31.7.02

JAVIER SARDÁ: "EL CUERPO ME PEDÍA NO HABLAR DE GH, PERO FUE UN ENCARGO DE LA CADENA

JAVIER SARDÁ: "EL CUERPO ME PEDÍA NO HABLAR DE GH, PERO FUE UN ENCARGO DE LA CADENA



Javier Sarda con Jose Calabuig

Ha cerrado la temporada invicto en su franja horaria, y así lleva ya cinco años. Javier Sardá es el enemigo a batir en la lucha por la audiencia televisiva nocturna. Pero no hay forma. En septiembre volverá con un ‘Crónicas marcianas’ renovado y, como siempre, hará lo que unos espectadores absolutamente fieles quieren, “pero como yo quiero”. Ésta es la primera entrevista que concede en dos años a un medio escrito.

- ¿Qué parte del éxito es personal y qué porcentaje se puede achacar al fracaso del resto de las cadenas en su misma franja horaria?

- ‘Crónicas marcianas’ es un programa que tiene una audiencia que se ha ganado, y considero que luego hay un porcentaje de lo que podríamos denominar audiencia prestada que después se fideliza. El caso de ‘Crónicas’ es el de un trabajo bien hecho con todos los factores de suerte a favor suyo.

- Usted se ha medido con Pepe Navarro, con Jesús Vázquez, con Máximo Pradera... ¿Qué opinión le merecen?

- Cada uno de ellos ha hecho, como yo, lo que ha podido y lo que ha considerado oportuno en cada momento. Hubo proyectos que a mí me parecieron desnaturalizados desde el principio, y es que, por regla general, no es bueno que un programa nazca en oposición a otro.

- Está hablando del que presentó Máximo Pradera...

- Por ejemplo. Si un determinado espacio nace para derrotar a otro, sólo si lo consigue tiene éxito. En cambio, si nace con la vocación de instalarse paulatinamente, sin grandes objetivos y con ganas de aprender, entonces puede funcionar mucho mejor.

- ‘Crónicas marcianas’ era muy distinto cuando empezó. ¿Puede explicar su evolución?

- Mire, mi forma de enfocar un programa es técnica: qué pretende y si lo consigue. Cuando yo era un chaval y hacía crónicas de conciertos, leí un libro de crítica alemán en el que se decía que una buena forma de juzgar es saber qué pretende determinada actuación y si lo logra. ‘Crónicas’, desde el punto de vista técnico, es infinitamente mejor ayer que hace dos años, y hace dos años, que cinco. Los contenidos, evidentemente, son distintos porque hemos aprendido clarísimamente cuáles son las preferencias del público, y lo que yo siempre digo es que hago lo que los espectadores quieren, pero como yo quiero.

- ¿En el espectáculo televisivo vale todo?

- No, por descontado.

- ¿Y dónde establece usted los límites?

- En la forma. No vale cualquier cosa porque todo depende de cómo se haga. Para mí el cómo es muy importante: con sentido pero con distanciamiento. Con una mirada que denote algo parecido a que no tratas al público como imbécil, haces que ese público se sienta muy cómodo, y después, tratándose de un ‘late- night’, pues... mira, yo creo que los límites están para rebasarlos. A las ocho de la tarde, cuando mi hija está frente a la televisión, no, y lo cierto es que hay muchos crímenes, mucho ‘corazón’ a la hora en la que yo veía dibujos animados.

- Sin embargo, ahí están las múltiples referencias a ‘Crónicas marcianas’ cuando se habla de telebasura.

- ¿Sabe cuál es mi definición de telebasura desde hace pocos días?

- No, dígamela.

- Telebasura es lo que hicieron los informativos de Antena 3 el día de la huelga general.

- Seguirá habiendo quienes apliquen a ‘Crónicas’ los peores calificativos...

- Tienen todo su derecho. Pero una cosa es que el programa no te interese y otra que tengas la capacidad para decir que técnicamente este programa es impecable, que el ritmo diario es impecable y que su estructura interna es muy difícil de conseguir. El que diga que el éxito de ‘Crónicas marcianas’ es fácil, para mí es un gilipollas.

- Este año ha habido un competidor, ‘Abierto al anochecer’, que en alguna ocasión le ha superado en audiencia. ¿Cómo lo valora y, sobre todo, cómo le sienta?

- Vamos a ver: a mí me sienta extraordinariamente porque los resultados nos dan la victoria en el 90 por ciento de las noches.

- Pero insisto: ¿qué ocurre el día que el ‘share’ le es menos propicio que habitualmente?

- En cinco años, que son los que llevamos en antena, sería ilógico que no hubiesen surgido programas que nos pudieran hacer sombra puntualmente. Lo que ocurre es que nuestra capacidad de maniobra es de una rapidez extraordinaria y el hecho de que te ganen una o dos semanas no implica que no puedas reaccionar. Faltaría más que un programa diario no fuera vencido en ocasiones por otros que se preparan durante una semana y que tienen un alto presupuesto. Ganar al cien por cien sería aburridísimo, pero ayer (martes, 9 de julio) nosotros hicimos un 34,7 por ciento y ‘Abierto al anochecer’, un 18,9, y la semana pasada un 35 frente a un 18...

- Si no existiera ‘Gran Hermano’, ¿cuántos puntos de audiencia cree que perderían?

- Pues esta temporada le aseguro que ninguno. Cero. ‘Crónicas marcianas’ lleva tres temporadas por encima del 30 por ciento mensual de audiencia; por lo tanto, tan beneficioso ha sido ese programa para nosotros, en un determinado momento, como el nuestro para ellos. Este año, y para evitar conflictos, lo que me pedía el cuerpo era no hablar de ‘Gran Hermano’, pero el encargo de la cadena fue que siguiéramos ocupándonos de su desarrollo.

- ¿Y cuántos espectadores podrían perder los habitantes de Guadalix de la Sierra si no les hicieran caso ni ustedes ni ‘Día a día’, el programa de María Teresa Campos?

- Menos repercusión sí iba a tener, pero no todo se mide en ‘share’. El otro día, el director de contenidos de Tele 5 hablaba de lo que es la contaminación positiva: programas en cadena, beneficios para la cadena.

- Por cierto, ¿en qué situación se encuentra el contencioso con Telegenia, la empresa de Zeppelin que se ocupa de la imagen de los concursantes?

- No hay ningún contencioso. A mí Tele 5 me encarga que hable de ‘Gran Hermano’, que utilice imágenes del programa, y eso a la productora no le sienta bien porque considera que perjudica su trabajo, cosa de la que discrepa tanto el espectador como toda la profesión. Yo no tengo ningún problema. Yo soy Tele 5 y es la cadena la que me encarga que hable del programa. El contencioso, pues, es entre Zeppelin y Tele 5.

- ¿Tampoco hay mal rollo entre usted y Pepe Navarro?

- Bueno... no olvidemos que el inicio mío fue en clave dialéctica con él... Ahora sólo cabe matizar, y eso está ahí, que en los cinco últimos programas ‘Crónicas Marcianas’ ganó a Pepe Navarro y que entonces fue cuando estalló la crisis.

- Hablando de crisis, ¿por qué para la nueva temporada ha decidido prescindir de personas que estaban con usted desde el principio, caso de Galindo y Mariano Mariano, o llevaban ya varios años, como ocurría con Rosario Pardo y Fernando Ramos?

- Éste ha sido un episodio durísimo para mí porque la tendencia de ‘Crónicas Marcianas’ ha sido siempre la continuidad de los denominados ‘marcianos’, pero cuando uno crea un equipo no imagina que va a estar cinco años, y si ahora, además, se enfrenta a otras dos temporadas, lo cierto es que debe actuar con la racionalidad que supone imaginar que hay que empezar de nuevo.

- Ha firmado usted por dos años más, deduzco.

- Sí, por eso el tener que prescindir de unas personas que me han acompañado durante tanto tiempo ha sido uno de los momentos más desagradables que he vivido.

- Estos últimos días ha estado repitiendo que si alguien tenía buenas ideas que se pusiera en contacto con ‘Crónicas’. ¿Tan difícil le resulta encontrar nuevos valores?

- No. Yo lo que quiero es rejuvenecer el programa, al margen de que a mí no me preocupa la gente que me haga sombra porque yo dentro de dos años pienso estar en disposición de no tener que competir en televisión. Quiero dar una opción a personas que están en su casa y que no hay más forma de conocerlas que ofreciéndoles que se pongan en contacto con nosotros para hacerles una prueba.

- ¿Hay algún comunicador a la vista que le pueda hacer sombra?

- No lo sé, pero sí tengo la sensación de que quizá alguien muy joven lo consiga. Por cierto, me gustaría que saliera de ‘Crónicas’, como salió Fuentes.

- Otro de los grandes descubrimientos ha sido Carlos Latre. ¿Lo considera una obra suya?

- No. Es obra de él mismo. Yo me lo encuentro un día que me quería hacer una entrevista y me deja tan sorprendido en 30 segundos, en una cafetería, micrófono en ristre, que lo ficho.

- Pero después ha habido un desarrollo importante...

- Lo que sí me atribuyo es crear un ambiente que haga posible que la gente florezca. Creo que siempre he sido el profesional que más personas ha tenido al lado haciéndole sombra, desde ‘Casamajó’ hasta Boris o Latre... Otros no lo tolerarían, pero a mí me entusiasma.

