30.11.02

"CRÓNICAS MARCIANAS", EL REY DE LA EFICACIA



Javier Sarda, rey de la eficacia

Después de comparar todos los magacines diarios que emiten TVE, Antena 3 y Tele 5, en base a los cuatro criterios de audiencia -share, espectadores, target comercial y aportación al share de la cadena-, llegamos a la conclusión de que el programa de Sardá es el más efectivo para la cadena.

Cuando se analiza la audiencia de un programa de televisión, es imprescindible hablar de share y espectadores, los dos términos más manejados por los ejecutivos de televisión, referidos al porcentaje de la audiencia y al número total de televidentes que elige ver un determinado programa respectivamente. Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de valorar el seguimiento de un espacio en televisión es el denominado target comercial. Tal y como ya explicamos en el reciente artículo Los programas más rentables de la televisión, este término se utiliza para designar el segmento de la audiencia, prioritario para los anunciantes por su alto poder adquisitivo y su capacidad en la toma de decisiones de consumo, que se corresponde a personas de 13 a 54 años, sin incluir clase baja, que viven en poblaciones de más de 10.000 habitantes.
La aportación al share de la cadena

Otra característica de los programas de televisión tenida en cuenta por los analistas de audiencias es la llamada aportación al share de la cadena, es decir, la contribución de cada programa a la cuota de pantalla media de la cadena. Este último término depende en gran parte de la duración y el número de espectadores que ven el programa. Si tomamos el 4 de noviembre como ejemplo, Pasapalabra registra en Antena 3 más share (20,3%) y más número de espectadores (2.314.000) que Sabor a ti (18,1% y 1.495.000). Sin embargo, la aportación a la cadena del magacín de Ana Rosa Quintana (3,1) es mayor que la del concurso de Silvia Jato (1,6), simplemente porque el primero dura más. De la misma manera, y tomando el mismo día y la misma cadena como ejemplo, El diario de Patricia tiene más share (21,1%) que Pasapalabra (17,3%), pero como su número de espectadores es muy parecido (2.340.000 y 2.314.000 respectivamente), su aportación al share de la cadena en ese día también es la misma (1,6 puntos).

Share + espectadores + target comercial + aportación a la cadena = eficacia

Una vez conocido el significado de estas cuatro medidas, se puede concluir que el share resulta la más adecuada para determinar “los programas más vistos en su franja horaria”; el número de espectadores es el más adecuado para conocer “los espacios más vistos en el día”; el target comercial sirve para saber cuáles son “los programas más rentables”; y la aportación al share de la cadena vendría a medir “los programas más útiles para la emisora”. Por tanto, si se analiza la programación actual teniendo en cuenta todos estos parámetros al mismo tiempo, se puede elaborar un ranking con los programas más “completos”, o dicho de otra manera, los más “eficaces”, porque son los que mejores resultados obtienen en las cuatro medidas: distribución, volumen, rentabilidad y utilidad.

”Crónicas Marcianas”, el magacín más eficaz de la televisión actual

Para ilustrar este nuevo concepto de “eficacia”, hemos comparado todos los magacines que se ofrecen actualmente en las cadenas generalistas, con emisión diaria y duración similar, A plena luz, Por la mañana, Día a día, Sabor a ti, A tu lado y Crónicas marcianas, tomando como ejemplo su audiencia obtenida durante la semana del 4 al 8 de noviembre en los cuatro parámetros mencionados: share, espectadores, target comercial y aportación al share de la cadena. Así, podemos establecer que el magacín más “eficaz”, el que mejor resultado obtiene en el conjunto de los cuatro criterios, es Crónicas Marcianas, seguido de A tu lado, Día a día, Sabor a ti, Por la mañana y A plena luz.

Además, se pueden extraer algunas conclusiones curiosas de este análisis, entre ellas:

- Los programas de Telecinco casi siempre tienen un target comercial superior a su share; y en el caso de TVE, inferior.

- Un programa de share normal, como A tu lado, puede resultar muy eficaz para la cadena si consigue buenos resultados en el resto de parámetros, en este caso en espectadores y aportación a la cadena.

- La franja horaria en la que se emite un programa influye enormemente en su eficacia. Por ejemplo, un programa de éxito como es Día a día, con buen share y buen target comercial, no destaca por su eficacia porque se ofrece en horario matinal y, por tanto, tiene menor número de espectadores y aportación a la cadena.

- La duración del programa también puede ser determinante en su eficacia. Por ejemplo, Crónicas Marcianas es líder en share, espectadores y target comercial. Sin embargo, A tu lado y Sabor a ti le superan en aportación a la cadena, simplemente porque duran una hora más.

Para redondear este análisis se debería tener en cuenta también los costes para la cadena de cada uno de estos programas, una información de la que, por razones obvias, no disponemos.

(VERTELE – 18 Noviembre 2002)

29.11.02

JAVIER SARDÁ PROLOGA EL LIBRO DE MEMORIAS DE LA PITONISA LOLA



La pitonisa Lola ha escrito sus memorias. El libro, titulado “Lola Montero. Memorias de una pitonisa”, esta editado por Marsay y prologado por el periodista Javier Sardá. El libro recoge la biografía de esta adivina, famosa en todo el país a través de sus intervenciones en programas de la televisión sevillana Canal 47 y Telecinco.

Según explicó a Europa Press el mánager de la pitonisa y autor del libro, José Carlos Seco, la obra, que incluye un amplio material gráfico y está prologada por Javier Sardá, recoge tanto su trayectoria personal como profesional, desde su nacimiento hasta su conversión en personaje mediático.

