Xavier, como haría papá mono .

Papá tiene 23 años y su niño ha superado los 40. "Hay veces que yo parezco su padre --habla Carlos-- y le tengo que decir es la hora de esto o de lo otro, pero otras veces es él, me ayuda, aprendo..." Es evidente que se quieren. Qué hay de su relación?. " Sexual?". Sí. "No, no hemos salido del armario, aunque nosotros tendríamos que salir del búnker. Somos heterosexuales practicantes, así que en todo caso salimos del camión".

Ver foto de Latre y Deltell en Asturias

(Raquel Arenas – LA VOZ DE ASTURIAS – 21 Diciembre 2002)

15.12.02

"LA MIRADA CRÍTICA" FRENTE A "CRÓNICAS MARCIANAS"



El CAPÓN (Centro Audiovisual para el Ostracismo Nacional) ha decidido centrarse por una vez en dos productos de Telecinco. Es inusual, pero la esquizofrenia que padece esta cadena, así como la escasez de programas limpios con los que comparar el chapapote televisivo, justifican esta medida. La mirada crítica y Crónicas Marcianas saltan a la palestra. Estas son sus diferencias.

La mirada critica se emite en Telecinco; Crónicas marcianas en Telepingo.

LMC es un informativo; CM es un circo.

LMC es eso: crítica; la de CM es más bien cínica.

LMC informa; en CM se chismorrea.

En LMC se opina y analiza; en CM se petardea y se insulta.

En LMC nadie alza la voz; en CM no saben hablar si no es a gritos.

En LMC se pretende desnudar la verdad; en CM se desnuda todo quisque.

En LMC hay apuntes y noticias culturales; en CM actúa el pianista Pablo Sebastian, de Cine de Barrio.

En LMC acuden a expertos para estudiar cuál puede ser nuestro futuro; en CM, para lo mismo, contratan a la pitonisa Lola.

En LMC no se habla de Operación triunfo; CM no puede prescindir de comentar este programa.

LMC emplea la sutileza, la ironía, la elegancia...; CM utiliza a Coto Matamoros.

LMC es rigurosa; en CM lo más riguroso es Antonio David.

A LMC le han quitado media hora para dársela a Gran Hermano; CM se ha negado a comentar ni un solo minuto ese producto de su cadena.

Montserrat Domínguez da la cara; Javier Sarda tira la piedra y esconde la mano.

LMC comienza a la hora en que canta el gallo; CM comienza cuando se monta el pollo.

LMC aborda los temas con sensibilidad; en CM, la sensibilidad de Boris Izaguirre desborda.

Se agradece que en LMC no disfracen los datos; en CM, lo único que se agradece son los disfraces de Carlos Latre.

LMC da prestigio a la cadena; lamentablemente, CM, como el Prestige, le da más audiencia.

Con la actual directiva, CM tiene su futuro asegurado; ¿aguantará LMC hasta las elecciones generales?

(Javier Lorenzo – EL MUNDO – 15 Diciembre 2002)

13.12.02

DOBLE O NADA



O Sardá es mejor actor que Brando o de verdad se le cae la baba con Carlos Latre. No es de extrañar, Latre nunca deja de sorprender. Su recreación de El Fary es magistral (aunque resultaba mejor la pequeñez tras la mesa que la conversión en enano). Como Zelig, este artista del camuflaje es capaz de convertirse en cualquiera.

Decía Séneca que todo arte es imitación de la naturaleza, y la naturaleza de «Crónicas» es imitar una realidad convertida en mera excusa de la diversión. Zara puede parecer Prada y un jersey de Club Monaco resultar igualito que otro de Marc Jacobs. Pero no es lo mismo. En el caso de Latre la ficción supera a la realidad. Luego vendrá la jauría a despedazar al famoso de cuarto de pelo, pero antes el talento del catalán se convierte en el mejor antídoto.

Al empezar el programa vimos unas imágenes de hace tres años, con Sardá entrevistando a Luis Ciges. Eran otros tiempos. Ya no usan famosos de verdad. No los necesitan. O bien se nutren de los de pacotilla, dispuestos a ser devorados en el Circo Máximo; o bien de los reinventados por Latre, muchas veces procedentes de su propio vivero de «freaks» (cualquier día aparece como guardiana del baptisterio, el último descubrimiento de Cárdenas). «Crónicas» es el perfecto ejemplo de la autarquía televisiva. Si lo mejor lo tienen dentro, para qué van a asomarse fuera.

(Rosa Belmonte – ABC – 13 Diciembre 2002)

CARLOS LATRE, A REMOJO Y SIN DISFRAZ



Carlos Latre en la bañera

23 años, 180 caras, millones de espectadores y un tesoro: su voz. El imitador televisivo se va de gira con un montaje teatral. ¡Controooool!

“¡Pero yo quería que viniera…!”. Carlos Latre se acaba de agarrar una rabieta. Nada más terminar la prueba de sonido, Eva Tovar, su representante y coordinadora de Crónicas marcianas, se ha acercado a decirle que Javier Sardà tampoco podrá ver hoy su espectáculo (1+1= no son 2). No es cierto. En realidad, hace tiempo que Sardà confirmó su asistencia. Todo el equipo lo sabe, pero disimulan. Carlos Latre es uno de esos tipos cariñosos a los que hace ilusión dar una sorpresa. Así que Tovar sigue el juego: “Carlos, te dijo que seguramente no podría venir”. Pero el humorista se aleja con la cabeza gacha por los pasillos del Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

Hace tres años, Latre, entonces un chaval de tan sólo 20, se estrenó en Crónicas marcianas (Tele 5), el programa de televisión que le ha hecho famoso. Se deshace de gratitud: “La única escuela que he tenido es la de Sardà. He ido moldeando mis actuaciones a través de él, de sus consejos. Me dice, ‘no digas esto, aquello’… Me sigue gustando mucho sorprenderle. Es como un reto”. Por eso está decepcionado. No puede esperar a que Sardà vea su espectáculo. El aprendiz ha echado a andar solo.