- Bueno, las penas con pan... Lo digo porque pasa usted por ser el director- presentador que más cobra en televisión.

- Si fuese así no me parecería mal, pero no tengo la garantía...

- ¿Por qué cada verano surgen los rumores de que abandona ‘Crónicas’?

- Cada verano surgen muchos rumores. El último es que Aznar corre a 120 kilómetros por hora.

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Ver foto de Javier Sardá y Jose Calabuig

(José Calabuig - INTERVIU - Julio 2002)

27.7.02

BORIS IZAGUIRRE ARMA REVUELO EN LIMA



El irreverente conductor del programa español Crónicas Marcianas, Boris Izaguirre, alborotó ayer el set de Magaly Medina, donde ambos se despojaron de sus ropas íntimas.

Haciendo gala de su humor, el polémico animador reveló a la conductora los detalles de su beso con Jaime Bayly, que causó revuelo en el país.

"Quiero decirle a los peruanos que Bayly besa divino, él sería un varón fantástico para mí, pero no creo que yo sea su tipo, creo que él prefiere a las mujeres", dijo el venezolano.

El también escritor, que presentará en octubre su libro 1965 y que llegó acompañado de su novio, se defendió como una mariquita de nacimiento y reveló que le gustaría casarse de blanco.

(24 HORAS - 27 Agosto 2002)

26.7.02

UNA PITONISA DE PITORREO



Pitonisa Lola

Un síntoma evidente del tono pardusco que ha ido adquiriendo "Crónicas Marcianas" en su última temporada ha sido la incorporación de la vidente Lola Montero, más conocida como la pitonisa Lola.

Después de varios meses aprovechándose de las disparatadas predicciones de la bruja en el Canal 47, una prospera televisión local con sede en Sevilla y fuerte implantación en Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid, Javier Sardá decidió fichar a la pitonisa como tertuliana cuando su programa estaba a punto de finalizar la temporada. Al parecer, Lola Montero tiene asegurada su continuidad en la próxima etapa de "Crónicas Marcianas", pues se muestra muy agradecida con su presentador en las entrevistas que concede e incluso lo define como su amor platónico.

No deja de ser sospechoso que hace tan sólo unos meses, cuando aún conducía el programa "Las cartas hablan", la pitonisa Lola se dedicase a soltar sapos y culebras contra Sardá y su equipo por hacer mofa de ella y de sus predicciones. Durante aquella etapa de supuestos desencuentros, la vidente sevillana interpretó brillantemente el papel que le correspondía: la bruja de cuento, viperina y malhumorada. Es improbable que hubiese un acuerdo entre la productora Gestmusic y Canal 47, que permitiese vampirizar de un modo tan descarado el programa de la vidente en "Crónicas Marcianas". Los directivos de la televisión local debieron pensar más bien que el pirateo continuo de Sardá contribuía a aumentar la audiencia de su programa estrella. De hecho, Lola Montero no ha desembarcado en Tele 5 hasta no cumplir su contrato con Canal 47.

Pese a las burlas crueles que debió soportar en "Crónicas marcianas", la pitonisa Lola está encantada de ser la nueva musa de Sardá. Su encantamiento, sin embargo, no es producto de las pócimas y los hechizos a los que nos tiene acostumbrado. Lola Montero es una profesional de la televisión con más de 18 años de experiencia y no una bruja de aldea con el juicio trastornado. Para volar con su escoba hacia el estrellato, sabía bien que debía soportar con entereza toda clase de befas chistosas e imitaciones grotescas. Así también lo entendieron en su momento personajillos ahora deslustrados como Leonardo Dantés, Paco Porras o Tony Genil. Si no eres nadie, el público escarnio es el precio que debes pagar por la fama.

La vidente de Sevilla no quiere desaprovechar su momento de gloria y concede entrevistas a cualquier revista que se interese en fotografiarla, bien sea con su bola de cristal o en vestido de baño, como si fuese la Obregón durante su tradicional posado de principios de verano. La mujer tiene la lengua suelta: habla siempre de su marido que es policía local, de sus dos hijos y sus dos nietos. También se atreve a hacer predicciones que son casi perogrulladas: Ana Obregón tendrá un efímero romance de verano, Norma Duval seguirá con Frade, Carmina Ordóñez continuará con sus problemas de salud, Eugenia y Fran no se reconciliarán por ahora. Cualquier lector con perspicacia y un cierto conocimiento de la prensa del corazón hubiese hecho los mismo vaticinios, sin recurrir a velas negras ni a conjuros mágicos.

El salto a la fama de la pitonisa Lola, un personaje que por su aspecto esperpéntico y desmañado bien podría sustituir al fallecido travesti Divine en las corrosivas películas de John Waters, demuestra la influencia que están adquiriendo las modestas televisiones locales sobre los contenidos de las grandes cadenas. En vez de aspirar a la globalización, los programadores de Tele 5, Antena 3 y TVE 1 rastrean nuevas ideas en los pequeños estudios de las televisiones comarcales. Se recuperan así las habladurías de patio de escalera, los chistes sobre el tonto del pueblo y las agrias disputas familiares por una heredad. ¿Será acaso ésta la aldea global de la que hablaba Marshall Mac Luhan hace ya muchos años?

(Lucas Soler - LIBERTAD DIGITAL – 26 Julio 2002)

25.7.02

CARLOS LATRE: "SI BAILARA COMO DANTÉS, ME VOLVERÍA COMO UNA CABRA''



Carlos Latre

Este popular personaje policlónico que se asoma al universo catódico desde Crónicas Marcianas, también dirige Segundos Fuera en Cataluña Radio, un espacio de actualidad en clave de humor. Nacido hace 22 años en Castellón, Carlos Latre no es periodista y prefiere que le definan como locutor y humorista.

- Cuándo supo que era gracioso?

- De pequeño ya me decían "venga niño, imita a no sé quién''. Lo hacía para la familia, en Nochebuena, con diez u once años. Imitaba a políticos, dibujos animados...

- Cómo se profesionalizó?

- Yo era un estudiante normal y corriente y un día me crucé con unos amigos que iban con la jefa de Los 40. Uno le informó de que se me daba bien imitar voces, me probaron y me cogieron como locutor de radiofórmula. Empecé en la Cadena SER de Tarragona a los 18 años. Cuando se me acabó el contrato, envié una cinta a Barcelona, a Radio España, me cogieron en el programa de ahora y, a partir de ahí, para arriba.

- Es famoso pero no le reconocerán por la calle. ¡Qué paradoja!

- Hasta hace poco no me conocía nadie. Ahora un poquito más: me ven y dicen "¡vale!'' o "estoy confundido''. Además, como la becaria Bea casi tiene mi cara, me para la gente y preguntan "perdona, ¿no eres...?''.

- Le incomoda?

- Lo llevo bien, lo que pasa es que soy bastante tímido y me sigue sorprendiendo que me reconozcan y me digan cosas.

- Si le identificaran ligaría más?

- No. Uno liga por ser guapo, tener encanto o gracia, sea o no sea famoso.

- Cuál de sus caricaturizados lo lleva peor?

- A la pitonisa Lola no le hace gracia y lo bueno es que piensa que soy una chica. El otro día dijo en la tele: "Sardá, dile a esa chica que adelgace 38 kilos'' (imitándola). Lola: estoy gordito, pero no tanto, pues llevo una fajade espuma enorme.

- Algún personaje le ha sugerido que podría inspirarse en él?

- No, pero varios me han ayudado a mejorar, como Boris. Por eso le gusta tanto la imitación que hago de él. En general, les agrada: Dinio está encantado, Leonardo Dantés siempre me comenta que su tía le llamó un día diciendo que le vio en Crónicas Marcianas, Tamara me envió el discofirmado, y supongo que Raphael, con la promoción que le damos, estará contento.

- La pitonisa Lola ha calado. Todo el mundo dice "¡vale!''. Ese es un indicador del triunfo.

- Pues sí: cuando alguien dice "la noche'', instintivamente piensas que "estás confundido''; cuando hablas del hermano de tu mujer, sabes que es tu "cuñao''; y cuando te sueltan el “vale, vale, vale” de la Lola, piensas "te voy a poner dos velas negras''

- O sea que las protuberancias de la Lola son postizas. ¡Qué desilusión!

- Ya le digo: estoy gordo pero no tanto. Llevo un corsé de espuma por todo el cuerpo, una faja para el pliegue de la cintura y unos pechos de plásticoencima. Y con las mallas y la peluca, en verano, el calor que se pasa.

- Hace dieta ante la llegada del estío?

- Debería, pero no. Me gusta comer. Una de mis debilidades es saborear la comida.

- Cocina?

- Sí, pero no a diario. Por ejemplo, sé hacer un pollo en pepitoria, o macarrones, o un arroz, o un risoto a los tres quesos, o dorada a la sal,que es muy fácil: dorada, sal y al horno, ya está.

- Pasea su cuerpo serrano cuando va a la playa?

- Hombre, no tengo complejos, pero tampoco me pongo tanga.

- Se la ve cuando va al urinario?

- Sí que me la veo, sí. Mi barriga está aumentando, pero no hasta tal punto.

- Se le escapan en la vida cotidiana destellos de sus clónicos?

- Procuro evitarlo, pero se me van expresiones como “vale!” o las risas del cuñado. Intento separarme de mis personajes porque, si no, me volvería loco.