El mánager señaló que los padres de Lola eran porteros en el Palacio Arzobispal de Sevilla, y allí nació su hija, "que era muy delgada y enfermiza". "A los cinco meses, un día de Semana Santa, dejaron a la niña arriba y bajaron a ver cofradías. Cuando volvieron, se dieron cuenta de que la niña de la cuna no se parecía en nada a su hija, pero lo tomaron como un milagro porque estaba más sana y gordita", añadió. La pitonisa creció en el Arzobispado, "sintiendo que los que la habían criado no la querían como se quiere a una hija". Con los años, supo quienes eran sus padres verdaderos, "aunque nunca lo ha dicho porque podría ser comprometedor para estas personas".

Respecto a sus dotes adivinatorias, el libro señala que empezó a mostrarlas ya a los ocho o nueve años, lo que hizo que la expulsaran de varios colegios, "pues llegó a vaticinar la muerte de una compañera". A pesar de esto, Montero consiguió acabar sus estudios y se hizo enfermera y posteriormente, emigró a Alemania, donde conoció a su marido.

Tras quedarse embarazada, vuelve a Sevilla, donde sigue haciendo predicciones y llega a montar un consultorio. Su carrera hacia la fama empezó hace 18 años, cuando en una comida conoció a un locutor de una radio local --Radio Ribera de Coria del Río--, que le propuso participar en un programa. Después llegó Canal 47 y finalmente, 'Crónicas Marcianas' en Tele 5.

(AGENCIAS - 29 Noviembre 2002)

CARLOS LATRE: “NO ERES NADIE HASTA QUE TU FOTO NO SALE EN UN CRUCIGRAMA”



Marcianos crónicos, Carlos Latre y Xavier Deltell dan lustre a la última generación de humoristas televisivos. Sus disparatadas imitaciones llenan ahora los teatros con más de 170 personajes.

«¡Ven, chinita, ven!» La voz de Torrente se escucha en medio del Parque Güell de Barcelona, a cuatro pasos del cuartel general de la productora Gestmusic. Varias turistas japonesas se apartan, asustadas. Dos tipos sonrientes pasan a su lado. Uno de ellos, Carlos Latre, acaba de imitar al célebre personaje de Santiago Segura; el otro, Xavier Deltell, disimula como si la cosa no fuese con él. Diez minutos más tarde, escondidos en la espesura del bosque, ambos posan muy serios ante el objetivo fotográ- fico de Paco y Manolo. Una señora cargada de bolsas de plástico se queja de que los famosos de la tele hayan invadido su rincón particular: «¡Hay que joderse, con lo grande que es el parque!». «No se preocupe, que enseguida acabamos —asegura Deltell, poniendo cara de inocente—. En 10 o 12 horas estamos». El sentido del humor de esta extraña pareja es así. Funciona a pesar del andamiaje políticamente incorrecto que lo sustenta. Gracias a las Crónicas marcianas de Javier Sardá, el inimitable imitador Latre y el infiltrado mediático Deltell se han consolidado como dos de los cómicos postmodernos más originales de nuestro planeta catódico. Para celebrarlo, acaban de asociarse en una aventura teatral que se titula 1 + 1 no son 2, con la que están triunfando por todo lo alto.

PREGUNTA: ¿En qué consiste el espectáculo?

LATRE: Está concebido para pasarlo bien. Con cuatro pelucas, un par de cambios de vestuario, un fondo neutro y dos tíos vestidos de negro se llena el escenario de gente, sketches, bailes y canciones. Dos horas de diversión sin puntos muertos.

DELTELL: Salen 170 personajes diferentes. ¡Menos mal que no tenemos que pagarles a todos!

P: ¿Por qué habéis decidido hacerlo juntos precisamente ahora?

L: Siempre nos hemos llevado bien, pero descubrimos que teníamos una química especial en Lanzarote, improvisando después de una cena a la que habíamos sido invitados. Nos subimos al escenario y empezamos a imitar a nuestros compañeros de Crónicas marcianas, que estaban viéndonos.

D: En vez de echarnos del programa, se descojonaron de risa y nos animaron a tratar de cobrar por hacer lo mismo en un teatro.

P: ¿Improvisáis mucho?

L: Casi todo está escrito y ensayado previamente, pero es cierto que improvisamos mucho. Sobre todo Deltell, que es un genio precisamente en esa materia.

D: No improviso, es que no me acuerdo de lo que tengo que decir.

P: ¿Hay desnudos?

L: Por ahora no.

D: No nos parecía oportuno incluirlos, pero igual nos equivocamos...

L: A mí no me importaría. Yo ya he enseñado el culo en Crónicas.

D: (Extrañado). Ah, ¿ese culo era tuyo?

P: Los humoristas tenéis fama de cabroncetes, sobre todo cuando no os enfoca una cámara.

D: ¿Cómo dice? ¡Esta entrevista ha terminado! (Se levanta indignado y luego vuelve a sentarse como si no hubiera dicho nada).

L: Sí, suelen decir que los cómicos somos serios y tenemos mucha mala leche cuando no estamos trabajando. En nuestro caso, no es así. Yo, desde luego, no soy nada serio.

D: Bueno, Latre da la sensación de ser serio, pero los que le conocemos bien sabemos que es un cabrón. (Carcajada de Latre).

P: ¿Necesitáis separar al humorista de la persona para sentiros cómodos?