Son las 12.30 de la mañana. Se acaba de despertar y está sentado en la cafetería del hotel Sofitel, situado justo enfrente del Palacio Municipal de Congresos, donde dentro de 10 horas representará su espectáculo por segundo día consecutivo. Lleva puestas unas gafas de sol (“Una manía. Así me voy despertando poco a poco”) y viste de negro de arriba abajo. Llama a un camarero y pide un Cola Cao caliente y un sándwich mixto para desayunar. Creo que es la primera vez que oigo hablar a Carlos Latre con la voz de Carlos Latre y haciendo de Carlos Latre. “¿Ves esto?”, dice sosteniendo uno de esos botecitos de miel que dan en los hoteles, “es mi salvación. Ahora estoy un poco ronco, pero al final del día habré recuperado completamente la voz”. O lo que es lo mismo, habrá recuperado su tesoro: esas cuerdas vocales que moldea como le da la gana y cuando le da la gana. Es algo que hace continuamente, aunque no esté trabajando. De pronto es como si tuvieras a Boris, a Bustamante o a Torrente (“¿Qué pasa, chavalilla?”) sentados al lado. Resulta imposible no reírse. “Me he dado cuenta de que tengo que cuidarme. Antes fumaba mucho, pero lo he dejado. No me ha costado, porque me noto la voz mejor. En el espectáculo hay un momento que hago de Jesús Quintero y tengo que fumar. ¿Y sabes lo que hago? No me trago el humo”.

Si de algo pueden estar 100% seguros es de que Carlos también leerá este reportaje. Lo leerá y lo guardará, como hace con todos, hasta las reseñas más minúsculas. El primero fue una crítica sobre el programa Xou com sou (TV-3), que se publicó en el Diari de Tarragona. “Al final del artículo decía: ‘Lo mejor, los dos imitadores”. No lo hace para regodearse en su fama, sino con la ilusión del recién llegado que no sale de su asombro. Pero no es lo único que atesora. Además de ser un coleccionista de artículos, Latre recopila momentos y personas. Lo fotografía todo con una cámara digital del tamaño de una casete que siempre lleva con él. Incluso a esta sorprendida periodista (quien, por supuesto, le pide una copia).

Mientras Latre desayuna, se van uniendo a la mesa el también humorista Xavier Deltell, su compañero de espectáculo; David Acedo, productor de la gira; Eva Tovar, su representante, y Yolanda, su novia, que además de novia hace las veces de memoria, secretaria y madre. Latre prefiere que se deje al margen su vida privada. Sin embargo, vamos a desobedecerle para dar unas pinceladas rápidas sobre Yolanda. Se conocieron en el mundo de la radio cuando ella tenía 26 años y él 20. Actualmente es una más del entramado de la gira. Peina las pelucas, ayuda a decidir la distribución de los invitados en el patio de butacas, paga los taxis… Digamos que no se limita a acompañarle.

Pronto la conversación gira en torno a la representación de la noche anterior. “¡Buf!”, le cuenta Latre a un amigo por teléfono, “estuvo genial, genial, pero genial”. Está pletórico y tiene motivos. Las entradas del espectáculo que le tendrá viajando por España hasta julio se están vendiendo como rosquillas.

Nació en Castellón pero creció en Tarragona. Era un niño cuando empezó a ejercitar sus imitaciones. “Imitaba a mis profesores, a mis amigos, a los imitadores que me gustaban…”. La suma de talento y desparpajo le ayudó a abrirse camino en el mundo de la radio. La historia, algo enrevesada, es la siguiente: cinco amigos de Latre participaron en un concurso de imitadores de los Backstreet Boys de Los 40 principales Reus. Según explica Iván Cánovas, que trabajaba en la emisora y fue testigo directo de aquello, “Carlos era el sexto miembro del grupo, pero como los Backstreet Boys eran cinco, se quedó fuera”. Sus amigos ganaron el concurso y para celebrarlo fueron a cenar a un restaurante chino con Cánovas y María José Gil, coordinadora del programa. Latre también acudió. Al final de la cena, durante los cafés, empezó a imitar a famosos. Así entró a trabajar como locutor en la cadena. “Siempre quería hacer imitaciones”, cuenta Cánovas. “Incluso copiaba a otros locutores. Yo le decía que tenía que hablar con su voz y crear su personalidad”. Pero Latre no podía frenar su vena imitadora.

El contrato de Carlos terminó y no le renovaron, pero Cánovas le ofreció que presentara junto a él el programa de contactos ¿Què fas aquesta nit?, de la cadena SER Tarragona. Allí, por fin, pudo ejercitar su arte. “Hacía de Luz Casal, Torrente, Calamaro… Entonces llevaba todos los personajes que sabía hacer apuntados en un papelucho que guardaba doblado en un bolsillo del pantalón”, recuerda Cánovas. “Yo le decía: ‘Carlos, no puedes ir con eso por ahí. Da mala imagen. Te lo tienes que pasar a máquina’. Y me hizo caso”.

“¿Qué, cuándo te vas a Nueva York?”. Son las 15.30 y Latre está sentado en un comedor del hotel en compañía de Fernando Ramos, antiguo compañero en Crónicas marcianas y actual comentarista de A tu lado. Uno de sus múltiples amigos del mundo de la televisión. “En Navidad”, responde Carlos. En casi todas sus entrevistas hay una referencia a Nueva York, el lugar de sus sueños. “La ciudad”, como él la llama. Será la segunda vez que salga de España porque sólo ha estado en Tallin, la capital de Estonia. La visitó disfrazado de Salomé, cubriendo para Crónicas marcianas la participación de Rosa en el Festival de Eurovisión.