- Teme acabar creyéndose alguno de sus papeles, como Bela Lugosi que dormíaen un ataúd, como Dracula?

- No. Además, si tomara la personalidad de Lola, Dinio, Bea, Raphael oTamara, o si bailara como Leonardo Dantés, me volvería como una cabra.

- Hermida declaró que los imitadores son lo peor de lo peor.

- Hum... Chicho Ibáñez Serrador opinaba todo lo contrario.

- Su bebida favorita?

- Whisky escocés. A veces con hielo y otras con algún refresco.

- Los periodistas pretenden ir de graciosos cuando le entrevistan?

- No: tratan de exprimir un entrevistado al máximo. Yo también lo hago.

(Oscar Cubillo – LAS PROVINCIAS – 25 Julio 2002)

23.7.02

CARLOS LATRE: "ES FANTÁSTICO VER DISFRUTAR A LOS DEMÁS"



Este hombre de la televisión y radio es más conocido como "el imitador de 'Crónicas marcianas'", y prefiere que sus personajes -Dinio, Santiago Segura, la pitonisa Lola o Bea- sean más célebres que él mismo. Es el único colaborador que mantiene Sardá para la próxima temporada.

Carlos Latre, a sus 23 años, se encuentra en la cresta de la ola, y su éxito acaba de confirmarse al ser prácticamente el único colaborador que Javier Sardá mantiene en su equipo para la próxima temporada. Mantener una conversación con el que se ha ganado el título de "mejor imitador" es una constante carcajada. No hay más que escucharle para saber que quiere llegar mucho más lejos, pero siempre a fuerza de trabajo porque, como él dice, lo que más le motiva es aprender.

- ¿Cómo se ha tomado el reajuste de personal de Javier Sardá?

- Es duro, porque tengo mucha amistad con mis compañeros que se van. Con Fernando Ramos, por ejemplo, he compartido camerino durante dos años. Pero sé que es ley de vida, y me podía haber pasado a mí. Ellos siguen adelante, son grandísimos profesionales.

- ¿Con quien compartirá camerino ahora?

- Con nadie, me apetece poder hacer lo que quiera en mi camerino.

- Sardá apuesta por usted...

- La verdad es que no le he preguntado por qué, pero supongo que será por los resultados. Él me ha dicho que está muy contento conmigo.

- ¿Se va a ampliar su presencia en 'Crónicas Marcianas' aparte de las imitaciones?

- No lo sé aún, pero yo le he dicho a Javier que no me importaría hacer más cosas, porque eso es seguir adelante y, sobre todo, aprender.

- Aparte de "Crónicas Marcianas" trabaja en la radio, ¿No le agobia tanto trabajo?

- No, en ese sentido soy bastante ordenado mentalmente. Cuando toca entrevistas, hago entrevistas, cuando hay que trabajar, trabajo. No me agobio, es lo que toca y hay que hacerlo bien, al cien por cien.

- ¿Qué otros proyectos tiene para el año que viene?

- No tengo más proyectos, pero sí ilusiones y expectativas. Me gustaría hacer teatro, cine, escribir un libro, subirme en globo... He hecho una pequeña incursión en la gran pantalla con Jesús Bonilla y Santiago Segura, y me ha fascinado. Pero poquito a poquito, aún soy muy joven.

- ¿Tiene ya preparados nuevos personajes?

- Siiiii. Yo siempre estoy creando nuevos personajes para que no se quemen.

- ¿Podría adelantarlos?

- No puedo, es sorpresa. Es gente que está de actualidad, gente conocida.

- ¿Quién los ha elegido?

- La gran mayoría yo, pero Javier me propone muchos de ellos, como Francisco Umbral.

- ¿A cuál abandona?

- Nunca los abandono, pero los aparco porque ya no están de actualidad. Por ejemplo Dinio, hace mucho tiempo que no lo hago, aunque sea de los que más éxito han tenido.

- ¿Por qué no se atreve a imitar a Sardá?

- Él me lo ha dicho muchas veces, pero no me sale, se me resiste. Es que la gente está muy mal acostumbrada, porque creen que puedo imitar a cualquiera.

- ¿Sus personajes preferidos?

- Bea.

- ¿Por qué?

- Porque es mío. Es mi niñita. Es la única que ha salido de la nada, que no es alguien conocido. Bea tiene partes muy mía porque, aunque no lo parezca, yo tengo una faceta muy tímida.

- ¿Qué le dicen sus imitados?

- El primer día que vino Dinio estuvo llamando a todos sus amigos para que hablaran conmigo por teléfono, la pitonisa Lola dice que su marido se ríe muchísimo viéndome por la tele y le dice que es igual que ella. Leonardo Dantés siempre me decía que su tío le llamaba para decirle que le veía cada noche en "Crónicas Marcianas", y era a mí a quien veía.

- ¿Qué tal se le daban los estudios?

- Era un perro tremendo. En primero de BUP suspendí casi todas y me las saqué en septiembre con un notable, pero después mi perrería fue "in crescendo" y lo dejé.

- ¿Dejó de estudiar?

- Sí, me quedé en COU, pero si esto se va al garete me saco mi carrera de periodismo, que es lo que a mí me hubiera gustado. Yo siempre me he imaginado a alguien diciendo: "Carlos Latre, para tal medio, desde Washington". Mi sueño era ser corresponsal.

- ¿Le impone el público?

- No, me motiva. Además, Javier nunca te dice que lo hagas bien, te dice "pásatelo bien, disfruta de tu trabajo, porque si tú disfrutas harás disfrutar a los demás", y esa es la sensación más fantástica del mundo, disfrutar y ver que haces disfrutar a los demás.

- ¿Qué le dice la gente?

- Una de las cosas más bonitas es que te digan "cuando llego a casa y estoy agobiado con todo, me pongo la tele, te veo un rato, me parto de risa y me olvido de mis problemas".

- ¿Se imaginaba que iba a tener tanto éxito?

- No me lo imaginaba, lo deseaba. Estaba en casa y decía "algún día estaré ahí".

- ¿Cómo lo ha conseguido?

- Tirándome a la piscina. Nunca hay nada que perder. Hay que tirarse a la piscina, y si está vacía pues escupes y la llenas hasta arriba. Hay que pensar "¿y por qué no?", y que no te pare nadie, pero siempre con humildad.

- ¿No tiene a veces la sensación de que se ha comido el mundo entero?

- En absoluto, me siento como una hormiguita frente al mundo. Me quedan muchísimas cosas por hacer, y ¿por qué no voy a hacerlas?

- ¿Se lo cree cuando dicen que es el mejor imitador?

- No. Lo hago bien, pero hay mucha gente que es mucho mejor que yo.

- ¿Quién?

- Siempre he admirado a Cruz y Raya, Martes y Trece, Morancos... No digo que sean mejores imitadores que yo, pero tienen mucha carrera y a mí me queda bastante por aprender, porque hoy estoy aquí arriba, pero mañana puedo estar abajo. Me halaga que me digan que soy el número uno, pero no me lo quiero creer del todo para poder seguir hacia delante.

(Elena de Regoyos – DIARIO DE NAVARRA – 23 Julio 2002)

CARLOS LATRE: "HAY QUE TIRARSE A LA PISCINA, Y SI ESTÁ VACÍA PUES ESCUPES Y LA LLENAS"



El imitador de Crónicas marcianas , pletórico tras salvarse de la quema .de Javier Sardá, tiene ya listos sus nuevos personajes.

Es más conocido como el imitador de Crónicas Marcianas, y prefiere que sus personajes -Dinio, Santiago Segura, la pitonisa Lola o Bea- sean más célebres que él mismo. A sus 23 años, Carlos Latre se encuentra en la cresta de la ola, y su éxito acaba de confirmarse al ser prácticamente el único colaborador que Javier Sardá mantiene en su equipo para la próxima temporada. Mantener una conversación con el que se ha ganado el título de mejor imitador es una constante carcajada. No hay más que escucharle para saber que quiere llegar mucho más lejos, pero siempre a fuerza de trabajo porque, como él dice, lo que más le motiva es aprender.

- ¿Cómo se ha tomado el reajuste de personal de Javier Sardá?

- Es duro, porque tengo mucha amistad con mis compañeros que se van. Con Fernando Ramos, por ejemplo, he compartido camerino durante dos años. Pero sé que es ley de vida, y me podía haber pasado a mí. Ellos siguen adelante, son grandísimos profesionales.

- ¿Con quién compartirá camerino ahora?

- Con nadie, me apetece poder hacer lo que quiera en mi camerino.

- ¿Tiene ya preparados nuevos personajes?

- Siiiii. Yo siempre estoy creando nuevos personajes para que no se quemen.

- ¿Podría adelantarlos?

- No puedo, es sorpresa. Es gente que está de actualidad, gente conocida.

- ¿Qué le dicen sus imitados?

- El primer día que vino Dinio estuvo llamando a todos sus amigos para que hablaran conmigo por teléfono, la pitonisa Lola dice que su marido se ríe muchísimo viéndome por la tele y le dice que es igual que ella. Leonardo Dantés siempre me decía que su tío le llamaba para decirle que le veía cada noche en Crónicas marcianas , y era a mí a quien veía.

- ¿Qué tal se le daban los estudios?

- Era un perro tremendo. En primero de BUP suspendí casi todas y me las saqué en septiembre con un notable, pero después mi perrería fue in crescendo y lo dejé.