L: No, qué va. Soy humorista y me gusta serlo siempre, desde que me levanto hasta que me acuesto, aunque a veces necesite refugiarme en un personaje para decir según qué cosas.

D: Algunas personas creen que soy más tímido en la vida real que en la televisión pero, como soy tímido, no les digo nada.

P: De todos los personajes que interpretáis, ¿cuáles son vuestros favoritos?

D: A mí me gusta hacer de Deltell, porque le tengo pillado el punto.

L: Le tengo un cariño especial a Bea, la becaria. Yo soy Bea y Bea es yo. Es el que más se parece a mí. No es una imitación de nadie, es original. Con el tiempo, le he ido aportando detalles muy personales. Me siento muy a gusto con él.

P: ¿Qué opina Boris Izaguirre de su imitación?

L: Le ha dado tranquilidad. Ahora sabe que si él, por lo que sea, no puede o no quiere trabajar, puedo sustituirle yo. Me ha nombrado Boris oficial. Tengo la denominación de origen.

D: Yo también le imito bastante bien... creo.

P: ¿No estáis hartos de tener que ser graciosos las 24 horas del día?

L: No me molesta. Forma parte de mi trabajo. Entra dentro del paquete, por así decirlo. Si me piden por la calle que imite a alguien, yo lo hago. No me cuesta nada.

D: A mí suelen pedirme que ponga caras raras. También tratan de entrevistarme al estilo Deltell. Hacen como que me dan con un micro en la cabeza y cosas así…

L: Mucha gente nos imita a nosotros por la calle. ¡Es alucinante!

D: Incluso los famosos. Algunos de los que imita Latre incorporan después a su repertorio frases que él ha popularizado en la tele.

P: Latre, descríbeme a tu compañero Deltell.

L: Es un genio del humor. Uno de los más grandes. Lo lleva dentro y le sale solo. Tiene una comicidad especial, muy psicológica. Sabe elegir a los entrevistados, esperar sus respuestas, quedarse callado, jugar con los silencios. ¡Es dificilísimo jugar con los silencios! Nunca sabes por dónde va a tirar. Te sorprende siempre. Es una de las personas que más me hacen reír.

P: Deltell, háblame de Latre.

D: Todos los que trabajamos en Crónicas somos fans suyos. Latre no sólo imita voces, sino que pone caras, se transforma, se mete en las cabezas de los personajes y se inventa cosas sorprendentes. En el teatro su trabajo brilla más que en la televisión, porque actúa sin maquillaje y el público se da cuenta de la capacidad que tiene para cambiar de expresión.

P: ¿Cómo podría definirse el humor de Deltell?

L: Surrealista. Es el adjetivo que utiliza todo el mundo. Ya sé que suena a tópico, pero sirve para definirlo. Su humor descoloca, es raro, va a contracorriente, rompe esquemas y, lo más importante, hace reír.

D: Surrealista, patafísico… No sé. A veces tengo que consultar un diccionario para enterarme de lo que dicen sobre mí. La gente me ve y piensa: «¿Pero qué le pasa a este tío?».

P: En los últimos años, los famosetes parecen haber ocupado el lugar de los humoristas en televisión. ¿Qué opináis de este fenómeno?

L: Los cómicos de antes utilizaban a los políticos y los cantantes para hacer reír. Los de ahora utilizamos a los famosos y neofamosos. El humorista refleja lo que está de actualidad y le da una vuelta de tuerca. En estos momentos se llevan los temas del corazón y los frikis.

P: ¿Os reís de vuestros personajes y entrevistados?

L: No, nunca. Utilizo algún elemento ridículo suyo, pero no me río de él.

D: Lo mío tampoco es ofensivo. Nunca me pongo por encima de las personas a las que entrevisto. Al contrario. Soy una especie de periodista que no da más de sí.

P: Ya, pero el humor siempre lleva implícito un ingrediente cruel.

L: Sí, es verdad, pero hay que saber manejarlo. Por ejemplo, reconozco que ridiculizo a la Pitonisa Lola, lo que pasa es que ella me sigue el juego y lo acepta de buen grado. Lo entiende. Y la mayor parte de los espectadores, también. Hay que tener en cuenta algo muy importante: todos los personajes que imito hacen cosas francamente fuera de lo normal, son exagerados de por sí. Algunos, como en el caso de Raphael, son muchísimo más exagerados de lo que yo nunca podré llegar a ser.

D: A mí me atrae la gente corriente. Me interesa saber cómo van a reaccionar personas que no conozco. Curiosamente, no me han pegado ni me han insultado nunca. Todo el mundo se involucra de tal forma que sale contento de la experiencia. Eso sí, unos quedan mejor parados que otros…

L: Muchos periodistas opinan que hay que admirar a un personaje para imitarlo bien. No estoy de acuerdo. Yo no admiro a Tamara o a Carlos el Yoyas, pero me gusta imitarles. Y lo hago sin ninguna maldad.

P: ¿Es cierto eso de que no eres nadie hasta que no te imitan?

L: No, yo creo que no eres nadie hasta que tu foto no sale en un crucigrama.

D: ¡Es verdad! La mía no ha salido nunca.

L: La mía tampoco. Es mi máxima aspiración.

P: ¿Qué os borra la sonrisa de la cara?

L: Lo que a todo el mundo: las injusticias, las guerras, el hambre y, sobre todo, que los niños sufran. Me siento inútil aunque dé dinero y me da rabia.

D: El caso de la Patagonia, en Argentina, donde hay más vacas que personas y se mueren los niños de hambre, es terrible.