Pero habíamos dejado a Carlos con 19 años y ejercitando sus cuerdas vocales. La radio es lo que tiene, que la garganta es la única herramienta de trabajo. Por esas fechas, Latre se mudó a Barcelona donde trabajó, ya siempre como imitador, en el programa Segundos fuera, de Radio España, y en Xou com sou, de TV-3. Y llegó la gran oportunidad. Durante la presentación de un libro de Ricardo Bofill, que Latre cubrió para Segundos fuera, coincidió con Javier Sardà. “Siempre he pensado que no tenía nada que perder”, recuerda. Así que se plantó frente a él y se puso a imitar a Juan Adriansens, un contertulio famoso por sus gritos. “Sardà me pidió el teléfono y a los dos meses y pico me llamó”. ¿Habías perdido ya la esperanza? “No. Nunca la perdí”.

“¡Ehhhhh! ¡Deltell, Carlos!”. Son las 21.30 y Latre se encamina hacia su camerino en el Palacio Municipal de Congresos. Pero una voz le detiene. ¡Sorpresa! Javier Sardà en persona con una sonrisa de oreja a oreja. Latre no sale de su asombro y mientras se funden en un abrazo empieza a hilar lo sucedido a sus espaldas.

La primera vez que Latre apareció en Crónicas marcianas lo hizo caracterizado de Adriansens. Gustó y sus apariciones, primero en compañía de Fran Blanco y más tarde solo, se estabilizaron semanalmente. Hizo de Torrente, Jorge Berrocal (de Gran Hermano), Dinio y Bea, la becaria enchufada, uno de sus personajes más famosos. Durante una buena temporada, Bea ocupaba una mesa situada detrás de la principal, en segundo plano. A muchos espectadores se les iban los ojos. No podían dejar de observar las monerías de ese tipo vestido de becaria pava.

Son las 23.00. El espectáculo lleva una hora en marcha. En escena, Carlos se deja la piel. Enlaza una caracterización con otra sin más ayuda que su voz y, en algunos casos, una peluca. Imita, canta, suda, hace el tonto… No tiene tregua. Cuando no está en escena, se le está oyendo por los altavoces. En total, pone voz a cerca de 180 personajes y personajillos. El público, muy heterogéneo, estalla en carcajadas con sólo oír el “estoy confundido” de Dinio o el “¡vaaale!” de la pitonisa Lola. También se parte con Deltell. Y no digamos cuando aparece en escena alguno de los invitados con que Latre sazona el espectáculo (y que variará según la ciudad y las disponibilidades). Esta noche son Boris Izaguirre, Santiago Segura y Pablo Sebastián, el pianista de Cine de barrio, el programa que presenta José Manuel Parada.

Un día, cuando Latre ya llevaba un tiempo en el programa de Tele 5, Javier Sardà recibió una carta de Chicho Ibáñez Serrador. En ésta, Ibáñez se quejaba de que cuando Latre aparecía en pantalla no lo hacía también un cartelito con su nombre. “Yo veía que el resto tenía el suyo. Fuentes era Fuentes, Galindo era Galindo… Pero cuando Carlos salía ponía ‘clon de no sé quién’. Así que me permití escribir a Javier”.

Detrás del escenario, el espectáculo es impagable. Sentado en el suelo, Santiago Segura (amigo de Latre) no pierde detalle. Boris Izaguirre balancea la pierna derecha acompasadamente y Pablo Sebastian se acicala el pelo momentos antes de su intervención. Latre entra y sale para cambiar de peluca y beber agua. Cuando lo hace, observa a sus compañeros de equipo que levantan el pulgar en señal de todo-va-sobre-ruedas.

Un día se dio cuenta de que necesitaba un representante. Empezó a buscar a su alrededor y pidió consejo a Eva Tovar, coordinadora de Crónicas marcianas. La persona encargada de pagar a los colaboradores del programa, acostumbrada a lidiar con los representantes de unos y otros. “¿Qué te parece Fulanito?”, preguntaba Latre. “No, Fulanito no”, respondía Tovar siempre. Hasta que un día Latre le propuso: “¿Y por qué no lo haces tú?”, y Tovar, tras llegar a un acuerdo con la productora, aceptó. La necesitaba, porque cada vez está más solicitado. Ha pasado de colaborador esporádico a plato fuerte del programa, pero además trabaja en Buenos días y La ola, ambos de Radio Nacional de España.

Tras dos horas y media de espectáculo, Latre sale disparado hacia su camerino empapado en sudor. Poco después entra Javier Sardà. Felicitaciones, pero también un tirón de orejas. “¡Media hora! ¡Te ha sobrado media hora! ¡No suma, Carlos, no suma!”. Aún así, Latre está contento. Una noche más, 2.000 personas se han muerto de risa con su espectáculo. Y lo que le queda.

La becaria Bea y otros pelos

Lo que ven aquí a la izquierda es obra y gracia del arte de Juana Navarro, la maquilladora de Carlos Latre, y de la capacidad para cambiar el gesto del propio Latre. Desde hace tres años, el tándem está echándole imaginación y paciencia a las camaleonizaciones. Hacía tiempo que Juana trabajaba en el programa cuando Carlos se incorporó a Crónicas marcianas. “Al principio me hacía el remolón para que fuera ella la que me maquillara, porque me gustaba cómo lo hacía”, recuerda. Ambos se tiran piropos continuamente. Él, que si ella es una artista. Ella, que si él es muy disciplinado. “Algunos personajes cuestan más que otros”, dice Juana. “Los que tienen barba son los más difíciles. A veces tardamos dos horas y media. Y mientras tanto, él canta, imita…”. Juntos consiguen un resultado muy digno, más teniendo en cuenta las diferencias físicas con los imitados. “El día que me dijeron que Carlos tenía que salir de Rosa de España, ¡casi me da algo!”, recuerda Juana. El popular humorista puede emular a muchas más personas de las que imita en Crónicas marcianas. En 1+1= no son 2 da rienda suelta a toda su capacidad moduladora. En total da vida a unas ciento ochenta personas. Habla como Butragueño, Alfonso Guerra, Pujol… O canta como Pimpinela, El Fary, Manolo García (uno de sus ídolos. ¿Imaginas poder cantar igual que tu ídolo?). Al espectador no le ha dado tiempo a sorprenderse con lo que acaba de oír, cuando ya está atacando al siguiente personaje. 1+1= no son 2 nació por casualidad, en una cena del equipo del programa de Tele 5 que culminó con Latre y Deltell haciendo el payaso con ceniceros en la cabeza. “Vimos que teníamos química”, dice Latre. También tuvo que ver el éxito de acogida del show que ambos representaron en Parla (Madrid) durante el ciclo Parlando humor, en abril del año pasado. Las 600 entradas se agotaron en una hora, así que a alguien se le encendió la bombilla. Dicho y hecho. Carlos se puso a escribir el guión del espectáculo, que arranca con un viaje un tanto psicodélico que emprende la pitonisa Lola y durante el que se va encontrando a toda una retahíla de personajes. Hasta el mes de julio, la pareja dedicará los fines de semana a viajar por todo el país con el espectáculo.

