29.4.02

JAVIER SARDÁ SE CONFIESA CON JULIA OTERO



Javier Sarda en su faceta de cura

Julia Otero consiguió que Sardá, muy reacio a las entrevistas, mostrara su lado más divertido y picante. “Espero que este vestuario me aplaque un poco la excitación que me produces”. Así comenzó justificando Sardá la sotana que vestía.

Julia Otero: Ahora dime la verdad, ¿por qué has querido venir a ’La columna’ vestido con sotana?

Javier Sardá: Lo digo de verdad, en estos momentos tengo la esperanza de que la sotana haga que yo tienda a la castidad y que sólo intente escucharte. ¿Qué haces para estar tan buena?

J.O.: Javier, miénteme y dime que nada ha cambiado.

J.S.: Por supuesto, el único problema es que cada día me voy a dormir a las tres de la madrugada, y por la mañana tengo que preparar el programa de la noche.

J.O.: No descansas demasiado entonces...

J.S.: Almuerzo pronto y me echo la siesta, vale la pena.

J.O.:. Hay muchos que piensan que Sardá ha cambiado...

J.S.: Mira, las cosas hay que hacerlas sin complejos. Y hasta en los momentos más duros, que quede claro, que nos cachondeamos de nosotros mismos.

J.O.: Hay gente que opina que has elegido un camino fácil.

J.S.: Hombre, tampoco es eso. Técnicamente es un programa bueno. Pero yo acepto que haya gente a la que no le guste.

J.O.: Alguien ha escrito que tú presionas a tus colaboradores, que les exiges cada vez un poco más.

J.S.: ¿Me imaginas diciéndole a alguien: “Y cuando llegue este momento te bajas los pantalones”? El hecho de que alguien tenga la sangre fría de bajarse los pantalones y que eso se convierta en un rito tiene un mérito extraordinario...

J.O.: Nadie te niega el éxito, eso es indiscutible, pero en cambio te niegan el prestigio.

J.S.: El prestigio es una cosa que no me interesa mucho porque no te lo otorgará una minoría, sino una mayoría pública. Los telespectadores y los premios son los que no me negarán nunca mi prestigio.

Ver foto de Javier Sardá vestido de cura

(TP – 29 Abril 2002)

28.4.02

TELEIMPACTOS DE CRÓNICAS MARCIANAS DEL MES DE ABRIL



Coto Matamoros apenado

Matamoros, “apenado”. Cree en el amor entre Fran y Cayetana.
Matamoros: “Fran Rivera está enamorado de Cayetana y ella de él. Han estado casados porque se merecen el uno al otro. Es tan bonito que siento ganas de llorar. Ojalá el matrimonio se salve”.

Boris habló de los apuros de una superpresentadora, Leticia Sabater, en un programa “supermentiroso”: Mentiras peligrosas. “Parece que han hecho un casting para buscar los peores actores”. En pantalla una mujer intentaba recuperar a su marido a base de tortas mientras le decía “Qué jeta tienes y estás con la niña esta de mierda… ¡Y no se te ocurra tirar los tejos a Leticia”.

Para sofocar la rebelión de Carlos “Umbral” Latre, a Sardá no le quedó más remedio que subirse al andamio, como David Bustamante, el admirado artista del escritor. “Si no se habla de él me tiro”.

(TELEINDISCRETA – 28 Abril 2002)

27.4.02

CULOS



El Semanal TV dedica su "Picotazo" de esta semana a un asunto de cierta enjundia y excesiva visibilidad: el culo de Boris Izaguirre. Porque Boris, una vez, enseñó en "Crónicas marcianas" las ancas, y el gesto fue cosa muy comentada en el universo mundo, ora en tono de reproche, ora como rasgo de progreso intelectual. Pero hete aquí que Boris, sin duda satisfecho de sí, volvió a enseñar las nalgas, y poco más que una templada sorpresa acogió la reiteración. Y no contento con eso, el muchacho dio en volver a descubrir las posaderas, lo cual ya apenas conmovió a nadie. Y como quiera que el pompis del acreditado artista ha retornado una y otra vez a la pantalla, siempre con la misma escenografía de acontecimiento trascendental, el público ha empezado a hacerse preguntas algo más hondas sobre el suceso. En efecto, ¿Por qué Boris nos enseña tanto el culo? Y por elevación: ¿Por qué "Crónicas marcianas" insiste en enseñarnos el culo de Boris?