- ¿Dejó de estudiar?

- Sí, me quedé en COU, pero si esto se va al garete me saco mi carrera de periodismo, que es lo que a mí me hubiera gustado. Yo siempre me he imaginado a alguien diciendo: «Carlos Latre, para tal medio, desde Washington». Mi sueño era ser corresponsal.

- Le impone el público?

- No, me motiva. Además, Javier nunca te dice que lo hagas bien, te dice «pásatelo bien, disfruta de tu trabajo, porque si tú disfrutas harás disfrutar a los demás», y esa es la sensación más fantástica del mundo, disfrutar y ver que haces disfrutar a los demás.

- ¿Qué le dice la gente?

- Una de las cosas más bonitas es que te digan: «Cuando llego a casa y estoy agobiado con todo, me pongo la tele, te veo un rato, me parto de risa y me olvido de mis problemas».

- ¿Se imaginaba que iba a tener tanto éxito?

- No me lo imaginaba, lo deseaba. Estaba en casa y decía: «Algún día estaré ahí».

- ¿Cómo lo ha conseguido?

- Tirándome a la piscina. Nunca hay nada que perder. Hay que tirarse a la piscina, y si está vacía pues escupes y la llenas hasta arriba. Hay que pensar ¿y por qué no? , y que no te pare nadie, pero siempre con humildad.

- ¿No tiene a veces la sensación de que se ha comido el mundo?

- En absoluto, me siento como una hormiguita frente al mundo. Me quedan muchísimas cosas por hacer, y ¿por qué no voy a hacerlas?

- ¿Se lo cree cuando dicen que es el mejor imitador?

- No. Lo hago bien, pero hay mucha gente que es mucho mejor que yo.

- ¿Quién?

- Siempre he admirado a Cruz y Raya, Martes y Trece, Morancos... No digo que sean mejores imitadores que yo, pero tienen mucha carrera y a mí me queda bastante por aprender, porque hoy estoy aquí arriba, pero mañana puedo estar abajo. Me halaga que me digan que soy el número uno, pero no me lo quiero creer del todo para poder seguir hacia delante.

(E. Regoyos - IDEAL – 23 Julio 2002)

22.7.02

CARLOS LATRE: «EL PERSONAJE ORIGINAL SUPERA SIEMPRE LA FICCIÓN»



Se ha convertido en un hombre mediático imprescindible. Junto a Boris Izaguirre, es el único colaborador fijo con el que cuenta Sardá en el remozado «Crónicas marcianas» del próximo mes de septiembre. Triunfa por las mañanas en el programa de RNE de Julio César Iglesias, y ha participado como actor en «El oro de Moscú», de Jesús Bonilla.

Carlos Latre, nacido en El Grao de Castellón hace 23 años, dice que todavía tiene mucho que aprender y que, de pensar en un programa en solitario, se ve más cómodo en la radio que en la televisión.

- ¿Cuándo percibió que es un monstruo televisivo?

- Todavía no lo he percibido. Sólo he percibido que a la gente le encanta lo que hago. A otros les tratan muy mal en la calle, y eso es muy doloroso. Cuando se acercan a mí es para decirme cosas maravillosas, y eso me hace volar.

- Defienda «Crónicas» ante sus detractores, que también los tiene.

- Las personas tienen muchos problemas, y cuando llegan a casa lo único que quieren es desconectar y pasarlo bien. Eso es lo único que pretendemos. Una señora me dijo que padecía fuertes dolores y que el único momento del día en que se le olvidaban era cuando me veía en la televisión. Es una de las satisfacciones de este trabajo.

- ¿Desde la becaria Bea, hasta dónde?

- La becaria Bea tiene mucho de mi timidez, que la tengo; de mi mirada. El resto me ha completado. Pero no tengo prisa, no me trazo metas. Queda mucho tiempo por delante. Mis compañeros me dicen que soy «insultantemente joven».

- A los espectadores les interesa más la imitación que hace de sus personajes que ellos mismos.

- Eso dicen, pero es justamente al revés: el original siempre supera a la ficción. Lo que he comprobado es que a muchos de los personajes, como a Dinio, mi imitación les suaviza, y los hace más cercanos al público.

- ¿Alguno se ha molestado?

- Ellos están encantados. Hay que tener sentido del humor. De los originales sólo tomo el punto de referencia, pero a partir de ahí son recreaciones mías, y lo que resulta atractivo al público es esa recreación, no el original. No hay confusión.

- ¿Tampoco Pepe Navarro?

- Pepe Navarro fue el primero que me llamó para felicitarme el primer día que lo imité, pero me dijo que valoraba mucho el parecido en la voz, pero que no lo tenía muy trabajado y debía completarlo. Yo no me basé en el Navarro del «Mississippi» ni «el Pelícano», sino en un momento muy puntual de su participación en «Gran Hermano». A partir de un fragmento, o una muletilla, creamos el personaje.

- ¿Se ve con un programa propio?

- No me lo he planteado todavía. En un futuro sí me gustaría tener un programa, escribir un libro, hacer teatro, pero no es el momento. No me quiero tirar desde un quinto piso.

- Como espectador, ¿qué programas ve?

- Lo veo todo, absolutamente todo. Desde los documentales de La 2, que son el mejor somnífero de historia de la televisión, hasta los informativos. Me interesa mucho analizar el tratamiento de las noticias en las distintas televisiones: autonómicas, la primera, y las privadas. Hace tiempo yo quería ser corresponsal, me veía como un Matías Prats.

- En la radio se le ve muy cómodo.

- La radio es magia e imaginación. Con un efecto de sonido creo un mundo, con un efecto de tam-tam la gente me puede ver rodeado de ñus. Si tuviera que elegir entre radio y televisión, me quedaría con la radio.

(Antonio Sempere - LA RAZÓN – 22 Julio 2002)

CARLOS LATRE, EL IMITADOR DE CRÓNICAS MARCIANAS, PLETÓRICO TRAS SALVARSE DE LA 'QUEMA' DE JAVIER SARDÁ



Es más conocido como «el imitador de Crónicas Marcianas», y prefiere que sus personajes -Dinio, Santiago Segura, la pitonisa Lola o Bea- sean más célebres que él mismo. A sus 23 años, Carlos Latre se encuentra en la cresta de la ola, y su éxito acaba de confirmarse al ser prácticamente el único colaborador que Javier Sardá mantiene en su equipo para la próxima temporada.

Mantener una conversación con el que se ha ganado el título de «mejor imitador» es una constante carcajada. No hay más que escucharle para saber que quiere llegar mucho más lejos, pero siempre a fuerza de trabajo porque, como él dice, lo que más le motiva es aprender.

- ¿Cómo se ha tomado el reajuste de personal de Javier Sardá?

- Es duro, porque tengo mucha amistad con mis compañeros que se van. Con Fernando Ramos, por ejemplo, he compartido camerino durante dos años. Pero sé que es ley de vida, y me podía haber pasado a mí. Ellos siguen adelante, son grandísimos profesionales.

- ¿Con quién compartirá camerino ahora?

- Con nadie, me apetece poder hacer lo que quiera en mi camerino.

- Sardá apuesta por usted...

- La verdad es que no le he preguntado por qué, pero supongo que será por los resultados. Él me ha dicho que está muy contento conmigo.

- ¿Se va a ampliar su presencia en Crónicas... aparte de las imitaciones?

- No lo sé aún, pero yo le he dicho a Javier que no me importaría hacer más cosas, porque eso es seguir adelante y, sobre todo, aprender.

- Aparte de Crónicas... trabaja en la radio. ¿No le agobia tanto trabajo?

- No, en ese sentido soy bastante ordenado mentalmente. Cuando toca entrevistas, hago entrevistas; cuando hay que trabajar, trabajo. No me agobio, es lo que toca y hay que hacerlo bien, al cien por cien.

- ¿Qué otros proyectos tiene para el año que viene?

- No tengo más proyectos, pero sí ilusiones y expectativas. Me gustaría hacer teatro, cine, escribir un libro, subirme en globo... He hecho una pequeña incursión en la gran pantalla con Jesús Bonilla y Santiago Segura, y me ha fascinado. Pero poquito a poquito, aún soy muy joven.

- ¿Tiene ya preparados nuevos personajes?

- Sííííí. Yo siempre estoy creando nuevos personajes para que no se quemen.

- ¿Podría adelantarlos?

- No puedo, es sorpresa. Es gente que está de actualidad, gente conocida.

- ¿Quién los ha elegido?

- La gran mayoría yo, pero Javier me propone muchos de ellos, como Francisco Umbral.

- ¿A cuál abandona?

- Nunca los abandono, pero los aparco porque ya no están de actualidad. Por ejemplo, Dinio, hace mucho tiempo que no lo hago, aunque sea de los que más éxito han tenido.

- ¿Por qué no se atreve a imitar a Sardá?

- Él me lo ha dicho muchas veces, pero no me sale, se me resiste. Es que la gente está muy mal acostumbrada.

(El Comercio – 22 Julio 2002)

LA PITONISA LOLA, ÚLTIMO FICHAJE DE SARDÁ



Dice tener poderes desde pequeña y haberse ganado muchos guantazos por ello. Ahora los utiliza en la tele.