P: ¿Es lícito reírse de los defectos de los demás?

L: Hay que empezar por reírse de uno mismo. Teniendo esto claro, lo demás no tiene tanta importancia. La gente debería ser más abierta, estar más relajada. Yo he engordado 25 kilos en dos años. Estoy gordo y no pasa nada. Me río de mi gordura. Me gusta. Me hace gracia. Y la gordura de los demás también me puede hacer gracia. ¡¿Qué pasa?!

D: En mi caso, siempre procuro ser más defectuoso que mis entrevistados, para que no haya malentendidos.

L: Un caso ejemplar es el de Mariano Mariano. Todos los que hemos trabajado con él hemos aprendido mucho sobre lo que debe o no debe ser gracioso.

P: ¿Qué pasa cuando os da la risa a vosotros mismos?

L: Eso es cojonudo. Cuando se traspasa la línea entre la actuación y la realidad puede suceder cualquier cosa. La gente lo agradece y a nosotros nos sienta muy bien.

D: El otro día nos ocurrió encima del escenario, interpretando la obra. Estaba disfrazado de Mercedes Milá, con una peluca y una falda. Se acercó Latre y se me cayó todo al suelo. A él le dio la risa y la gente nos ovacionó.

P: En Crónicas pasa mucho eso de la risa incontrolable.

L: Es lo bueno que tiene el programa. De pronto, cambia de ritmo y se ven cosas inesperadas.

D: Sardá no puede contener la risa por culpa de Latre.

P: ¿Tenéis ídolos?

D: Yo tengo uno. Parecerá que soy pelota, pero es Javier Sardá. Me gustaría ser como él cuando sea mayor, aunque tengamos la misma edad. Es un tío serio con mucho sentido del humor, un gran comunicador. Me gustaba en la radio y me gusta ahora en la tele… ¿Crees que con esto me renovará el contrato un año más?

L: Sardá también es uno de mis ídolos, junto a Sean Connery y cien mil más. Me fijo mucho en la gente que admiro. Soy una esponja.

D: Sí, como Espon Hanks, el actor famoso.

L: ¡Cállate, Phil Collins!

D: Hoy me han confundido con él. Resulta que ha estado en la Academia de Operación Triunfo y creían que era yo. He tenido que firmar autógrafos en el comedor de Gestmusic.

P: ¿Hay temas intocables?

L: Nunca nos han impedido hablar de algo, pero sabemos que hay asuntos delicados que molestan a la gente, como la religión…

D: O el fútbol.

L: En España todavía existen reticencias con ciertas cosas. En Estados Unidos, en cambio, se puede hablar de lo que quieras. Los guionistas de series como South Park y Los Simpsons se ríen de todo: de Jesucristo, de los negros, de los judíos, de los gays, del Presidente…

P: ¿Dónde vais a pasar la Nochevieja?

L: En la ciudad de mis sueños, Nueva York. No he ido nunca, pero he visto todas las películas que la retratan. Ayer mismo vi Desayuno con diamantes. Con permiso de Boris, espero ir al escaparate de Tiffany’s a desayunar. Llevo años recopilando toda la información posible sobre la Gran Manzana. Siempre he tenido la sensación de que, dentro de algunos años, voy a trasladarme a vivir allí. No sé porqué. Lo del 11 de septiembre me jodió muchísimo. Destruyeron un trocito de mi ciudad.

D: Tata tarará, tata tarará… (canturrea la melodía de New York, New York).

P: ¿Y tú, Deltell, dónde estarás?

D: Creo que iré a un sitio con sol, para variar. Una olla en Africa o algo así.

(Pedro Calleja – LA LUNA – 29 Noviembre 2002)

17.11.02

CARLOS LATRE: “EN CATALUÑA IBA AL COLEGIO CON EL CHÁNDAL DEL MADRID”



Alegre, divertido y tímido, derrocha ilusión y ganas de aprender. Posee una agilidad mental fuera de lo común y trata de poner una dosis de humor en todo lo que hace. «Crónicas Marcianas» ha sido su escuela y el escaparate que nos ha permitido conocer a este castellonense, que con 23 años ya llena los auditorios españoles.

El humorista Carlos Latre, ¿de dónde sale? Empecé en la radio y un día, en la presentación de un libro a cargo de Javier Sardá me atreví a entrevistarle imitando distintas voces. Cuando nos despedimos me pidió mi teléfono y me llamó dos meses después.

- ¿Trabaja con guión?

- Siempre hay guión pero yo improviso mucho, salto con lo que se me ocurre.

- ¿Ha logrado lo que quería?

- He dado un paso muy importante, pero me quedan muchas cosas por hacer y por aprender. No tengo prisa.

- ¿Se le ha resistido alguno de los personajes a los que imita?

- Muchos. A Boris me ha costado cogerle el tono, y las voces de mujer no me salen nada bien.

- El presidente de LA RAZÓN, Luis María Anson, aparece entre los 170 personajes del espectáculo «Uno + uno no son dos». Envíele un mensaje.

- De Anson a Anson: espero que me invites a las maravillosas fiestas de LA RAZÓN y como decimos en el espectáculo «efectivamente yo siempre tengo LA RAZÓN».

- Ahora vive en Barcelona, pero ¿le gustaría vivir en Madrid?

- Qué me cuentas, yo tengo una casa en Madrid, mi padre y mis abuelos son de aquí. Siempre he pasado la Navidad en Madrid, y cuando vengo procuro tomar mi bocadillo de calamares, unas bravas en el callejón del Gato, el bacalao en San Ginés y las trufas en la Mallorquina. Tengo muchos amigos en Madrid.