Ver foto de Latre en la bañera

(Carmen Pérez-Lanzac – TENTACIONES – 13 Diciembre 2002)

8.12.02

BORIS IZAGUIRRE: "LA HOMOSEXUALIDAD SIGUE SIENDO TABÚ EN EL FÚTBOL"



Showman y escritor. Nació en Caracas (Venezuela) en 1965. Fue guionista de series tan famosas como 'La dama de rosa'. Llegó a España para trabajar en una serie de la Televisión Gallega y se quedó. Es un personaje imprescindible en 'Crónicas Marcianas' de Tele 5 y colaborador en el programa 'La Ventana' de la SER. Es autor de varios libros, como 'Morir de Glamour' y '1965'.

LAS FRASES

“Figo es el icono sexual del fútbol actual. Es como un varón nuevo”

“Sólo he ido una vez a un estadio. Vi el último Madrid-Barça en el Bernabéu”

“Un partido de fútbol es lo más parecido a un rally nazi que he visto”

La curiosidad, que es tan sana como, a veces, peligrosa, me empuja a preguntarme cómo ve la vida, la actualidad, una persona tan poco convencional como Boris Izaguirre. Un hombre que, gustará o no, se ha convertido en un personaje mediático de primera magnitud.

- En 22 años de profesión nunca he conocido a un futbolista que se declarara homosexual. ¿Le sorprende?

- No, porque la homosexualidad sigue siendo un tema tabú en el mundo del fútbol y del deporte en general. La disciplina que hay en los clubs de fútbol me parece fascista y, por tanto, requiere aceptar una condición sexual convencional.

- ¿Sería un escándalo en este país que un jugador famoso se declarara homosexual?

- Creo que no, que ese tipo de escándalo está ya muy superado. Sería una puerta más que se abriría hacia un movimiento que no deja de reflejar una sociedad mejor.

- ¿Seguro?

- Claro, porque una sociedad que discrimina menos es una sociedad mejor. Que un deportista de élite asuma su condición sexual distinta 'a lo normal' sería recibido con enorme respeto.

- El saltador Greg Luganis fue el primer gran atleta que 'salió del armario'...

- Le conocí en los Panamericanos del 93. Tuvo que sufrir mucho por ser un deportista seropositivo. La verdad es que ha tenido una vida atormentada.

- Y en mujeres, Navratilova...

- Sí, pero cuando ya era muy famosa.

- Me dicen que no le gusta el fútbol...

- Sólo ciertas cosas.

-¿Ha visto algún partido?

- Vi el último derby Madrid-Barça de la temporada pasada. Fui con Sardà y Mariano Mariano. Nuestra llegada al Bernabéu fue celebradísima. Me maravilló el ambiente, y que me perdonen los aficionados, pero no dejó de parecerme un rally nazi.

- ¡Qué me dice!

- Todo está organizado. Los que están en contra, encerrados y vigilados en un sector. Los ultras, controlados en otro sitio. Todos cantan un himno, todos mueven unas banderas... Fue lo primero que pensé: "Esto es un rally nazi". La disciplina del deporte y de las ideologías extremistas son similares. Eso me impactó mucho.

- Alguna cosa positiva extraería...

- Supe que los equipos cambian de campo tras el descanso. Y el afecto de la gente. Se acercaron un montón de chicos y me dieron un beso. ¡Se habían apostado con sus mujeres y novias que me daban un beso si Raúl marcaba un gol! Y Raúl marcó un gol, claro.

- ¿Ha visitado el Camp Nou?

- Nunca. Espero que me inviten, igual que el Espanyol, por el que siento una gran simpatía.

- Como espectador, ¿qué deporte le gusta ver?

- Natación sincronizada y saltos de trampolín.

- ¿Y qué deportes practica?

- Sólo nado. Me gusta mucho nadar. Fui un enamorado de David López Zubero, ahora de Ian Thorpe, de todos los nadadores rusos. Yo tenía la foto de Mark Spitz, que tenía una carga sexual extraordionaria. También me gusta el béisbol, como buen venezolano que soy. Por cierto, de niño, en mi casa, recuerdo que había un gran culto a Muhammad Ali, el boxeador. Mi padre siempre veía sus combates, fuera la hora que fuera. Y nosotros con él.

- ¿Hay algún icono sexual para usted en el fútbol español?

- Figo, sin duda. Lo encuentro fascinante. Es un varón nuevo.

- ¡No se lo diga a un 'culé'!

- Me pareció horrible lo que le hicieron en Barcelona y del todo injustificado que le llamaran provocador. La gente que llama provocador a otro se ha demostrado que es un facha, como Gaspart, que es un facha espantoso. Cometió un enorme error como dirigente. A Figo le detestan en Barcelona por haberse ido al Madrid cuando el mundo del fútbol es un mundo empresarial...

- ¿No es algo más que un deporte?

- El fútbol es ideología, así que no se quejen cuando pasa lo que pasa. Es muy fuerte que los clubs manifiesten que están horrorizados por la violencia cuando la fomentan ellos mismos. El fútbol es un deporte muy violento.

- Perdone, discrepo...