La mezcla de desparpajo sevillano y de ser “una persona muy clara” han convertido a Lola Montero en la bruja más famosa de España. “Yo no digo pamplinas como la mayoría de las videntes”, asegura esta mujer que ha duplicado la venta de las velas negras en España.

- ¿Cuándo fuiste consciente de que tenías poderes?

- De pequeña me creía muy lista porque lo adivinaba todo. Mi madre me regañaba: “¿Cómo puedes decir eso si traes a casa las peores notas del mundo?”.

- ¿Incluso te echaron del colegio?

- Sí, porque vi la muerte de una compañera y lo dije. Nadie me creyó, pero pasó. Me echaron porque debían de pensar que yo provocaba los accidentes.

- Y de mayor decidiste adivinar el futuro por la tele.

- Pero sin engañar a nadie. He estado 18 años en una televisión local, ayudando a las personas con Las cartas hablan y ahora estoy en Crónicas...

- Aseguraste que nunca irías al programa de Javier Sardá.

- Me invitaban a todas las televisiones y mis amigos me animaban a irme. Pero soy perro fiel, no quería abandonar a mi gente. Ahora estoy feliz y locamente enamorada de Sardá.

- ¿Te molesta que te llamen bruja?

- Me gusta más que me llamen la brujita yeyé.

- ¿Hay mucha mentira alrededor de la brujería?

- Sí. Yo me irrito cuando una persona dice “soy como Dios, lo curo todo”. Me altero cuando en la tele me comparan con la Virgen. Yo soy basura a su lado.

- Te has convertido en una persona muy popular.

- Es horroroso, no puedo ni salir a la calle del cariño de la gente. Antes era conocida en Sevilla, ahora a nivel mundial. Un día me puse una peluca, pero nada, la gente me gritaba: “Mira, la Lola con peluca”.

- Reconoces ser muy presumida.

- Ésa es mi mayor falta. Me gusta ir a la peluquería, pintarme y cuando voy a comprar ropa me voy a la sección de jovencitas.

- Conocemos a la bruja pero ¿Cómo eres en familia?

- Estoy casada con un brigadilla y tengo dos hijos y dos nietos. A uno le voy a tener que hacer un amarre para casarlo.

-¿Con las velas negras?

- Las velas negras tienen mucho poder, pero las tengo que poner yo, que soy la bruja. Puedo hacer mucho daño con ellas.

(Rocío Farraco - TELEINDISCRETA – 22 Julio 2002)

20.7.02

COTO MATAMOROS: «EL CORAZÓN ES EL NEGOCIO DE LO INSUSTANCIAL»



El popular marciano continúa haciendo alarde de su afilada lengua, aunque muchos pidan su cabeza.

Con él llega siempre la polémica. Para muchos es un impresentable y, para otros, el único que se atreve a decir las verdades de un mundo en el que, según sus palabras, «nada es lo que parece». Con su lengua afilada y sus maneras broncas, este aficionado al boxeo y a los trajes a medida se ha convertido en el azote mediático de famosos, periodistas y demás personajes del mundo rosa.

- En poco tiempo se ha convertido en uno de los personajes más populares del país. ¿Le da vértigo?

- No demasiado. Lo que me daría vértigo sería aparecer un par de horas en la televisión a la semana y que no se hablara de mí, aunque fuera bien.

- Crónicas Marcianas es uno de los programas más vistos y también uno de los más vapuleados.

- Sí, pero los programas se vapulean según la audiencia que tienen. Seguramente dicen que Crónicas es el programa telebasura por excelencia porque también es el más visto. A mí me parece mucha más telebasura lo que hace Ana Rosa Quintana. -Se les acusa de hacerlo con vulgaridad.

- Yo me he hartado de leer columnas que aplaudían el programa que hacía Antena 3 sobre la guerra de Afganistán, que hacía apología de la guerra. Sin embargo, se critica que Boris Izaguirre se baje los pantalones.

- ¿Por qué sigue teniendo tanto éxito?

- Porque cuando uno se pone a las doce de la noche a ver la televisión le sigue funcionando el hígado y el corazón, pero no el cerebro. La televisión a esas horas es un anestésico general. Eso no lo decide Sardá, sino el público que demanda programas como Crónicas .

- Por decirlo con un término boxístico, Sardá es un encajador. Ya recibe golpes hasta de su propio rincón ideológico.

- Es el precio que se paga por el éxito, y más una persona como él, de tinte progresista. Lo curioso es que esa gente que le pasa la factura después se declara enganchada a la telebasura. No creo que la televisión enganche a nadie que tenga dos dedos de frente.

- Un mundo frívolo y banal que genera mucho dinero.

-El corazón es el negocio de la insustancialidad. Hay parejas que viven muy bien por decir que se han enfadado, que se han reconciliado y que no saben cuándo se van a casar. Venden ocho o nueve reportajes y por ello sacan un montón de millones. Eso es lo que priman las revistas.

- Usted no sólo critica a ese tipo de personajes; también ha arremetido contra la Casa de Alba.

- Sí, y por hacerlo hay amigos muy influyentes de la Duquesa de Alba que han ido a hablar con Tele 5 para pedir mi cabeza.

- No parece que eso le importe demasiado.

- Tengo la ventaja de no vivir de la información rosa en sí, sino de ser una figura transgresora de la que un programa se aprovecha porque genera audiencia.

- En ocasiones se ha recurrido a su pasado para atacarle.

- Tienes que mostrarte de verdad ante la gente. No me he ocultado nunca, pero muchos de los que me acusan de delincuente y drogadicto tienen cocaína en los bolsillos para abastecer a Madrid una noche entera.

- ¿Qué opina de esas imágenes en las que cientos de adolescentes hacen colas para participar en castings de programas televisivos que les prometen la fama?

- Lo lamentable alguien aspire a ser famoso. Es un problema educacional. Mientras se siga alabando a actrices que no son actrices y a pedazos de prostitutas que resulta que son señoritas, es normal que los adolescentes quieran ser famosos.

- Pero usted vive de ese mercado al que tanto critica.

- Sí, vivo de él, de criticarlo. He llegado a la televisión por una serie de casualidades, y es una oportunidad que no pienso desaprovechar por una sencilla razón: se trabaja poco y te pagan mucho.

- ¿Ve usted la televisión?

- Muy poco. Lo que más me interesa, y no te voy a decir que son los documentales de La 2, es el fútbol.

(Pablo Martínez Zarrazina - EL NORTE – 20 Julio 2002)

CARLOS LATRE, DE CRÓNICAS MARCIANAS: «SI CONSIGO IMITAR LA MIRADA DE UN PERSONAJE, TENGO TODO HECHO»



Se confiesa amante del corrector que es el que hace el milagro de que cada noche aparezca el clon de cualquier personaje en el plató de 'Crónicas Marcianas'. Pero por mucho corrector y horas de maquillaje nada sería igual sin el genio que lleva dentro.

Ese genio es capaz de absorber la personalidad de quién se proponga y hacer de toda situación la mejor de las parodias. Se llama Carlos Latre, tiene 23 años y atraviesa uno de los mejores momentos de su trayectoria profesional. Estos días disfruta de unos días de descanso en Santander.

- ¿Conocías ya la ciudad?

- Sí, estuve el año pasado con mi amigo 'Felisuco'. Santander es una ciudad con mucha magia a la que me gusta volver. La gente es muy amable, muy de andar por casa, y eso me gusta porque yo soy así.

- ¿Cómo sientan unas vacaciones después de estar cada noche delante de las cámaras?

- ¡Fatal!. Es muy curioso porque a lo largo de la etapa de programa ninguno se pone malo. La hiperactividad te hace tragarte tu constipado y el cansancio. Sin embargo, cuando llegan las vacaciones a todos se nos cae el alma a los pies y salen todos los virus y las enfermedades que durante el año no hemos tenido.

- ¿Qué supone trabajar con Javier Sardá?

- Es un auténtico lujo. No tienes la impresión de estar trabajando. Cada noche, antes de que empiece el programa se acerca y te dice «sal y pásalo bien». Es un jefe pero también un compañero y un amigo. Estoy cómodo y muy contento con él.

- ¿Cómo empezaste en 'Crónicas Marcianas'?

- Yo había trabajado en Los 40 Principales, en Radio España en Barcelona y en TV3. Una noche se presentó la oportunidad de salir en 'Crónicas' con mi amigo Fran Blanco que imitaba a Sardá. El formato resultó y allí nos quedamos.

- ¿Qué pasó con Fran Blanco?

- Fran era muy bueno y era idéntico que Sardá. Además tenían muchas coincidencias: habían nacido el mismo día, tenían hasta una peca en el mismo lugar de la cabeza, compartían ese pronto catalán que les caracteriza... Pero Fran se fue a Madrid y ahora está en Los 40 Principales. ¡Es un genio!

- ¿Cómo es un día de trabajo para Carlos Latre?

- Por la mañana el equipo se reúne a las diez con Sardá y comienzan a preparar el programa. Hablamos del personaje que tengo que imitar por la noche y estoy todo el día fijándome en sus gestos, en sus expresiones, en cómo mira. Una vez que consigo poner su mirada ya lo tengo todo hecho.

- ¿A quién te ha costado más coger el truco? ¿Y menos?

- Boris fue tremendamente complicado. El más 'fácil' es Torrente porque puedo decir lo que me de la gana en cualquier momento. Es un tío casposo que cae muy bien y me divierto un montón imitándole porque da mucho juego. Umbral también es uno de mis favoritos.