- Es una ciudad sin personalidad?

- Es una ciudad con mucha personalidad, quien diga lo contrario se equivoca. Madrid es una ciudad muy cálida, enseguida haces amigos, es muy loca y muy divertida.

- ¿Qué le falta a Madrid?

- El mar. Hace mucha compañía y la verdad es que relaja mucho.

- ¿Nunca vendría a Madrid a relajarse?

- Sí claro, relajarse no es sólo tirarse repanchingado.

- ¿Cómo es el público de Madrid visto desde su espectáculo?

- Magnífico, de hecho nuestro espectáculo nace en Madrid, concretamente en Parla. Fue de forma improvisada y casi sin guión, pero el público se divirtió tanto que nos animó a poner en marcha este show.

- Si se pierde en Madrid, ¿dónde le encontraríamos?

- En el centro, me apasiona, tiene un ambiente especial pasear por esas calles llenas de historia. Yo revivo mi propio pasado de pequeño de la mano de mi padre.

- ¿Es del Barça?

- Pues no, soy del Madrid hasta la médula, he vivido reprimido en Cataluña rodeado de culés, pero yo iba con el chándal del Madrid a clase. Te aseguro que he vivido momentos duros para un madridista. Mis grandes ídolos han sido Hugo y Redondo, de hecho llevaba el pelo como él.

- ¿Imita a Florentino y a Gil?

- A Gil sí, e imito a muchos personajes del Real Madrid.

- ¿Conoce Las Ventas?

- No, pero me muero de ganas de conocerla, me he aficionado hace poco a los toros.

(Belén Quijada – LA RAZÓN – 17 Noviembre 2002)

16.11.02

CRÓNICAS MADRILEÑAS



Como en una película de ciencia ficción, serie B por lo menos.Allá donde se mirara, sólo se veían marcianos. Recordaba La invasión de los ultracuerpos, con Donad Sutherland luchando contra las vainas. Y no era para menos.

Todo el elenco artístico de Javier Sardá comienza a andar solito y por su propio pie, sin necesidad de tacatá alguno. Y dejan la Ciudad Condal y los platós de televisión para ocupar los estantes de librerías, unos, y los escenarios de relumbrón de esta fría capital, otros.

El hombre de las mil voces y las mil caras, de exultante juventud y gracejo a prueba de bombas, el excelentísimo Carlos Latre toma de la mano al protozeíco humorista Xavier Deltell para confeccionar Uno más uno no son dos, un espectáculo en el que, tan sólo hoy y mañana y en el Palacio Municipal de Congresos del Parque de las Naciones, darán vida a los personajes más carismáticos del dúo, desde Bea a Torrente pasando por Pepe Navarro, la Pitonisa Lola, Tamara, Dinio, o Raphael.

Mientras, Boris Izaguirre vuelve a emular las Plegarias atendidas de Truman Capote con 1965, una novela ilustrada con una fotografía del showman venezolano con apenas cinco añitos, en la que este iconoclasta de buen gusto mira irónicamente a los años en que fue joven y feliz, la década de los años 80.

Y para dar a conocer su nuevo hijo literario, Boris Izaguirre, autor del strip tease televisivo, eligió Chicote, el museo madrileño del cine de los 50, una fiesta en la que no cabía ni un alfiler, pero en la que el famoseo brilló por su ausencia. Sólo, los marcianos, como no podía ser de otra forma, acudieron a la cita.

(EL MUNDO – 16 Noviembre 2002)

CUANDO BORIS SE PONE SERIO



Estoy harta de que me digan que no soy una periodista. Mis 80 mejores amigas dicen que me lo invento, que estoy enajenada perdida y el régimen me hace delirar. Hoy, gracias a los sancto santorum de este diario, me han dejado escribir cual Oriana Falaci, la insigne italiana. A ver qué tal sale. Allá voy, sean buenos: Acostumbrados a enseñarnos la cacha y su cuerpo en general cual Lady Godiva, día sí y día también, en las 625 líneas, Boris Izaguirre, ese animal catódico con modos de Guermantes, se empeña también, cada cierto tiempo, en mostrarnos su alma pluma en mano -la de tinta, no la otra- y en versión literaria. Y le da tiempo señores, sin necesidad de tener a Angeles Mastretta en el ordenador.

Su nuevo título, tras Azul petróleo y Verdades alteradas, se llama 1965, una novela que utiliza como móvil la vida de «tres hombres que quieren mucho a la vida, pero que, sin embargo, la vida les quiere poco». Tres personajes que, como el escritor, nacieron ese mismo año en el que también abrieron los ojitos Brooke Shields o Estefanía de Mónaco y, por el lado patrio, Terelu Campos o Jesús Vázquez. Lo que se dice una hornada variopinta a la que le tocó vivir desde la movida de los 80, el apogeo de las drogas o del sexo desenfrenado y multisexual hasta el nacimiento del sida y la llegada de lo políticamente correcto con los grises 90.

