30.8.02

UN DESNUDO DE BORIS LLEGA AL CONGRESO



El desnudo televisivo protagonizado el pasado lunes por el escritor y presentador venezolano Boris Izaguirre en un programa de la televisión peruana ha desatado una ola de protestas en diversos sectores de Perú. La actuación del colaborador de “Crónicas marcianas” ha llegado incluso al Congreso peruano, que ha enviado una carta de protesta a Magaly Medina, presentadora del espacio en el que Boris se bajó los pantalones y la ropa interior.

(AGENCIAS – 30 Agosto 2002)

JAVIER SARDÁ, UN GRAN GURÚ DE LA COMUNICACIÓN



Es, en estos tiempos que corren, un gran gurú de la comunicación en España. Licenciado en Ciencias de la Información por la Univ. Autónoma de Barcelona, este comunicador ha salido de los platós de televisión, por los estudios de las radios y también por las redacciones de periódicos siempre por la puerta grande. Su carrera profesional es amplia, abarcando sobre todo tv y radio, donde suele cumplir la función de presentador o director.

Comenzó su carrera colaborando como periodista para la prensa escrita (Mundo Diario y El noticiero Universal); para más tarde desempeñar varios puestos en Radio Nacional y finalmente ser nombrado en 1989 Jefe de Programación de Radio Nacional en Cataluña. Después de pasar un tiempo en TV, de 1994 a 1997 vuelve a la Radio, concretamente a Cadena Ser donde desempeña su función como director y presentador del programa La Ventana, si cabe uno de sus programas más alabados, donde además incluía la colaboración de un personaje radiofónico inventado por él, el entrañable Señor Casamayor

Su carrera televisiva ha sido y es larga y extensa, además de tener una altísima calidad. Ha sido guionista para Angel Casas y para La Trinca, y posteriormente alcanzó el éxito presentando el programa Juego de Niños (1990), una combinación de inocencia e ingenio para niños y adultos. Entre otros programas de los que ha sido presentador destacan Olé tus videos 2, Todos somos Humanos y Moros y Cristianos; pero sin duda la gloria televisiva le ha llegado con Crónicas Marcianas, espacio nocturno emitido por Telecinco que salió para competir con La sonrisa del pelícano, dirigido por Pepe Navarro. Y hasta ahora. Y es que el programa Crónicas Marcianas lleva ya varios años amenizando las noches con éxito, gracias a una serie de colaboradores que Javier ha escogido cuidadosamente.

Respecto a su vida 'detrás de la cámara' no se sabe mucho; es una persona que no comercia con su vida privada, hasta llegar a un nivel casi de ocultismo. Soltero, con canas ya en el pelo (que por cierto las ha ido cogiendo en Crónicas Marcianas), tiene una avioneta y un barco y podría descansar si quisiera el resto de su vida porque con lo que ha hecho hasta ahora bastaría.

(FREAK – 30 Agosto 2002)

23.8.02

CARLOS LATRE: “ME CUESTA PONER LA VOZ LOCA DE BORIS”



Gracias a su facilidad para imitar a 191 personajes, se ha asegurado la continuidad en Crónicas Marcianas. Pero Carlos Latre aún no ha conseguido 'calcar' a Coto Matamoros.

Mientras Javier Sardà descansa en algún rincón del Mediterráneo, Antena 3 aprovecha su ausencia exprimiendo al máximo el éxito de Abierto hasta el anochecer. A partir del 16 de septiembre, se retomará la competición por la noche y, en esta temporada, Crónicas Marcianas (Telecinco) seguirá apuntalando su éxito en hombres como Carlos Latre, el rey de las 1.000 voces.

¿Pero quién es Latre? Hasta hace poco, Carlos iba por la calle y nadie le conocía. Hoy es uno de los personajes más famosos del país y, por ahora, lo lleva bien. El niño bonito de Javier Sardà -y el rey del travestismo- es capaz de imitar a 191 personajes con tan sólo 23 años.