- ¿Alguien se ha molestado o no ha sabido entenderte?

- El único al que sé que no le hace ni pizca de gracia es a Jesús Quintero. Pepe Navarro me llamó para felicitarme porque le había hecho mucha gracia.

- ¿Cómo consigues vestirte igual que Pepe Navarro los días de las galas de 'Gran Hermano'?

- Aunque la gente no se lo crea no sabemos lo que va a llevar hasta las diez de la noche cuando empieza 'Gran Hermano'. Ahí comienza el trabajo de Leo y Teresa, que son quienes se encargan del vestuario. Hacen auténticas obras de arte. Recortan telas que pegan sobre camisetas, alargan pantalones en cuestión de minutos. Hacen magia. Otra artista es Juana Blanco, mi maquilladora.

- ¿Cuánto tardan en caracterizarte, en maquillarte?

-Depende. El más complicado fue hacer que mi cara fuera como la de Joaquín Sabina. Fueron tres horas de maquillaje y eso que yo tengo una cara muy 'moldeable'. Cuando hago de Parada o de Carmen de Mairena están dos horas maquillándome. La caracterización más fácil es la de Bea. Sólo tardan veinte minutos. Juana me pinta como se pinta ella todas las mañanas.

- ¿Cómo surgió el personaje de la becaria enchufada?

- Fue de casualidad. Hacíamos un espacio en 'Crónicas', el 'Tamara Diario', y un día Sardá me dio un codazo y di un grito que hizo mucha gracia. A partir de ese momento comenzamos a pensar en poner esa voz a alguien y surgió la idea de una becaria tímida y enchufada. Es un personaje que gusta o no gusta pero no deja a nadie indiferente. Ocurre lo mismo que con Raphael.

(Leticia Mena – DIARIO MONTAÑÉS – 20 Julio 2002)

17.7.02

NO TODOS, BORIS



No te llames a engaño: la inmensa mayoría de la gente no se baja los pantalones.

Soy hijo de la revolución, dormía con una foto del Che, mis padres eran la guerrilla... pero yo me desnudo en la tele y vivo de eso". (Lo explica Boris Izaguirre a Xavi Ayén,
en La Vanguardia ). Confieso que de Boris sólo sé que es famoso, pero supongo que el lector tendrá más información. Me limito a comentar lo que ha dicho, porque es interesante. El hijo de la revolución se pregunta por qué se desnuda en la tele, y se responde que le ha vencido el materialismo y quería comprarse una casa. "He hecho lo que hace todo el mundo: todos se bajan los pantalones".

Ya lo entiendo. Dormir con la foto del Che era una debilidad adolescente, y cuando se llega a la madurez se descubre la verdad: lo que realmente vale la pena es bajarse los pantalones. Es obvio decir que me alegro de que esta revelación, llevada a la práctica, le haya hecho famoso y rico. Pero no repara en que, aunque estén dispuestos a bajarse los pantalones, ninguno de los jóvenes que desean tener una casa podrán comprársela. No todos los traseros valen lo mismo.

Ahora bien: no te llames a engaño, Boris. No todo el mundo se baja los pantalones. La inmensa mayoría de la gente gana mucho menos que tú, es cierto, pero no se cambiarían por ti. Y mucha gente ha logrado ser más importante, mejor artista, más rica, e incluso más famosa que tú, sin tener que hacer numeritos. No es necesario que generalices para justificarte: tú perteneces a una élite, la de los que no tienen escrúpulos y están dispuestos a todo con tal de hacerse ver y ganar algo. No digas que "todo el mundo" se baja los pantalones, no seas modesto y enorgullécete de ser diferente.

"No sé si mi éxito arrollador hubiera sido posible en un país de izquierdas, creo que sólo podría haber triunfado en la España del PP. Y es que la izquierda no nos lleva a ninguna parte". Perdona: ningún Gobierno, ningún empresario, ninguna cuenta corriente nos ha de llevar donde no queríamos. El derecho a bajarse los pantalones es personalísimo, y para ejercerlo sólo hace falta vocación.
Adelante, y que seas feliz.

(EL PERIÓDICO – 17 Julio 2002)

16.7.02

SARDÀ RENUEVA CONTRATO Y 'JUBILA' AL GRUESO DE LOS 'MARCIANOS'



Xavier Sardà, director y presentador del programa nocturno Crónicas Marcianas , ha decidido renovar las caras del show cara a la próxima temporada. Coincidiendo con la renovación del contrato con Tele 5 para las próximas dos temporadas, los responsables de este espacio de humor han decidido jubilar al grueso de los marcianos, según reconoció ayer un portavoz de Gestmusic, productora del espacio, a El Periódico.

Los descartados para la próxima temporada son Martí Galindo, uno de los personajes que se ha mantenido junto a Sardà en las cinco temporadas que lleva el programa en antena; Mariano Mariano, provocador entre el público y especialista en contar chistes; Rosario Pardo, a la que los televidentes identifican por las imitaciones de Rocío Jurado, y Fernando Ramos, el hombre de la coleta encargado de dar paso a los vídeos y los temas que se plantean en Crónicas.

Los que por ahora se salvan son el polifacético e irreverente showman Boris Izaguirre y el hombre de las mil caras femeninas, Carlos Latre, capaz de transfigurarse en la pitonisa
Lola o la eurovisiva Massiel. Pero los cambios podrían afectar, también, a algunos otros colaboradores del late show.

El objetivo de los cambios, que no serán definitivos hasta septiembre, es el de
"rejuvenecer" el programa, según explica Sardà en unas declaraciones que publica esta semana Interviú. Con respecto a la decisión de prescindir de cuatro de estos colaboradores, el showman y periodista reconoce: "Ha sido un episodio durísimo para mí, porque la tendencia de Crónicas Marcianas ha sido mantener la continuidad de los denominados marcianos". Según dice Sardà en Interviú, "cuando uno crea un equipo no imagina que va a estar cinco años, y si ahora se enfrenta a otras dos temporadas, lo cierto es que debe actuar con la racionalidad que supone imaginar que hay que empezar de nuevo".

Crónicas marcianas ha cerrado esta temporada sin un competidor que le haga sombra. Pero a pesar de este reinado en las madrugadas de la tele, por primera vez en los cinco años que lleva en pantalla la audiencia ha bajado con respecto a la temporada anterior: ha pasado de una cuota del 35,8%, en la 2000-2001, al 31,6% actual. Se rompe, por tanto, una tendencia al alza. Y frente a esta realidad, la única alternativa es ampliar la base de seguidores y buscar nuevos adeptos dispuestos a disfrutar con las historias de Marte.

(EL PERIÓDICO – 16 Julio 2002)

15.7.02

MARCIANOS



«Crónicas marcianas», el programa estelar y salvador de Telecinco, ha cumplido esta semana su emisión número ochocientos -cinco años en antena- y, como para celebrarlo, se ha ido de vacaciones. Volverá para la vendimia.

Es un programa transgresor en el que no tienen sitio las buenas maneras y en el que, por contra, caben todas las formas de la mala educación. En él se rompen las normas clásicas del buen gusto y, desde las tetas modulares de Yola Berrocal al culo panorámico del muy redicho Boris Izaguirre, el plató que lo contiene anda más cerca del zoo que del Ateneo, del prostíbulo que de la Academia y de la cabila que de los salones del respeto y la formalidad.

Lo verdaderamente irritante es que las «Crónicas marcianas» derrochan talento. Xavier Sardá, que ya lo hizo muy bien en la radio, es un superdotado para la comunicación. Tiene ideas, sentido de la cadencia televisual y domina el lenguaje y los recursos del medio. No le faltan, incluso, dotes de magisterio y, por ello, su espacio ha servido de incubadora para muchos de los nombres que, emancipados y en solitario, triunfan en otros programas de la televisión. Valgan el ejemplo de Manel Fuentes o el pronóstico de Carlos Latre, nacido para el humor.

Estamos ante un caso, raro en la vida e insólito en televisión, en que el talento constituye un agravante para la valoración de quien lo ostenta. A partir de él no sería necesario lo zafio y pedorro para la obtención del éxito. Un éxito tan merecido como indeseable.

(M. Martin Ferrand – ABC – 15 Julio 2002)

EL OTRO PEPE NAVARRO (CARLOS LATRE): “FUI EL PRIMERO EN FELICITARME POR MI IMITACIÓN”



Carlos Latre, clonico de Pepe Navarro

Carlos Latre es capaz de meterse en la piel de cualquiera y hacernos pasar un buen rato lleno de humor e ironía. Y de todas sus imitaciones, quizá su Pepe Navarro sea la más carismática, como el propio personaje demuestra en esta entrevista.

Teleprograma: ¿Le molesta que lo imiten?

Navarro-Latre: En absoluto. Fui el primero en felicitarme por mi imitación.

TP: ¿Sólo cuando se hace historia surgen imitaciones?

N-L.: Uno no es famoso hasta que lo imitan o su foto sale en los crucigramas.

TP: Por cierto, ¿le gustan las mujeres?

N-L.: Me gustan. De hecho, yo tengo una mujer bellísima a mi lado.

TP: ¿Qué le han hecho los hombres, le han tratado mal?

N-L.: Ja, ja, ja. Los hombres no me han hecho nada. Preguntarle a Elba sobre su
tendencia sexual sólo fue una broma.