- Jamás he visto un despliegue policial tan descomunal, con caballos, perros, cientos de agentes, como en el fútbol. Y sólo en el fútbol he visto que encierren a un sector de aficionados en jaulas para que no se mezclen con otros espectadores. Es como el manicomio de la película 'Drácula'. Yo vi en el Bernabéu a policías a caballo corriendo detrás de aficionados. Y le dije a Sardà que era lo más parecido a un golpe de Estado. La ideología del fútbol es una ideología sorda, que no tiene texto. Se te mete en el cerebro y no sabes cómo defenderte de ella.

- ¿Qué gesta deportiva le ha impresionado más?

- Cualquier récord del mundo de atletismo, porque me parece el 'deporte' por excelencia. Además, no tiene el entramado empresarial del fútbol.

- ¿Sientes simpatía por algún deportista en particular?

- Conozco a varios waterpolistas del CN Barceloneta y a tenistas, como Moyà, Ferrero, Corretja. Creo que Alex, junto a Judith Mascó, es uno de los mejores embajadores de Barcelona.

- ¿A qué personajes del deporte le gustaría conocer?

- A Cruyff, a Figo, a Van Gaal, que da la imagen de un 'guiri' que no se entera de nada. Y a Gaspart. ¿Nadie le ha dicho a este hombre que cada vez se parece más a Christopher Lee en 'Drácula'? He viajado con él varias veces en el puente aéreo y me dan ganas de coger otro avión porque tengo miedo de que pase algo.

- Hombre, no será para tanto...

- Y dicho esto déjeme decirle que siempre he sentido una fascinación personal hacia Guardiola, como persona. Creo que Guardiola y Judith Mascó son la misma persona, que se cambian los papeles, el cabello. Son perfectos, inmaculados. Una vez coincidí con Guardiola en un avión. Era un momento muy Boris, como muy fuerte, y vi que los ejecutivos que iban en el avión estaban a punto de aplaudir, de gritar, creo que tenían ganas de que nos besáramos. Y no lo hice por respeto a Pep, por el gran atleta que es. El estuvo divino, me encantó. Se dio cuenta de la 'cosa', se giró y me dijo: "Buenas tardes, cómo estás".

- ¿Cómo ve usted a la sociedad española, siendo venezolano?

- Increíblemente libre. Una de las razones por las que he encontrado en España todo, trabajo, pareja, estabilidad, fama y dinero, es porque España es un país que se sorprende a sí mismo, que es una cosa fantástica.

- ¿Por qué triunfa un programa como 'Crónicas Marcianas'?

- Porque es libre, porque ha creado su propio universo. Es un magazine, una serie con sus personajes. Esa es su magia.

Boris también la tiene.

(Toni Frieros – SPORT – 8 Diciembre 2002)

BORIS IZAGUIRRE: "ME DA MIEDO LA NOCHE VALENCIANA, TAN LOCA Y SALVAJE"



Con una mirada seductora y penetrante, Boris Izaguirre se presenta de forma cariñosa, a la vez que atrevida. La visita a Valencia para promocionar su último libro, 1965 Boris Izaguirre, permite conocer al otro Boris, el que se desenvuelve fuera de las cámaras y los platós.

- ¿Figura ésta entre sus ciudades predilectas?

- He venido cuatro veces, aunque soy una persona que se ha acostumbrado a ver las ciudades desde el avión o la ventanilla del coche. De Valencia me gusta especialmente todo aquello que me da miedo.

- ¿Y qué puede atemorizar a una persona que ha vivido tanto?

- Me da miedo la noche valenciana, que es tan loca y salvaje, como muy sin límites. No entiendo que se pueda vivir aquí de esa manera, saliendo todos los días.

- ¿Ha habido algo de Valencia que le haya marcado?

- Sí. Me dieron un premio aquí en 2000, el Huevo de Colón. Fue la revista Turia. Esa misma noche también daban el premio a unos amigos míos en Valencia; nos fuimos de fiesta y acabó siendo una auténtica locura. Eran las ocho de la mañana y continuábamos...

- ¿Y qué me dice de las visitas culturales? ¿Conoce ya la Ciudad de las Artes y las Ciencias?

- Sí, estuve atento a su construcción. Luego mi hermano mayor, que es diseñador de iluminación, fue invitado personalmente y me trajo todos los planos. Desde hace dos años he descubierto una Valencia realmente espléndida, con una luz interior, con su contemporaneidad y su historia. Perfecta. Hoy la veo como si fuera un borja.

- ¿Ha tenido algún novio valenciano?

- No. Se me hace muy difícil ligar con el horario de trabajo que tengo que cumplir. Tendría que ser un poco más depredador, muy aquí te pillo aquí te mato, porque sólo tengo tiempo para hacer eso... Pero ahora soy una persona emparejada.

- Entre tanto programa de televisión, y con la promoción de su libro a cuestas, ¿puede ver la televisión?

- Siempre veo La mirada crítica. A todo el mundo le sorprende, porque es como sí realmente no durmiera. Y luego me quedo viendo a María Teresa Campos, porque la adoro.

- Un libro, un tipo de música...

- Esa pregunta es un fastidio, porque no sé, cada año tengo un preferido. Me gusta mucho Berlín 1945, porque siempre he sido muy aficionado al Tercer Reich y al final de la II Guerra Mundial. Está muy ligado al best seller El valle de las muñecas. En cuanto a música, me encantan los últimos discos de Amaral o de Enrique Iglesias.

- Es sorprendente que una persona de gran bagaje cultural haya tenido que triunfar por sus estridencias.

- El triunfo no es algo que puedas escoger. A mí no me ha sorprendido, tal vez a los demás sí.

- ¿Qué opinión le merece la telebasura?

- No sé lo que es. No tengo opinión.

- Mucha gente le ha criticado por desnudarse en Crónicas Marcianas. ¿Qué piensa?

- Nada, estoy preparado para ello. Todas las cosas que uno haga en medios de comunicación tan masivos pueden gustar o no gustar.

- Entonces, ¿no le afectan las críticas?