Durante la presentación de un libro de Ricardo Bofill hijo tuvo la osadía de exhibir su arte frente al alma mater de Crónicas Marcianas, que inmediatamente se fijó en él. «Cuando le vi, me dije: ¡Al ataque! Sardà era un personaje muy conocido que me podía abrir muchas puertas, así que le eché un par de huevos».

Desde entonces es el invitado estrella de uno de los programas de televisión más criticados. El, sin embargo, no está de acuerdo con los que definen Crónicas Marcianas como «basura»: «Llamarlo así es llamar basura a dos millones de personas que lo ven cada día. Los que lo descalifican son los que no se lo pierden ni un día».

Sardà, el meticuloso

Lo principal, como reconoce, es que disfruta mucho haciendo Crónicas.Con Sardà, al que define como un profesional muy meticuloso y perfeccionista, mantiene una relación excelente, aunque con Boris Izaguirre se lleva especialmente bien, «porque es un gran amigo y una magnífica persona de la que se aprende muchísimo». Curiosamente, Boris es uno de los personajes que más trabajo le ha dado a la hora de imitarlo. Carlos Latre se frota cuidadosamente las manos y entona, calcándole a la perfección: «Tú sabes, tiene esa voz así como muy loca, que me cuesta mucho».

A partir de septiembre, algunos de sus amigos no van a continuar en el programa, pero según Carlos, eso son cosas de TV: «No todos vamos a estar siempre en la misma cadena». El tiene asegurado el puesto y, además, con nuevas víctimas a las que imitar.

A pesar de su corta carrera, el hombre de las 1.000 voces tiene muchas anécdotas que contar. Normalmente no suele tener problemas con sus imitados, pero alguna vez sí que se han molestado. Latre recuerda el problema que tuvo con Jesús Quintero: «Fui al programa Escalera de Color de Canal Sur, presentado por Inma Soriano, y cuando Quintero se enteró llamó a la dirección de la cadena para prohibir mi actuación».

Asegura, por ejemplo, que no imita «todo lo que hace Pepe Navarro, sino sólo el momento en el que dice: [Carlos se prepara y entona la voz del último presentador de Gran hermano]: ¿Quieren ustedes que llueva dentro de la casa? Ustedes deciden».

También ha tenido momentos divertidos, como una vez con Dinio, que se quedó tan alucinado al ver su imitación que comenzó a llamar a sus amigos a los que les decía por teléfono -y de nuevo imita al cubano-: «Oye, que te voy a pasar a mi imitador, tú sabes». El imitador, que iba en una furgoneta con él, no tuvo más remedio que decirles: «Hola soy Dinio».

Pero hay personajes que se le han resistido y a los que no ha podido imitar. ¿Quiénes? Por ejemplo, su compañero Coto Matamoros.Según Latre, «tiene diferentes tonos y es muy difícil pillarle.Fue prácticamente imposible».

El mismo se define como «una gramola»; le pides una imitación y la hace como si fuera un disco. Por ejemplo, si se le pregunta a la becaria Bea: ¿cómo es Sardá en la intimidad? Carlos se encoge y con tono humilde responde: «Es muy majo, aunque a veces se enfada y me grita, pero si lo hace, pues llamo a mi padre».

El rey de la caspa policiaca tampoco se le escapa: ¿ha recibido órdenes Torrente para ir a Perejil? Hinchando el pecho y gesticulando con los brazos, vocea: «Estoy preparao para lo que pueda pasar.Ya he dicho yo, chavales, tenemos que ir a la playa con palas y con picos a cavar trincheras. Hay que domesticar los monos de Gibraltar para que se tiren a la cara de los moros, que nos invaden. ¡Pero esto qué es! ¡Viva España!».

Y si le preguntamos a la bruja Lola con quién se casará el Príncipe, el mimado de Sardà arruga mucho la cara, junta las manos y predice: «Er Príncipe ze cazará conmigo. Tengo una talla 36 y voy a zer la Reina».