TP: ¿Cree que Mercedes Milá hubiera insistido en ese tema?

N-L.: Probablemente, ya que a la audiencia le interesaba. Pero habría preguntado de otra manera. Mercedes tiene su estilo y yo tengo el mío.

TP: ¿El morbo interesa?

N-L.: España es un país de morbo. Y Gran Hermano es puro morbo, por ese motivo tiene éxito.

TP: ¿Por qué se siente molesto con Javier Sardá?

N-L.: No tengo nada en contra de Sardá. Recuerde que yo lo recomendé para que no lo fichara Antena 3.

TP: Entonces, ¿a qué viene ese empeño suyo de que tenga caspa o que pierda aceite?

N-L.: Es cachondeo. Pero si yo le invité a tocar el piano en mi programa. Espero que algún día me devuelva la invitación.

TP: ¿De dónde ha sacado su inevitable taza azul?

N-L.: Es mía. Pero no pensemos mal: sólo hay agua.

TP: A la pitonisa Lola le enfadaba aparecer tan gordita en su imitación. ¿Y a usted?

N-L.: Carlos Latre está más gordo que Pepe Navarro, que está estupendo... para la edad que tiene.

TP: ¿Quién es el más guapo de los dos?

N-L.: Sin duda, yo.

TP: ¿Quién liga más?

N-L.: Sin duda, él.

TP: ¿Cuánto tiempo tarda en en caracterizarse?

N-L.: Una hora y cuarenta minutos. Hay que ponerse las patillas y pintarse las cejas que Latre no tiene.

TP: ¿Quién va a ganar la tercera edición de ’G.H.’?

N-L.: Ustedes deciden. Ustedes son Gran Hermano. Pero mi preferido, y el de Carlos Latre, es Javito. Es un tío majo y tranquilo.

TP: ¿Y Patricia?

N-L.: No me gusta nada su manera de ser. Pero creo que ha sido muy necesaria. Sin ella y sin Raquel la casa habría resultado un muermo infumable.

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Ver foto de Latre / Navarro

(Marimont Mora – TP – 15 Julio 2002)

14.7.02

JAVIER SARDÁ: "TELEBASURA ES LO QUE HIZO ANTENA 3 EL DÍA DE LA HUELGA GENERAL"



Javier Sarda

En una entrevista a la revista Interviú, realizada por su colaborador José Calabuig, el presentador y director de CM confirma que ha renovado por 2 temporadas más y que la próxima no volverán Galindo, Mariano Mariano, Rosario Pardo y Fernando Ramos. Vertele les ofrece lo más interesante.

- ¿Cómo le sienta a Javier Sardá la competencia? ¿Cómo ha vivido el pulso con Pepe Navarro, Jesús Vázquez y Máximo Pradera?

- Cada uno de ellos ha hecho, como yo, lo que ha podido y lo que ha considerado oportuno en cada momento. Hubo proyectos que a mí me parecieron desnaturalizados desde el principio, y es que, por regla general, no es bueno que un programa nazca en oposición a otro.

- Hablando de Máximo Pradera y de “Maldita la hora”...

- Si un determinado espacio nace para derrotar a otro, sólo si lo consigue tiene éxito. En cambio, si nace con la vocación de instalarse paulatinamente, sin grandes objetivos y con ganas de aprender, entonces puede funcionar mucho mejor.

- ¿Cómo le sienta que “Abierto al anochecer” le ganara algún día?

- Vamos a ver: a mí me sienta extraordinariamente porque los resultados nos dan la victoria en el 90 por ciento de las noches.

- ¿Favorece “Gran Hermano” a “Crónicas Marcianas”?

- Pues esta temporada le aseguro que nada. Cero. Crónicas marcianas lleva tres temporadas por encima del 30 por ciento mensual de audiencia; por lo tanto, tan beneficioso ha sido ese programa para nosotros, en un determinado momento, como el nuestro para ellos. Este año, y para evitar conflictos, lo que me pedía el cuerpo era no hablar de Gran Hermano, pero el encargo de la cadena fue que siguiéramos ocupándonos de su desarrollo.

- Conflicto entre Telegenia-Zeppelin, productora de GH, y Crónicas Marcianas

- No hay ningún contencioso. A mí Telecinco me encarga que hable de Gran Hermano, que utilice imágenes del programa, y eso a la productora no le sienta bien porque considera que perjudica su trabajo, cosa de la que discrepa tanto el espectador como toda la profesión. Yo no tengo ningún problema. Yo soy Telecinco y es la cadena la que me encarga que hable del programa. El contencioso, pues, es entre Zeppelin y Telecinco.

- ¿Tiene usted bronca con Pepe Navarro? ¿Cómo están sus relaciones?

- Bueno... no olvidemos que el inicio mío fue en clave dialéctica con él... Ahora sólo cabe matizar, y eso está ahí, que en los cinco últimos programas Crónicas Marcianas ganó a Pepe Navarro y que entonces fue cuando estalló la crisis.

- Sardá anuncia que ha decidido prescindir de Galindo y Mariano Mariano, que estaban en “Crónicas Marcianas” desde el principio, y de Rosario Pardo y Fernando Ramos, que llevaban algunos años con él

- Éste ha sido un episodio durísimo para mí porque la tendencia de Crónicas Marcianas ha sido siempre la continuidad de los denominados “marcianos”, pero cuando uno crea un equipo no imagina que va a estar cinco años, y si ahora, además, se enfrenta a otras dos temporadas, lo cierto es que debe actuar con la racionalidad que supone imaginar que hay que empezar de nuevo.

- Carlos Latre, ¿es una creación de “Crónicas Marcianas”?

- No. Es obra de él mismo. Yo me lo encuentro un día que me quería hacer una entrevista y me deja tan sorprendido en 30 segundos, en una cafetería, micrófono en ristre, que lo ficho.

- ¿Es usted el presentador que más cobra en la televisión en España en estos momentos?

- Si fuese así no me parecería mal, pero no tengo la garantía...

- ¿Por qué cada verano surgen los rumores de que abandona “Crónicas Marcianas”?

- Cada verano surgen muchos rumores. El último es que Aznar corre a 120 kilómetros por hora.

(VERTLE – 16 Julio 2002)

SARDÁ SE DESPIDE CON LA SATISFACCIÓN DE SER INTRATABLE EN LAS AUDIENCIAS



Tras cinco años en antena, Sardá se despedía esta semana con la satisfacción de ser intratable en las audiencias. Cuotas de pantalla superiores en muchos casos al 35% han hecho de Crónicas Marcianas -que seguirá emitiendo lo mejor de la temporada hasta finales de mes- un valor seguro para Tele 5.

Y aunque a la vuelta de vacaciones puede haber sorpresas, el éxito del programa se ha cobrado ya las primeras víctimas: Galindo: apenas se le ha visto este año y no tiene garantizada su presencia en el próximo. Mariano Mariano: ¿quién sustituirá al encargado de insultar al público? Rosario Pardo: Rocío Jurado podrá respirar tranquila. La actriz que la imitaba abandona el programa. Javier Cárdenas: el especialista en freakes tampoco tiene asegurada su continuidad a pesar de su afición a demostrarnos que tiene un cuerpo de gimnasio. Sardá, que arriesgó prestigio y amigos para ponerse al frente del espacio, sí que parece que cuenta con Coto, Lequio o Del Pozo, con los que ha querido hacernos creer que divertir es sinónimo de mal gusto, aunque ya ni consiguen escandalizar. Y esto es lo peor.

(Romualdo Izquierdo – EL MUNDO – 14 Julio 2002)

11.7.02

¿QUÉ TIENE "CRÓNICAS"?



Ochocientas emisiones: ¡qué barbaridad! "Crónicas marcianas", anteanoche, emitía su programa número 800. ¿No habíamos quedado en que vivíamos en el imperio de lo efímero, de lo pasajero? Pues no, ya veis. ¡No para "Crónicas marcianas", al menos!

Esta noche, "Crónicas marcianas" se larga de vacaciones con 800 noches a la espalda, lo que son cinco años largos de noches. Pronto será el programa decano de la televisión privada en España (si no lo es ya), telediarios aparte. Veo a Sardà dentro de 25 años -del todo cano e idéntico ya al señor Casamajor- entreteniendo sin pausa al personal nictálope, flanqueado por un ya venerable Boris Izaguirre, dispuesto aún a mostrar su senecto pene.

¿Qué tiene "Crónicas marcianas"? Todo: cachondeo, gritos, risas, espec-táculo, circo, tetas, culos, cuchillos, bichos venenosos (además de los de dos piernas y traje cruzado), payasadas, bailes, gramática parda, picaresca, olfato popular, intrascendencia, ligereza, canciones de moda, mariconeo, chulería, insultos, querellas, demandas, marcianadas, sátira, caricatura, parodia, burla, alegría, fiesta, hachazos, teatro, mucho teatro, vodevil, cine mudo (las caras de Sardà), persecuciones, cotilleo, hipérbole, movimiento, agitación, mareo: es un colmadillo del entretenimiento nocturno, ese en el que entras cuando ya no tienes la cabeza para nada.