Nadie duda de las posibilidades interpretativas del fenómeno. Por ejemplo, en las facultades de ciencias de la información. Ya imagino las tesis doctorales de las próximas hornadas: "El culo de Boris: interacción y propuesta". O esta otra: "Una variación sobre el tema de apocalípticos e integrados: Izaguirre muestra el culo". También los habrá exquisitos: "Boris y el culo: Sard… en su laberinto". A estas alturas, ya está claro que a Boris le gusta enseñar el culo y que al público de Sard… le gusta ver el culo de Boris. Ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, y menos en tan mullida parcela. Con todo, nadie ignora que el culo desde siempre ha sido fuente de inspiración artística, ya en la sublime visión de las gracias de Rubens, ya en la jocosa y procaz literatura popular.

Eso sí: los culos del arte pretérito no eran ni tan conocidos ni tan transitados, lo cual permitía mantener viva la llama del misterio o la traca del chiste. En el caso de Boris, por el contrario, la excesiva visibilidad de su retambufa deshace el misterio, banaliza el chiste y desvía la provocación hacia la trivial obscenidad. Dice el "Picotazo" de El Semanal TV que a Sard… se le acaba el contrato en junio. Tiene, pues, dos meses para sugerirnos argumentos algo más sólidos que el culo de Boris. La pregunta es si el amigo Izaguirre será capaz de sobrevivir sin enseñarnos su esfera austral.

Los niños lo dicen con angelical ingenuidad: hay gente que es tonta del culo.

(José Javier Esparza – EL CORREO – 27 Abril 2002)

24.4.02

COTO, ESTRELLA



¿Quién es el contertulio de Sardá que ha conseguido desbancar a Boris como el más histriónico de todos los colaboradores marcianos? Visto que la afición de Izaguirre por bajarse los pantalones no aporta ya nada nuevo, Coto Matamoros, que también sabe revolcarse por el plató, ha afianzado sus dos colaboraciones semanales en Crónicas a unas 250.000 pesetas la noche.

Cuando en 1999 pasaba por el programa para ¿explicar? cómo llegaron las famosas fotos de Mar Flores con Lequio a Interviú, los responsables del espacio se dieron cuenta del juego que como contertulio podía dar el hermano de Kiko, ex cuñado y ex representante de la modelo.

Y ahora no sólo se ha convertido en el portavoz de Carmina, sino que también tiene tiempo para recordarnos su pasado carcelario por un asunto de drogas o denunciar que policías corruptos querían tenderle una trampa. Y como ya apenas consigue escandalizar con sus insultos, sólo le quedaría el recurso de bajarse los pantalones.Aunque esté muy visto.

(Romualdo Izquierdo - EL MUNDO – 24 Marzo 2002)

21.4.02

CARLOS LATRE: “SOY COMO UNA ESPONJA: LO ABSORBO TODO”



Todavía no se lo cree. En dos temporadas ha pasado de ser el becario de Crónicas marcianas a ser el extraterrestre más entrañable del programa de Tele 5. Él y su vasto ropero de personajes de variado pelaje -Raphael, la pitonisa Lola, Dinio, Torrente, Umbral...- se han convertido en auténticas celebridades.

Como muchos de los grandes de la televisión, Carlos Latre, castellonense de 23 años, empezó en la radio, en Los 40 principales. Pero un día Javier Sardá lo descubrió haciendo monerías entre la prensa que cubría la presentación de un libro de Ricardo Bofill, hijo, y lo fichó. Actualmente compagina las noches televisivas con las mañanas de Radio Nacional. No lo parece, pero este imitador gamberro es un clásico. ¿Pueden creer que su móvil suena con el aria La donna é mobile, de la ópera Rigoletto?

Pregunta. ¿De pequeño ya quería ser imitador?