La gente del mundo de la música también es objeto de su humor.Raphael, después de cantar a Héroes del Silencio, ¿con qué nos vas a sorprender? De un respingo levanta la mano y entona: «Qué sabe nadieeeeee».

Latre vuelve a ponerse en plan Boris: ¿cómo será la boda entre Ana Aznar y Alejandro Agag? Con cara de interesante y sofisticación, afirma: «Bueno divinísiiima. Sobre todo por Alejandro que es divino, es guapísimo y tiene ese momento gafas de pasta que yo he imitado. Y hay que decir que Alejandro tiene un cutis divino».

«Ana también es divina, pero el problema que tiene es que si le pones un bigote, es como su padre. Pero yo les he recomendado a esa pareja que si tienen una hija no le pongan como su madre o como su abuela, porque sino sería bastante terrible eso de Ana Agag Aznar, porque para decir ese nombre pareceríamos estreñidos», dice Boris -Carlos Latre, quiero decir-.

(Carmen Cardoso Parra - EL MUNDO – 23 Agosto 2002)

22.8.02

BORIS IZAGUIRRE, UN GRAN SHOWMAN SIEMPRE ENVUELTO EN POLÉMICA



Boris Izaguirre es en la actualidad una gran personalidad de la televisión. Ostenta su posición de tertuliano desde hace ya bastantes años en el programa dirigido por Javier Sardá, Crónicas Marcianas. Su ironía es sutil y sagaz; eficaz, se dice de él que ha llegado a controlar las nominaciones del programa Gran Hermano mediante sus comentarios. Es un gran Showman siempre envuelto en polémica.

Nacido en Venezuela, pero nacionalizado español, es hijo de una bailarina y un crítico de cine, cosa que aprovechó en su país natal, hasta tal punto que alcanzó casi tanta fama como su padre y por ello le enviaron a estudiar a los EEUU. Más tarde, su colaboración en el guión de La dama de Rosa, telenovela de éxito, hizo que en España se fijaran en él. Así, poco a poco se fue insertando en España a raíz de una telenovela que le encargó la TV gallega como guionista. Boris ha sido guionista y columnista de periódicos desde los 16 años. También y más tardíamente ha escrito aquí en España por lo menos ya 3 libros, a saber; Azul Petróleo, Morir de Glamour y Verdades Alteradas.

En cuestión de amores, Boris tiene su homosexualidad bastante asumida y controlada, incluso explotada, aunque según cuenta él mismo fue señalado y humillado por ser homosexual durante un tiempo. Tiene a su novio Roberto, gallego, con el que según sus propias palabras ha iniciado hace ya algún tiempo un proceso de pareja estable.

(FREAK – 29 Agosto 2002)

13.8.02

QUÉ MENOS QUE BORIS



Boris Izaguirre

En un barrio caraqueño de cuyo nombre no tengo referencia no ha mucho que vivía un lindo efebo de nombre Boris Rodolfo, hijo menor de entre los tres nacidos de la unión de Belén, bailarina clásica, y de Rodolfo, cineasta y crítico de cine. Empeñado en demostrar que bajo su perturbadora apariencia de damisela bullía un interior no menos turbulento, nuestro imberbe heróe decide, recién cumplidos los dieciseis años, emprendía con toda la intelligentsia farandulera y política del país desde el mismísimo Diario Nacional de Caracas, utilizando por tribuna una columna que se llamó "Animal de Frivolidades" y creando a edad tan temprana un nuevo género periodístico que ha definido más tarde su carrera: la crítica social a partir de la crónica rosa, utilizando como arma una frivolidad asumida herida de transcendencia. Pronto la pubescente pluma era conocida en todo el país bajo el mote de El Ñángara (el malaleche).