Anoche fue el día elegido para presentar en sociedad esta crónica ácida y mordaz del artífice de las inenarrables y eternas La dama de rosa o Topacio. Y, al igual que sucede en su libro, en Boris hay varios Boris. «Tres e incluso cuatro y medio», confesó con un sobrio traje de raya diplomática y estudiada postura dandi.Sólo le delataba su toquecillo de rímel water prove y unas botitas de chúpame la punta para que nos alertáramos de su linaje de lentejuela. Fue el primero en llegar a su fiesta. Y menos mal porque, sino, dudo mucho que hubiera podido caber en el escueto recinto del legendario Chicote en el que había al menos 2.345 canaperas (señoras como Dios manda a la caza de copichuela) por metro cuadrado. De hecho, el frivoleo que venía a rendir homenaje al novelista no daba crédito de cómo tanta desconocida cenaba gratis, mientras ellos, Paloma Cela, Pablo Sebastian, el estirado expianista de Parada, o Marta Gran Hormona, estaban pasando más frío que Dios talento pegaditos a la puertas giratorias del pub como si fueran groupies con acné.

Les contaba lo de la multiplicidad de personalidades de Boris, cual Marnie la ladrona, por aquello de que, sólo hasta que se encendía un foco, el showman rebosaba en cientos de ademanes, si no, el venezolano estaba serio, apocado, contenido y podríamos decir que con una mirada de fauno sobre una nube del Olimpo.De hecho, Enrique del Pozo, otro marciano desembarcado en el evento junto Fernando Ramos, decía que en el mundo de las artes sólo ha habido tres diosas: la Callas en la ópera, la Garbo en el cine, y Boris, en la tele. Siento decirlo, pero la fiesta fue de medio pelo, Lucía Bosé, salvaba las vergüenzas. Quizás Tamara, de performance 100 metros más arriba, consiguió más revuelo.

(Ana Conda - EL MUNDO – 16 Noviembre 2002)

14.11.02

CIENCIAS Y LETRAS



La sentencia salió de la boca de uno de mis alumnos con la rotundidad y economía de palabras propia de la juventud: «La 2 es de letras». Caramba. He de aclarar que mi alumno pretendía explicar por qué no le gusta La 2 y por qué prefiere «Crónicas marcianas» a una película de Hitchcock. La 2 es de letras.

C. P. Snow, en su famosa conferencia de 1959 sobre las «dos culturas», ya advirtió de la pérdida de una cultura común y de la imposibilidad de comunicación en el plano de los intereses intelectuales. La culpa es de la existencia de «dos culturas», dos galaxias incomunicadas que se contemplan con hostilidad y desagrado: ciencias y letras, científicos e intelectuales literarios. La incomunicación en los inicios del siglo XXI, sin embargo, no es tanto entre ciencias y letras como en la consideración de lo que son ciencias y letras.

Porque si mi alumno no ve La 2 porque cree que La 2 es de letras, es porque cree también que «Crónicas marcianas» es de ciencias. Mi alumno «científico» seguidor de Sardá desconfía de las «letras» de «Documentos TV», al igual que un «intelectual literario» que ve las tertulias de La 2 desconfía de las «ciencias» de «Gran hermano». Si mi alumno tiene razón y su revolucionaria distinción entre ciencias y letras tiene éxito, ya no se podrá emplear como piedra de toque del saber o ignorancia en materia científica la pregunta: «¿Qué sabe usted del Segundo Principio de la Termodinámica?», como proponía Snow, sino esta otra: «¿Qué sabe usted de la oposición Antonio David-Enrique del Pozo?». Qué miedo.

(Antonio Rico - LA NUEVA ESPAÑA – 14 Noviembre 2002)

SABINA Y SARDÁ



Querido Joaquín Sabina... es usted muchas cosas, un excelente letrista, un buen músico, un poeta brillante, un superviviente de la noche y un tipo lo suficientemente lúcido como para no creerse del todo su fama de maldito, pero a Leopoldo Alas y a mí lo que más nos gusta del usted actual es su arrojo al denunciar cuantas veces puede la televisión-basura que hace cada noche, cuatro veces por semana, Javier Sardá. Que alguien como usted, un ciudadano ético, liberal en sentido estricto, esto es, de izquierda, se constituya en debelador de la impostura de esas Crónicas marcianas que pasan por progresistas, tiene un enorme valor en estos tiempos de oscuridad, ignorancia y pensamiento nulo.

Se hincha usted a vender discos (ayer presentó el último de ellos y un libro en el cuadrilátero de un gimnasio madrileño), y podría argüirse que así, bien forrado, es cómodo enfrentarse al todopoderoso Sardá, que ya no es que no sea ni la sombra de la sombra de lo que fue, sino que parece haberse quedado para los restos hozando en el albañal de lo más pueril, lo más necio y lo más grosero que generan esos programas de jóvenes sin sangre que se encierran con el sólo juguete de su estulticia en casas y en locas academias de canto, pero quien eso suponga olvida que el forrado es tanto más codicioso, conformista, pelota y pusilánime cuanto más forrado, de tal suerte que su actitud, amigo Sabina, se corresponde con sus valores vitales y no con lo que, denunciando el detritus, gane o pierda.

Crecer, cambiar, evolucionar y seguir siendo el mismo es privilegio de pocos, y parece que usted figura en ese breve estadillo de ciudadanos. De aquella Mandrágora que integraba junto con Javier Krahe y Alberto Pérez (otros dos del citado estadillo) a este Joaquín Sabina que sigue haciendo lo que le da la gana, pues su talento ha conseguido hacerla coincidir con los gustos de mucha gente, no media sino el tiempo imparable en que todos nos consumimos. Acaso, como más viejo que entonces, le gusta sentarse a la noche frente al televisor para no pensar en nada y se encuentra, bofetada descomunal, con esas Crónicas marcianas que se ciscan cada noche en la inteligencia. Incluso cuando la inteligencia elige no pensar en nada.