Respuesta. No exactamente. Lo que quería era trabajar en la radio o en la televisión. Una de mis ilusiones era ser periodista o, mejor, corresponsal, y acabar una crónica diciendo 'Carlos Latre, no sé qué, Nueva York', porque siempre me imaginaba allí, mi ciudad favorita. Pero todo ha ido tan rápido que ni siquiera he empezado a estudiar periodismo.

P. Desvélenos su técnica.

R. No creo que la tenga. Es más bien facilidad para imitar. Soy como una esponja: lo absorbo todo.

P. ¿Y después?

R. Archivo la voz en mi cabeza y la modulo hasta que consigo copiarla. Le explicaré uno de mis trucos: suelo fijarme sobre todo en las eses. La pronunciación de esta letra es básica para las imitaciones y, en parte, el modo como se emite define a una persona.

P. ¿Perdón?

R. Sí, verá. La s de Dinio no es igual que la s del Rey o la s de Boris Izaguirre .

P. ¿El travestismo es su máxima aportación al género?

R. No lo sé, la verdad.

P. Pero, ¿necesita disfrazarse?

R. Lo que necesito es gesticular. En la radio gesticulo como en la televisión. Es algo involuntario.

P. ¿Los políticos se le resisten?

R. Qué va. Lo que sucede es que en Crónicas no tocamos la política. Tengo guardadas unas 190 voces, entre las que hay de todo.

P. ¿Qué tal se lleva con sus últimas creaciones, Pepe Navarro y Rosa de Operación Triunfo?

R. El otro día recibí una llamada muy simpática de Pepe. Me saludó con un 'Hola: soy Carlos Latre'. Luego me dijo que la imitación le parecía fantástica. Fue un detalle bonito. El de Rosa es un personaje muy agradecido, tiene chispa, y a ella le encanta.

P. Para trabajar, ¿prefiere la radio o la televisión?

R. La radio es magia. Sueño con pilotar mi propio espacio dentro de unos años. Lo que no tiene la radio, sin embargo, es la trascendencia de la televisión. En la tele, en un día te haces famoso: te ven dos millones de personas y esos dos se lo cuentan a otros cuatro.

P. ¿Cómo encaja las críticas a Crónicas de practicar el 'todo por la audiencia'?

R. La crítica más importante es el público. Son dos millones de personas que cada noche se lo pasan bien. Ése es uno de los alicientes: sentir que uno está ayudando a que mucha gente olvide sus problemas, aunque sea por un rato.

(Teresa Cendrós – EL PAIS – 21 Abril 2002)

LOS CAMINOS DE LA LIBIDO SON INEXCRUTABLES



Confesión de Patricia en Gran Hermano. 'Me suda el sobaco', dijo, aunque para compensar luego elogió Plenilunio, de Muñoz Molina. No sabemos qué le suda a Nuria Bermúdez, que, fiel a su picaresco sentido de la vida, se dejó insultar en Crónicas marcianas después de que Sardá fuera entrevistado en el programa de Julia Otero en TV-3.

Sardá, que llevaba sotana, confesó excitarse cada vez que, al terminar su diaria y reparadora siesta, veía a Otero en pantalla. Los caminos de la libido son inexcrutables, y no olvidemos que Sardá ha cumplido 44 años, celebrados con un Cumpleaños feliz cantado por, entre otros, David Bustamante.

(Sergi Pamies – EL PAIS – 21 Abril 2002)

17.4.02

MOSSÈN SARDÀ



Xavier Sardà es va presentar amb sotana a La columna (TV3). Va dir que ho feia amb l'esperança que el vestit li aplaqués l'excitació sexual que li produeix Júlia Otero. Per driblar els atacs amables de l'entrevistadora, ell es va passar l'estona tirant-li floretes.


"Menteix-me, digue'm que res ha canviat, que tu ets el Sardà de sempre", va suplicar Otero després de passar unes imatges d'arxiu del Sardà d'abans, tan bon nen, tan correcte, tan al seu lloc.