- No, soy hijo de un crítico de cine, que a la vez se ha erigido en uno de los críticos más exhaustivos que he tenido en mi vida, precisamente porque luego yo me iba a convertir en una persona muy criticada. Esa situación ha permitido observar y atender lo que mi papá me dijo: "Nunca respondas a una crítica, ni buena ni mala''.

- "Crónicas Marcianas'' ha dado un cambio en sus contenidos. ¿Cuál es el tipo de periodismo que gusta ahora a la gente?

- Siempre ha sido un programa de entretenimiento con entrevistas y situaciones propias. En mi opinión, creo que Crónicas ha conseguido hacer algo más grande, y es que ha creado su propio universo de personajes, de pensamiento... Es algo que muy pocas veces sucede en un programa.

- ¿Hay un hueco para la ética en esos espacios?

- Pienso que hay un lugar para la ética en todos ellos; a veces es en cosas más importantes donde parece que no ocurra así, como en el derrame de fuel en las costas gallegas.

- ¿Qué opinan de "Gran Hermano'' u "Operación Triunfo''?

- Yo inauguré un sistema para abordar esos programa con Gran Hermano 1 y desde entonces he tenido una relación muy cercana con ellos.

- Hablemos de su novela. ¿Qué significado tiene para usted?

- Es como una cosa que construyes, que pares, y que luego hace su propia vida, aunque deja una especie de huella en ti.

- ¿Con cuál de los tres personajes de su libro se identifica más?

- Ahora me encanta Daniel, porque es el más afectado por la crisis de Argentina y es ferviente como persona. Y Rodrigo, porque toma una decisión muy importante ante su propio fracaso. O podría adorar a Andrés, que es el tarambana total. Y de los tres, disfrutaría mucho si ellos dejaran ese mismo remanente en sus lectores. Los tres son grandes románticos, y me gusta que me hayan salido así.

- ¿Considera que debería salir más gente del armario?

- Sí, porque pienso que ocultar tu sexualidad realmente te acarrea tantos problemas... Me parece una hipocresía que cada vez tiene menos sentido, afortunadamente.

- A pesar de su homosexualidad, no duda a la hora de abrazar o besar a las mujeres.

- Es que soy muy cariñoso. Yo creo que, una vez que te sientes muy seguro de tu homosexualidad, eres libre y no hay límites. No tengo por qué acariciar o besar solamente a mi pareja y desestimar a una mujer bellísima cuando frecuentemente estoy muy expuesto a ellas. Además, tengo un cierto atractivo hacia el género femenino.

- ¿Cuáles considera que son el hombre y la mujer más atractivos del mundo?

- Ay, yo diría que Boris Izaguirre en ambos casos. Yo me encuentro irresistible.

- ¿Volverá a escribir guiones de telenovelas?

- Me encantaría. Estaría en el momento justo para hacerlo, porque han pasado muchos años desde que no escribo. Al mismo tiempo, mi propia capacidad de persona ha incorporado en mí un lenguaje que me permitiría escribir diálogos con más sapiencia.

- Próximos proyectos... ¿Haría teatro?

- Sí, pero ahora mismo me gustaría escribir otra novela, porque dentro de 1965 hay otra novela y estaría encantado de poder desarrollarla.

Ver foto de Boris en Valencia

(Tensy Montoya – LAS PROVINCIAS – 8 Diciembre 2002)

4.12.02

CARLOS LATRE BORDÓ EL LUNES POR LA NOCHE EL PAPEL DE EL FARY



El primer bloque de Crónicas Marcianas del lunes podría enseñarse a sus detractores, incluso a los detractores de la televisión, incluso en los colegios, para mostrar qué de bueno puede haber en la bicha. Sin tertulias nauseabundas con calvos vestidos de Zegna (que menuda publicidad negativa), sólo con contenidos blancos y llenos de talento.

Que Carlos Latre es una especie de genio en lo suyo no es nada nuevo, que la gente de maquillaje y peluquería del programa no le andan a la zaga, tampoco. Lo nuevo era El Fary, versión Latre. Este tío es como el Zelig de Woody Allen pero en color. Su recreación del cantante, antes taxista, resultó insuperable. En aspecto, en gestos, en voz, en expresiones. «Eres un fenómeno, Sardá», le decía al jefe. A lo que éste no podía por menos que replicarle que el fenómeno era él. No El Fary, claro, sino Latre. Javier Sardá no puede disimular que se le cae la baba con el artista.

Pero ese primer bloque no sólo fue Latre. No cuenta tanto lo que hubo sino también lo que no hubo. Cuando el viernes pasado Norma Duval se vio entrevistada por María Teresa Campos para Día a día en el plató de Crónicas no se escondió para criticar al programa de Sardá («En esta mesa se han dicho muchas calumnias de mí»). Lo previsible hubiera sido que el lunes los de la mesa se hubieran cebado con ella. Pero Sardá es más listo que todo eso y respeta a la Campos lo suficiente como para hacerle esa faena. No hubo mesa de hienas. El guapete Cárdenas, en su repaso a las televisiones, se limitó a poner las imágenes de la (¿ex?) musa del PP centrándose en la música de ha-dicho-una-cosa-muy-gorda con que Jorge Salvador había acompañado la diatriba de la Duval.

Es verdad que el segundo bloque fue para echar a correr, con el duelo entre la Pitonisa Lola y Elena Alexandri, la gorda presunta vidente. Cómo será la señora que tras su aparición en la última edición de Tómbola, Chimo Rovira se disculpó ante el público. («Estamos avergonzados», dijo). Alguien que es capaz de escandalizar en Tómbola es porque ha llegado muy bajo (en el caso de la Alexandri, muy ancho).

Claro, que sí mereció la pena el reportaje de la presentación del libro de la Pitonisa Lola. Ya ven, aquí el que no escribe un libro es porque no quiere. Aunque tampoco es exactamente que lo escriban. Cuando una periodista preguntó a Lola si había leído su libro, ésta dijo claramente que no. Y otra cosa más. La tía dedica los libros con un tampón impreso para la ocasión. Lo nunca visto.