(Rafael Torres – EL MUNDO – 14 Noviembre 2002)

13.11.02

EL DESPLOME DE SARDÁ



A Sardá han intentado en todos estos años batirlo a diestra y siniestra, sacándose de la manga competidores fantasma en una lista que incluye a lo que son ya 'fiambres' televisivos más o menos exquisitos como Pepe Navarro, el 'niño Pradera' y hasta Jesús Vázquez.

Eran todos tipos que aparecían dispuestos a arrasar el territorio noche. Y luego Sardá se limitaba a no moverse un milímetro, a permanecer como la mujer-diana del lanzacuchillos y a acabar por ver pasar en quince días los cadáveres de sus enemigos.
Sardá, y eso es algo que ya sabíamos porque se repite en todos los liderazgos, ya sea en la cima de la Moncloa o en la del 'share' de las madrugadas, sólo podía morir de éxito.

Autoliquidarse. Eso está haciendo ahora, sin rivales en lontananza, muriendo de esa megalomanía que encarna como nadie esta chica tan pija y tan insobornablemente estúpida, Rocío Madrid, con la que se trae Sardá una 'tensión sexual', al parecer para ellos fascinante, pero que a los demás nos la trae floja. Sardá ha sustituido a un enano que nada pintaba pero era talismán por una maja, por la 'maja' del 'triunfismo', que es la Blancanieves de los liliputienses del karaoke. Y por ahí, por esa sangría, comienza el Waterloo de este Napoleón del 'late night show' que nos quiere vender a la cohorte de 'munipas' musculados, de enyesadas vicetiples, de triunfitos y ex triunfitos que pululan por la pantalla como intratables muñecos mecánicos.

Sardá se hace el harakiri porque su programa ya sólo va teniendo sentido para cuatro adolescentes que envían un sms a Rocío Madrid y luego se arreglan con un alivio a su salud.

(José Luis Losa – EL CORREO GALLEGO – 13 Noviembre 2002)

11.11.02

BORIS IZAGUIRRE: «TODOS DEBERÍAMOS DESNUDARNOS»



- Año «1965». Es la fecha de su nacimiento. Hábleme de su generación...

- Es intensa y decepcionada. Somos hijos de demasiadas cosas: la conquista del espacio, el mayo francés, el Cola Cao, la movida... Ahora todo es difuso y confuso.

- ¿Es verdad que al poco de nacer ya se bajaba los pañales?

- Ja, ja, ja. Es cierto.

- Los personajes de su novela no quieren superar los 37 años. ¿Hay que morir a los 37?

- O a los 36, como Marilyn.

- Es también una crítica amarga de nuestros días. ¿Por qué?

- Porque creo que el futuro no ha sido más que una continuación del pasado, un futuro decepcionante. Pero mis personajes se mantienen rebeldes en una épica romántica.

- Usted tiene ahora 37 años. ¿Ha pensado que es un buen momento para morir?

- Sí, lo he pensado. Pero después vi que no era conveniente.

- Ya: llegó el éxito y trastocó todos sus planes.

- Bueno, sí, pero ya lo he domado un poco, no del todo, claro, porque aún pega rebotes de vez en cuando. Ya no me tiene fascinado. Lo contemplo a cierta distancia.

- Uno de sus personajes elige la virginidad como forma de vida. No es su caso, claro.

- No, no es mi caso. Pero elegir la virginidad lo encuentro fascinante.

- No me diga que le gustaría ser puro y casto...

- No, ni hablar, debe ser un aburrimiento.

- Dice «Miss América» que hay que guardar lo mejor para el matrimonio...

- Seguro que eso lo dice Bush disfrazado de «Miss América».

- Usted vive de mostrar el culo...

- Sólo un par de años, no está mal. Después, ya veremos. No tengo agenda de striptease. Todos deberíamos desnudarnos, cada uno en su lugar de trabajo. Y disfrutarlo.

- ¿Cree que sus desnudos causan más placer que rechazo?

- Las dos cosas, como debe ser.

- ¿Escribe novelas para redimirse?

- No necesito redimirme. No veo pecado en nada, soy ateo.

- ¿Es tan feliz trabajando en «Crónicas» como escribiendo?

- Sí, no tengo problemas con mis máscaras, con mis yoes.

- ¿Le gustaría pasar unos días en una casa cuartel de la guardia civil?

- Está muy bien lo que han hecho, ojalá la Iglesia siguiera su ejemplo; también estaría bien que les subieran el sueldo. ¿Pasar unos días? ¿Por qué no? Me gustaría más diseñar una casa cuartel piloto, porque las que tienen están muy viejas.

- ¿Y las pintaría de...?

- Color verde menta.

- Salen del armario políticos, curas, guardias civiles... ¿No le dan ganas de entrar, por llevar la contraria?

- Nunca estuve dentro. Me perdería.

- Hay quien opina que su papel en «Crónicas marcianas» ha pasado de la provocación al patetismo...

- Me parece bien que lo digan. Yo creo que no. La provocación está en el ojo del que mira.

- Hay quien cree que está en otro ojo...

(Amilibia – LA RAZON – 11 Noviembre 2002)

10.11.02

CONGA MARCIANA



El lunes, mientras la Tierra seguía su rotación alrededor del Sol y Zaplana anunciaba la subida del paro, en Marte estaban de fiesta. Latre, disfrazado de Carlos Jesús, simuló sodomizar a Deltell, disfrazado de oso Yogui, quien, a su vez, fingió sodomizar a Izaguirre, disfrazado de benemérito, quien, a su vez, aparentó sodomizar a Cárdenas, disfrazado de Cárdenas. El atavío de Boris era un homenaje al cuerpo por normalizar la convivencia de homosexuales en las casas cuartel. La solidaridad de Marte con la Guardia Civil no es sólo de boquilla: allí está Antonio David. (Aviso para amantes y detractores de Crónicas marcianas: lean el artículo que Félix Romeo escribe en la revista Letras Libres).