"Quan vas començar Crónicas marcianas, que era la gran alternativa al Pelícano, tots vam respirar fondo, vam dir: per fi un cap com Déu mana allà al davant. Sabíem que el Sardà té un talent que no se l'acaba. Però ara hi ha la sensació col·lectiva que desaprofites el teu talent". Ell va explicar que muntar una opereta diària té el seu mèrit: "És més difícil crear un món cada dia a partir del no-res que ser periodista d'informatius. Em vaig emprenyar moltíssim amb les crítiques elogioses que vaig rebre pel programa que vaig fer la nit que van matar Ernest Lluch".

Segons Sardà, entre Crónicas Marcianas i espais com el Mississippi o el de Nieves Herrero sobre les nenes d'Alcàsser hi ha una diferència essencial: que els marcians no es prenen seriosament ells mateixos. "Les coses s'han de fer desacomplexadament, si es fan. Amb vergonya no s'han de fer. En tot moment queda clar que ens fotem de nosaltres".

Però Júlia Otero, potser perquè jugava a casa, no es va deixar convèncer així com així. "Tu ets un tio progre, d'esquerres de tota la vida. I aquesta misogínia? Jo no em sento representada, ni que sigui en conya, per cap dona del teu programa. Per què no hi ha una dona normal?", va preguntar-li. Mossèn Sardà li va fer una oferta laboral: "Vine tu una nit a la setmana". La directora de La columna va saber donar carbassa amb elegància: "Saps què passa? Que jo tinc vergonya, jo sí que tinc complexos, tinc escrúpols: és un llast". Sort en tenen, els espectadors amb escrúpols, dels escrúpols de Júlia Otero.

(Eva Piquer - AVUI - 17 Abril 2002)

9.4.02

LA MALDICIÓN DE “CRÓNICAS MARCIANAS"



Enrique del Pozo en el hospital

Sus colaboradores parecen sufrir 'mal de ojo'. Enfermedades, accidentes y hasta rupturas amorosas son sus últimas desgracias. Los habitantes de Marte no levantan cabeza desde hace unos meses. ¿Tendrá la culpa la pitonisa Lola y sus dos velas negras? El capitán de la nave, Javier Sardá, tiene el corazón roto desde que acabara su relación con Amparo Miralles, productora del programa.

También se rumorea que el matrimonio de Bibiana Fernández con Asdrúbal hace agua. Los que tienen el corazón sano, tienen o tuvieron alguna otra parte dañada. Enrique del Pozo sufrió una extraña enfermedad causada por un virus africano y perdió más de diez kilos. Josep Sandoval está ingresado aquejado de un prolapso venoso grave y le tendrán que operar. La crónica negra recae sobre Carmen Hornillos y Loles León. Hace pocos meses fallecía la abuela de la periodista y unas semanas atrás el padre de la actriz.

Massiel, la más afectada

En el apartado de accidentes quien se lleva la palma es Massiel que, tras recuperarse de su caída desde una ventana, se hirió un ojo con una estantería. También hay tiempo para cosas más livianas. Fernando Ramos y Lequio no se dirigen la palabra a causa de Paula Vázquez. Enrique del Pozo también se lleva mal con Ramos, que tendrá que indemnizarle... El único bien parado es Coto Matamoros, que dentro de unos meses será padre de mellizos.

Ver foto de Enrique del Pozo en el hospital

(TELEINDISCRETA – Marzo 2002)

7.4.02

MEGATUNANTES



Más mascotas perdidas: la tigresa que estuvo a punto de devorar al domador de Crónicas marcianas. Marte estrena traje, oscuro, acorde con el clima de un planeta en el que, alucina, Lequio da lecciones de ética. Al descubierto, en cambio, explotó ese periodismo de investigación que, de treta en treta, da por hecho que el otro periodismo no investiga.

Lincharon a Paco Porras, conde falsario del nabo, ante fiscales de relativo prestigio (el modélico Jimmy Jiménez-Arnau gritó por teléfono: '¡A por el pajarraco!'). Porras se defendió con verbo cantinflesco, pero ya era un juguete roto más en el vertedero de la fama. Dijo que no hacía más que darle a la gente lo que quería. O sea: igual que la tele. No me extraña que incluso los bífidus quieran más protagonismo.

(Sergi Pamies – EL PAIS – 7 Abril 2002)