A la vez, en Otra dimensión, la cosa iba de reencarnaciones. Una señora que se llamaba Patria había sido en una vida anterior sobrina de Caballo Loco e hija de Toro Sentado. Otra, llamada Morgana, también había sido hija de un jefe indio. Menos mal que había uno que se llamaba sólo José Antonio porque es que pareciera que para reencarnarse no se pudiera una llamar simplemente María. El buen hombre en una vida anterior había sido violador. Y como contrapunto de todos estos especímenes, en la parte más seria, se cuenta con Anthony Blake, que el otro día anunció que va a acertar el número del Gordo de Navidad.

Pero por muchos tarados que salgan en la tele siempre nos quedará Carlos Latre. ¡Ese Fary! Cómo me quedaría de impresionada que me han entrado unas ganas irrefrenables de comprarme un disco de El Fary. Y seguro que me lo compro. Cuando haya poca gente en El Corte Inglés.

(Rosa Belmonte – LA VERDAD – 4 Diciembre 2002

2.12.02

CARLOS LATRE Y BORIS IZAGUIRRE NOS EXPLICAN SU PARTICULAR RELACIÓN AMISTOSA



Boris y Latre en la portada de SuperTele

Carlos Latre y Boris nos explican su particular relación amistosa: “Conectamos muy bien como pareja”. Javier Sardá ha sido su Cupido y, a pesar de la diferencia de edad, Boris Izaguirre y Carlos Latre se llevan divinamente. Son los reyes del humor en Crónicas... y los únicos marcianos fieles a Javier Sardá. Entre ellos hay catorce años de diferencia, pero eso no ha impedido que Boris Izaguirre y Carlos Latre tengan un feeling especial del que han aceptado a hablar en esta amorosa entrevista.

- ¿Cómo fue su primer encuentro?

- Carlos Latre: Boris se me acercó y me dijo caballeroso: “Hola, soy Boris, encantado de tenerte por aquí”.

- Boris Izaguirre: La primera vez que le vi imitarme me asusté. Ha terminado haciendo un Boris fantástico, a veces mejor que el original.

- C.L.: Yo le imitaba ya en la radio. Boris es la imitación que más me ha costado perfeccionar.

- ¿Qué tal funcionan como ’pareja·?

- C.L.: Conectamos muy bien televisiva y personalmente. Cuando lo imito dice que somos tan iguales que soy su conciencia heterosexual.

- B.I.: En Crónicas... me río tanto con él que me provoca tranquilidad y mucho afecto. Para su edad es un estupendo profesional, un crack.

- ¿Y fuera del plató?

- B.I.: Es evidente que soy mayor –yo tengo 37 años y él 23–, que he vivido más. Me tiene respeto y cariño. Hablamos mucho, buscamos la opinión y el apoyo del otro, hasta el punto de que he puesto a su disposición uno de mis entrenadores.

- C.L.: Sí, pero me salto clases.

- B.I.: Eso es porque trabajas muchísimo. La gente no se lo imagina.

- C.L.: Respondiendo a tu pregunta, tengo con Boris una relación de amistad. Lo veo como el hermano mayor del que intento aprender.

- ¿Quién cedería de los dos si surgiera algún problema en su ’matrimonio·?

- B.I.: Yo, porque él es la estrella.

- C.L.: Nuestra pareja es un poco rara. Nos miraríamos y diríamos: “¡Ay, Carlos!, ¡ay, Boris!” y nos daríamos un abrazo enseguida. Nos llevamos tan bien que nos entendemos con sólo mirarnos.

- ¿Qué cree que aporta Latre a ’Crónicas marcianas·?

- B.I.: Mucho más que yo. La gente se identifica con Carlos cuando imita. Sorprende cómo habla, cómo pilla el acento, el tono y los movimientos del personaje.

- C.L.: Boris aporta inteligencia, frescura, locura, espontaneidad y genialidad. Tiene una chispa que consigue que, en un momento dado en el que todo está apagado, salga su cerilla y encienda todo.

- ¿Se consideran los elegidos de Sardá?

- B.I.: Carlos y yo intentamos sobrellevar bien la responsabilidad que tenemos en Crónicas marcianas.

- C.L.: Nos consideramos hijos de Sardá, a los que el padre intenta proteger. Estamos orgullosos de estar en este programa y estar con él.

- ¿Cómo llevan el genio de Sardá?

- C.L.: Lo del genio es una leyenda. Es un tío exigente, como tiene que ser, se enfada cuando se tiene que enfadar y, además, con razón.

- ¿Qué les sorprende de él?

- B.I.: Que es muy intuitivo.

- C.L.: Su capacidad de trabajo, su inteligencia y su visión de futuro.

- ¿Como ’pareja de hecho·, adoptarían algún ’marcianito·?

- B.I.: Sí. A Rocío Madrid, es la persona más adorable que conozco.

- ¿Cómo cuidan su cuerpo serrano?

- B.I.: Trabajando mucho, intentando no comer tanto y haciendo ejercicio. Tengo dos entrenadores, uno en Madrid y otro en Barcelona.

- C.L.: Yo comiendo, que me apasiona.

- ¿Qué diferencia hay entre el Boris o el Latre delante y detrás de las cámaras?

- B.I.: Yo soy siempre encantador.

- C.L.: Tras las cámaras soy un poco más tranquilo. Cuando salgo del trabajo intento meter mis personajes en un baúl y ser yo mismo.

- Carlos, ¿le ha imitado alguien?

- C.L.: A mí no, pero me hizo mucha ilusión ver una imitación de mi personaje de Bea en una tele de Cádiz.

- Boris, ¿se imagina a Latre desnudándose en ’Crónicas marcianas·?

- B.I.: Sí, sería un hito en el programa.

- C.L.: No tendría ningún problema en hacerlo. Sería un desnudo de un hombre gordito. El de Boris es fantástico porque es su manera de entregarse totalmente al público.