(Sergi Pamies – EL PAIS – 10 Noviembre 2002)

1.11.02

CARLOS LATRE, ¿IMITADOR O DOBLE?



Su historia profesional no es demasiado larga, pese a lo que muchos puedan creerdebido a la soltura y desparpajo que muestra ante las cámaras. Cada noche aparece en Crónicas Marcianas disfrazado de un personaje de actualidad. No solo borda sus gestos y movimientos, sino que ademas clava las voces.

Se llama Carlos Latre pero muchos le conoceran como el tipo que hace a Dinio, Támara, Dantes, Bea (la becaria), la bruja Lola, Adriasensi, Torrente y un largo etcétera. Si somos sinceros, y visto lo visto, este hombre es capaz de interpretar a cualquiera que se le ponga por delante, incluido al que lea esto. Javier Sarda le propone un personaje - o se lo imponen- consciente de sus capacidades- y despues de ver una cinta de video y estudiar el personaje, lo consigue hacer. Con tan solo tiene 22 años y tuvo que dejar COU a medias porque el trabajo le llevaba demasiado tiempo. No descarta volver a las clases y tal y como van las cosas no sera muy pronto.

- Era un desconocido para el público televisivo, ¿Cuales fueron sus inicios?

- "Comencé a trabajar en los cuarenta principales como locutor de "Radiofórmula". Después de esta etapa mandé una cinta con imitaciones al programa de Radio España "Segundos Fuera". Les gustó y me llamarón. Una de las salidas que tuve que hacer fue para cubrir la presentación de un libro de Bofil . Alli estaba Javier Sardá." (he heyyyy)

- Es raro verle en presentaciones y actos públicos....

- La verdad es que fue un cúmulo de factores los que me llevaron a Sarda. Cuando le ví me acerque para hacerle unas preguntas imitando a algunos personajes, y el de Adriasensi le hizo mucha gracia. Me pidio el telefono. Por otro lado, alguien ya le habia hablado del programa de Radio Españaque haciamos donde se imitaba a Sardá y se gastaba bromas a los famosos.Nos llamaron para colaborar. Estuve haciendo apariciones como Jorge Berrocal y desde septiembre estoy como colaborador fijo.

- Este año estas siendo un bombazo para el programa, pero con lo que dejaste a todos boquiabiertos fue con la imitacion del cubano Dinio.

- Lo de hacer de Dinio fue porque venía Marujita al programa. A las dos de la tarde me dijeron que tenía que hacer el personaje en el programa de esa noche. Me dierón un video suyo y lo estuve estudiando unos 10 minutos. La voz en seguida me salió bien, porque como es cubano, es fácil de hacer. Los gestos y las caras no las habia ensayado.Pero cuando me pusieron la peluca y me estaban maquillando empecé a poner las caras y me salieron solas."

- ¿Todo el mundo es imitable?

- Desde luego que sí. A todo el mundo se le pueden buscar aspectos que s ele pueden imitar. Sin embargo es fácil tender a la exageración.`Por ejemplo, en el caso de Boris es muy sencillo hacer de loca. Para mí ha sido el personaje mas complicado de hacer. Él dice que no es tan loca como le hacen. Creo que hacer bien a Boris e smuy dificil.

- ¿Cuál es tu plan de trabajo en un día cualquiera?

- Por la mañana voy a la radio, a las nueve. Luego voy a Crónicas Marcianas a las ocho de la tarde. Nos reunimos y trabajamos en un guión, pero despues en el directo hay espacio para la improvisación. Sarda es muy exigente pero da mucha libertad. Con él aprendes una barbaridad, porque tiene mucha experiencia, y lo que tú estas pasando, él ya lo ha pasado. Tiene un gran dominio de las Cámaras, y sabe cuándo le van a enfocar y cuando no. Por eso en directo te hace señales para que hables p para que te calles. Se improvisa con frecuencia, por ejemplo, yo dije que Jorge Berrocal se tiraba a su perro. Hay días que tienes el día gracioso y te van saliendo cosas. Pero otros días estas mas flojo.

- ¿Hay algún personaje que sea tu preferido?

- La verdad es que no hay ninguno en especial. Si acaso la becaria Bea, que algunos piensan que es una mujer de verdad. Ese personaje surgió porque hicimos un sketche en el que dábamos una información y la presentadora se equivocaba y decia: "¡¡huyyy!!!". A Sarda le hizo gracia y la incorporamos como la becaria Bea.

- Hay mucha gente que no sabe que Carlos Latre e sla misma persona que hace a Dinio, a Torrente o a Támara.

- Ahoran me asocian mas con mis personajes, porque salgo con más frecuencia. Además hay algunos que conectan muy bien con la gente en los que se fijan mas. por ejemplo, con Leonardo Dantes.

- La verdad es que cuando lo imitas no paras de moverte

- Si, es un ejercicio físico bastante agotador, porque me paso todo el tiempo moviendo los brazos. Debo perder como Dos kilos, porque sudo una barbaridad. Pero como estoy un poco gordito pues no me viene mal....

(Alfredo Arense – ECCUS – Noviembre 2002)