Del diario pasó a la televisión, donde coescribió junto a Jose Ignacio Cabrujas los guiones "La Dama de Rosa" y " Rubí Rebelde". Tal éxito tuvieron ambas producciones en la televisión española como para que la gallega, decidida a competir con la nacional desde un culebrón de producción propia, requiriera los servicios ofídico-literarios de Boris. Izaguirre decidió seguir el consejo de Sofía Imber, directora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas ("Vete de este país, que aquí los maricas no tienen futuro") y puso rumbo a Santiago de Compostela donde conoció al amor de su vida, Rubén, escaparatista, coleccionista de barbies, organizador de eventos y alma mater del petardeo local .

Tras que Boris demostrara sobradamente su versatilidad catódica en la televisión gallega (llegó incluso a hacer de pitoniso al más puro estilo Rappel Telegaita), Telecinco reclamó el ansiosa talento de Izaguirre y la pareja emprendió camino hacia la capital. Contratado en principio como guionista para Crónicas Marcianas, Javier Sardá fue lo bastante clarividente como para intuir las capacidades mediáticas de su enloquecido colaborador y le otorgó voz y presencia en el programa. Y el resto es historia: convertido en el fenómeno catódico más omnipresente de este país desde el Padre Apeles, Boris ha encarnado desde la pantalla amiga al espíritu de la contradicción: Referente absoluto de los homosexuales de a pie y sin embargo vilipendiado desde los sectores más políticamente correctos de la radical gay; indiscutiblemente culto y exquisito pero defensor a ultranza de Gran Hermano, paradigma nacional de la bazofia gañanocatódica por excelencia; sex symbol absoluto para homos y heteros que no duda en alardear orgullosamente de sus michelines; paladín de la estabilidad de pareja y del discurso familiar, y no por ello decidido a "negarle a nadie veinte minutos de placer"... Una contradicción que define perfectamente a un país que ha elevado a un homosexual declarado a la categoría de mito viviente y que sin embargo se niega a admitir que una pareja del mismo sexo tenga derecho a la adopción.

Curiosamente el libro más vendido de Boris se titula Morir de glamour. Conviene recordar que la definición original de glamour era la de "una especie de bruma en el ambiente que hace que las cosas parezcan diferentes a lo que realmente son" Y es que, como bien sabe Boris, en el ambiente nada es lo que parece.

(Lucía Etxebarría – CLUB CULTURA – Agosto 2002)

3.8.02

EL CASO NAVARRO-LATRE



Carlos Latre ha sido el personaje revelación de la temporada. Desde el púlpito de “Crónicas Marcianas” ha sabido caer bien, ser discreto y atrevido, bordar algunas de sus imitaciones y disponerse a explotarlas fuera del plató de Sardá.

Tele 5, que no quiere prescindir de él en la canícula, ya lo ha puesto a hacer galas, y la primera que le ha tocado ha sido la de Miss Verano 2002, un espectáculo playero celebrado en Almuñecar este fin de semana. Sobre el concurso poco hay que decir, pues tiene el mismo corte que cualquier otro programa con los mismos cantantes y las mismas chicas con veleidades artísticas, periodísticas y afán de protagonismo. Los presentadores, junto a Latre, son dos habituales: Lolita y Jesús Cabrera y el marco incomparable de un bonito pueblo con afán publicitario.

Por eso, lo más curioso es ver cómo la cadena está jugando a que Carlos Latre siga haciendo sangre en un empleado como Pepe Navarro al que tienen al frente de un “Gran Hermano” que empezará de nuevo en otoño. Latre no sólo hacía la imitación hiriente de Navarro en “Crónicas Marcianas”, sino que ahora lo amplifica haciendo de Pepe Navarro como presentador de galas en las que se equivoca y pierde el hilo continuamente. Parece que la idea perversa de criticar a alguien de la misma cadena no era una malévola estrategia de Sardá, enemigo tradicional de Navarro, sino una política de Tele 5 para mantener a Latre y Navarro en el candelero.

Lástima que Latre entre en este juego porque, aunque Navarro se lo merezca, no es el personaje del que el ingenioso imitador de más satisfacción a sus seguidores.

(Encarna Jiménez – LIBERTAD DIGITAL – 3 Agosto 2002)