Tiene, además, la mirada alterada de Boris Izaguirre, espécimen único. Y, sobre todo, tiene el despiadado sentido del espectáculo de Xavier Sardà. Lo tenía ya cuando hacía periodismo... ¡no iba a tenerlo ahora! Sardá mete y saca los artículos del escaparate como un niño gamberro, a un ritmo loco e hipnótico, se ríe solo, y yo juraría que se divierte como un camello (le veo saltar por el plató como un orate cuando Yola Berrocal anuncia que va a inflarse más las tetas: "That's entertainment", amigos!).

Y tiene, en fin, a ese nuevo Frégoli llamado Carlos Latre, asombroso caricato capaz de transmutarse en cualquiera otro ser vivo con sólo mirarlo.

(Víctor-M. Amela – LA VANGUARDIA – 11 Julio 2002)

9.7.02

EL REY INDISCUTIBLE DEL LATE NIGHT CUMPLE 800 PROGRAMAS... Y LOS QUE LE QUEDAN



Javier Sardá y sus polémicas Crónicas marcianas llegan a esta cifra mágica en Telecinco tras cinco temporadas y después de haber renovado una más con la privada. Este año, el espacio registra una media de 1.827.000 espectadores y el 31,6% de cuota de pantalla.

Querido por unos y odiado por otros, esta noche, a partir de las 00:35 horas, Crónicas Marcianas, el programa que presenta y dirige Javier Sardá en Telecinco, cumple 800 ediciones en antena como líder indiscutible en la franja del late night.

Una cifra que seguro superará a partir de septiembre ya que Sardá renovó recientemente su contrato con la privada por una temporada más. Desde que el 8 de septiembre de 1997 desembarcara en Marte, la ironía, el humor y la polémica han sido las constantes de este programa que ha registrado durante la presente temporada una media de 1.827.000 espectadores y el 31,6% de cuota de pantalla.

Debates, noticias, entrevistas, actuaciones musicales y parodias de los más variados personajes de la vida política y social de nuestro país conforman el menú que se sirve cada noche en la mesa de Crónicas Marcianas. Todo ello aderezado con las particulares y diferentes aportaciones del amplio plantel de colaboradores que han acompañado hasta el momento a Sardá: Carlos Latre, Boris Izaguirre, Rosario Pardo, Martí Galindo, Mariano Mariano, Fernando Ramos, Javier Deltell y Javier Cárdenas, entre otros.

Carlos Latre y sus personajes, la revelación de la temporada

Carlos Latre, uno de los últimos fichajes "marcianos", ha sabido conquistar a la audiencia con sus inigualables imitaciones de Pepe Navarro, Dinio, la becaria Bea, la pitonisa Lola, o Tamara, entre otros. En numerosas parodias, Carlos Latre ha hecho cierto el dicho de que "la realidad supera la ficción", ya que muchos de sus personajes son más conocidos que el original.

"Crónicas Marcianas", el buque invencible del late night

Temporada tras temporada, el programa de Telecinco ha logrado mantenerse invencible en su franja, registrando excelentes índices de audiencia y haciendo frente con éxito a más de 30 espacios estrenados en otras televisiones nacionales. Sólo Operación triunfo, en TVE-1, consiguió arrebatarle en invierno el liderazgo del late night de los lunes.

En su actual etapa, Crónicas Marcianas mantiene una media de 1.827.000 espectadores y un share del 31,6%, habiendo registrado el pasado 20 de septiembre de 2001 su récord de la temporada en espectadores con 3.029.000, mientras que el 18 de diciembre de 2001 batió su marca en cuota de pantalla con el 50,4%.

(VERTELE – 9 Julio 2002)

8.7.02

LA BRUJA LOLA HA CAMBIADO LA TELEVISIÓN LOCAL POR CRÓNICAS MARCIANAS



La Pitonisa Lola ha sido seducida por Sarda

La pitonisa ha sido seducida por Sardá y se ha convertido en ’marciana’. Ahora dice estar “enamoradísima” de él. “Soy una mujer muy clara”. ¡Y tanto! Lola Montero habla con tal seguridad y gracia que convence aunque no se crea en la brujería.

Teleprograma: ¿Prefiere que la llamen bruja o pitonisa?

Lola Montero: Me gusta más que me conozcan como la brujita yeyé.

TP: ¿Cuándo se dio cuenta de que tenía poderes?

L.M.: Mi madre lo percibió la primera. Yo vi la muerte de una compañera y lo dije, pero nadie me creyó. Incluso me echaron del colegio, quizá pensaron que lo había hecho yo.

TP: ¿Se veía como una niña especial?

L.M.: Me creía muy lista por los poderes que tenía. Después, lo he demostrado ayudando a las personas.

TP: ¿Cree que hay mucha mentira en torno a la brujería?

L.M.: Muchos cuentan pamplinas. A los que dicen que son médium yo los llamo medio tontos, cuando dicen que son como la Virgen me sube el temperamento... Los humanos somos basura a su lado.

TP: ¿De dónde cree que viene su don?

L.M.: Jesús me lo ha dado. Yo no estafo a nadie. He estado 18 años en un programa que tenía bastante audiencia. Hay gente que se ha hecho millonaria gracias a mí.

TP: ¿Y usted no lo es?

L.M.: No, porque he sido un poquito gili. Si tuviera más maldad sería millonaria. He sido fiel a la cadena local en la que trabajaba durante todos estos años sin importarme nunca el dinero.

TP: Pero, ahora se ha ido a ’Crónicas’...

L.M.: Ha sido el programa que me ha hecho famosa internacionalmente.

TP: ¿La tratan bien en Marte?

L.M.: Estoy feliz y locamente enamorada de Sardá. Por eso estoy allí.

TP: Pero si usted está casada...

L.M.: Mi marido sabe que es un amor imposible. Tengo dos hijos, uno casado y otro soltero. Le voy a tener que poner unas velas...

TP: ¿Tanta influencia tienen las velas?

L.M.: Sí, pero para que tengan efecto sólo las puedo poner yo y tengo que estar inritada.

TP: Se ha convertido en un personaje muy popular.

L.M.: Es horroroso, no puedo ni salir a la calle.

TP: Parece una persona presumida...

L.M.: Eso sí. Me gusta ir bien peinada y vestida. Y siempre me compro la ropa en la sección de jovencitas.

Lola Montero y Carlos Latre, de enemigos a inseparables

Lola no quería saber nada de Marte porque la sacaban muy gorda. Pero el gurú de la pantalla, Sardá, no sólo ha conseguido que tenga una sección semanal, sino que esté encantada: “Latre lo hace muy bien. Un día estaba dormida en casa y, al abrir los ojos, pensé ¿qué hago yo en la tele?, y era él”. Del resto tampoco tiene queja: “Boris se parece al niño Jesús, Fernando es un encanto y Mariano y Rosario… ¿Tú sabes lo que es darle un beso a Sardá?, con los tíos feos que yo veía antes”. Las dos Lolas rivalizan por convencer al público de que son la auténtica. Lola dice que es fácil: “Soy la delgada”.

(Rocío Faraco - TP – 8 Julio 2002)

1.7.02

FAMA Y HONOR



Recuerdo ese magnífico periodista que fue Sardá, cuando además de su programa en la Ser encarnaba aquel otro personaje que era el «señor Casamajor». El periodista de casta y de humor murió un día, y de sus cenizas surgieron las denominadas «Crónicas Marcianas», verdadera prostitución del periodismo, uno de los programas más estúpidos y soeces de la televisión española. En él, un ramillete de proxenetas, crápulas e indocumentados van exhibiendo lo peor de una sociedad que no sabe adónde dirigirse a un público que, entre morboso y horrorizado, le sostiene con su audiencia.

Sólo la dejadez y el temor a no ser peor tratados hace que todos los damnificados por esas constantes y diarias intromisiones ilegítimas en el honor y la vida privada de la gente no se atrevan a demandar judicialmente a esos individuos que desde ese programa y otros similares entran a saco en la intimidad. Intimidad que, aunque no sea ejemplar, tiene derecho a no ser aireada públicamente. Los tribunales deberían aplicar el principio del «in dubio pro víctima» y acoger sin tanto miramiento ni garantismo -siempre favorecedor de los verdugos- las demandas en este sentido, ya que de lo contrario lo que siempre sale victoriosa es la porquería.

Si ha habido una persona tenaz en esta difícil lucha por defender su honor e intimidad ha sido Isabel Preysler. Esta mujer, por la cadena de sentencias que veo que se van sucediendo, ha decidido no dejar pasar ni un milímetro la raya de su vida privada y, a pesar de alguna desgraciada sentencia de la Sala Primera del Tribunal Supremo, se le suele dar la razón. Pero incluso cuando ha perdido un asunto lo ha sido por motivos formales y ha conseguido dividir a la Sala que ha juzgado ese asunto.

Eso es lo que ocurrió con la sentencia de 28 de septiembre del año 1998, donde se ofrecía el siguiente y peregrino argumento: «Tampoco la extensa duración por más de cinco años de la tramitación de las diligencias penales ha perjudicado el transcurso del plazo de caducidad». Razonamiento que fue rebatido por dos votos particulares firmados por los magistrados Martínez Calcerrada y Jesús Marina, alegando que «todo plazo de caducidad ha de respetar el criterio jurisprudencial, según el cual no puede computarse si por fuerza mayor o causa independiente de la voluntad del titular no puede ejercitarse la acción».

Quien recurre, es decir, quien resiste el envite del insulto, tarde o pronto acaba triunfando

(Jorge Trías – ABC – 1 Julio 2002