Ver portada de "Supertele" con Boris y Latre

(SUPERTELE - Diciembre 2002)

JAVIER CÁRDENAS HABLARÁ EN GIJÓN DE SUS "FREAKS"



La inauguración de las nuevas instalaciones de Imagen, Belleza y Moda S.L. contará con la presencia del cazatalentos de Crónicas Marcianas, Javier Cárdenas, que firmará ejemplares de su nuevo libro Benditos seáis todos . Será el día 19 en el bajo número 115 de la calle Ezcurdia.

Javier Cárdenas ha sido uno de los últimos colaboradores que han aterrizado en el planeta Marte, aunque lo ha hecho cargado de sorprendentes imágenes y entrevistas para el deleite del espectador de Crónicas Marcianas , un programa que está batiendo todos los récords de la televisión nacional. Detrás de su apariencia bonachona y su impresionante tranquilidad, se esconde un sarcástico periodista que se ha convertido en héroe y villano de los freaks de la geografía española. El interés que despertaron sus particulares entrevistados, como la artista Carmen de Mairena o el presunto vidente y sanador Carlos Jesús, le llevó a escribir esta publicación en la que descubre y analiza los secretos y las corredurías de su cada vez más amplio repertorio de personajes.

A su pesar de su juventud, tiene una sólida trayectoria profesional, radiofónica y televisiva. Su fama le llegó de la mano de Alfonso Arús gracias a sus sorprendentes entrevistas a Carlos Jesús, el paradigma del freaky televisivo español. Cárdenas se encarga de indagar en los más recónditos lugares para encontrar a los personajes más curiosos: extraterrestres, brujos, videntes, cazafantasmas, cantantes, vigilantes de playa y demás.

Esta temporada, además, Javier Cárdenas estrena sección: se encarga de hacer un repaso a las cadenas de televisión de todo el mundo en busca de curiosidades catódicas, imágenes interesantes y momentos divertidos. Cárdenas está con ojo avizor a todo lo que ocurra en las televisiones locales y extranjeras recogiendo el testigo de su antecesor, Manel Fuentes.

Imagen, Belleza y Moda S.L. anunciará la visita del periodista y showman, Javier Cárdenas, en el próximo desfile de una nueva firma Internacional que tendrá lugar el próximo día 13, a las 00.30 horas, en el Disco-Pub Otto. En esta cita, recorrerán el local esbeltas modelos que mostrarán a los espectadores el último grito en moda que se puede ver en las pasarelas de todo el mundo. Imagen, Belleza y Moda S.L. espera que el público gijonés disfrute de esta cita.

(EL PERIÓDICO DE GIJÓN – 2 Diciembre 2002)

1.12.02

NORMA DUVAL SE MARCHÓ DE UN “DÍA A DÍA” PASADO POR “CRÓNICAS”



Momento televisivo que sólo los directos son capaces de reproducir fue el que se vivió el pasado viernes durante el programa especial de «Día a día» que María Teresa Campos realizó desde el plató de «Crónicas Marcianas» en Sant Just Desvern, que su colega Javier Sardá le había cedido gustosamente.

Campos, que la víspera había recibido en Barcelona su premio «Ondas» a la mejor labor profesional, se colocó el traje de «marciano» para encontrarse en un cara a cara con Sardá, quien no sólo madrugó para la ocasión sino que se dejó preguntar por una María Teresa que iba en misión «reformista» y con todo el humor que siempre le caracteriza.

Hasta ahí la cosa fue bien. Los dos compartieron la mesa de «Crónicas Marcianas» con los colaboradores del espacio del corazón de María Teresa mientras el público, gritón como el de Sardá pero de edad como el de la Campos, aplaudía los efectos especiales clásicos del «Crónicas» aplicados a un «Día a Día» que también hizo conexiones con el estudio de Madrid, donde se realizó parte del programa.

El momento televisivo llegó de la mano y el enfado de una Norma Duval que no se imaginaba que su entrevista iba a realizarse en la misma mesa donde cada noche Coto Matamoros, Enrique del Pozo o Carmen Hornillos arremeten contra todo el que pasa por sus vídeos. Por eso, la vedette llegó con cara de pocos amigos a la mesa. Por eso estaba a disgusto contestando las preguntas de María Teresa y sus colaboradores y por eso fue la propia Campos quien, al ver que Norma no estaba para demasiadas historias, prefirió dar por concluida la entrevista y posponerla para cuando estuvieran en su tradicional plató.

Calumnias y mentiras

Pero esa salida no era la que esperaba Norma Duval, quien quiso dejar de manifiesto su opinión -se supone que nada favorable-sobre las personas que conducen y realizan el programa de «Crónicas Marcianas». «En esta mesa se han dicho calumnias y mentiras sobre mí», decía mirando fijamente a cámara.

Fue entonces cuando María Teresa no quiso que criticaran a los que le habían «prestado» su casa. Ese «¡déjame hablar!» de Norma Duval y ése «no puedo consentir que se critique a quien me ha permitido entrar aquí, no sería justo» tuvieron sus minutos de gloria en un directo que la propia María Teresa Campos quiso zanjar invitando a la vedette a que se subiera a la mesa y bailara con ella.

Sin embargo, Norma se negó, María Teresa le insistió y adiós a la entrevista y hola a la tensión. Finalmente fue la propia Campos quien, ni corta ni perezosa, se subió a esa mesa por la que han desfilado y bailado todo tipo de personajes -y que ha servido en tantas ocasiones para que Boris Izaguirre protagonizara sus particulares y recurrentes muestras de exhibicionismo- para marcarse unos pasos con un Javier Sardá que regresaba a su plató alucinado con el show de Norma Duval.

Un espectáculo televisivo que seguramente se convertirá en uno de los platos fuertes del programa que realizará mañana lunes, cuyo guión todo indica que girará en torno al enfado de la Duval y a los comentarios que sobre el asunto protagonizarán los habituales de la mesa de la controversia.

(Marino Moreno – ABC – 1 Diciembre 2002)