31.10.01

XAVIER SARDÀ SE MANTIENE COMO EL REY DE LA NOCHE





Los marcianos de Xavier Sardà siguen dominando la noche televisiva, tanto en España como en Catalunya. La audiencia le sigue coronando, de momento, como el rey, a pesar de los -fallidos- intentos por destronarle por parte de Maldita la hora, de Máximo Pradera en Antena 3, y de Set de nit , que dirige y presenta en TV-3 Toni Soler.

Los datos de la primera semana en que los tres programas han competido directamente -el espacio de la tele autonómica se estrenó el pasado lunes- son claramente favorables a Sardà, pese a la aceptable salida de Set de nit. Sin llegar al descalabro de Pradera, Soler ha aguantado el tirón, pero queda lejos de Crónicas Marcianas. Los datos revelan las grandes distancias que hay entre ambos, si se toman como referencia los minutos en que coincidieron en antena.

El lunes, día del estreno de Set de nit , la diferencia en la cuota de pantalla entre Sardà y Soler alcanzó los siete puntos (28,9% frente a 21,8%). El martes rozó los 10 (25,4% y 15,9%), pero la distancia superó los 14 puntos el miércoles (32,7% contra 18,6%) y se disparó a los 19,2 puntos el jueves (32,4% frente al 13,2%).

Soler relativiza estos datos y rehúye hacer un balance, que pospone, por lo menos, hasta Navidad. "Teniendo en cuenta que nos enfrentamos a productos altamente competitivos, estamos razonablemente satisfechos de la primera semana", subraya. Para el responsable de Set de nit, los datos de audiencia demuestran lo difícil que es hacerse un hueco en la franja nocturna, "sobre todo si delante hay un programa como el de Xavier Sardà, que está muy consolidado y que ya lleva cinco años en antena", comenta.

El objetivo de Soler es ofrecer una alternativa a los espacios que a esa hora emiten Tele 5 y A-3: "Pienso que estamos en el camino para conseguirlo. El programa tiene un esqueleto y una base sobre la que trabajar, siempre combinando las características que deben tener los espacios nocturnos: entretenimiento, espectáculo y sorpresa".

Fran García, director de comunicación de Tele 5, se limita a resumir el secreto de los buenos resultados de Sardà en una frase: "Es, fundamentalmente, el éxito de un grandísimo comunicador, al frente de un gran equipo de colaboradores". El tercero en discordia, Máximo Pradera, parece rozar el fracaso, pero un portavoz de A-3 reitera que el suyo es un proyecto estratégico: "La cadena sigue confiando en la fórmula del late night, aunque hay que reconocer que no es sencillo y requiere una constancia", concede.

(EL PERIÓDICO - 1 Octubre 2001)

29.10.01

LOS TELEIMPACTOS EN CRÓNICAS MARCIANAS DE OCTUBRE



Boris mostro el culo a Enrique Iglesias

Nuevo capítulo de la historia Massiel-Frade, supuesto novio de Norma Duval. La cantante insinuó que el productor le agredió cuando salían juntos:
- Le miraba y me salía una mano que me estropeaba el labio. Tenía que rodar del lado izquierdo, cuando resulta que el derecho es el bueno.

Los “hermanos” Carlos y Marta volvieron a levantar las espadas, esta vez por teléfono. Él, con fama de agresivo, dijo que ella quiso pegarle.
– Ella mandó a unos matones para que me pegaran. Dicho por las seguridades de Tele 5.
– Yo nunca he dicho que te quiera, pero yo no haría una cosa así.
– ¿Control…? ¡Control!

Eva y Emilio, de Gran Hermano, hablan de su “movidita” noche de bodas en la casa.
– Fue la única vez que tuvimos intimidad en la casa. Nos quitamos los micros.
– Os quitaríais los micros, pero se captó el sonido, dice Sardá. (Ponen el vídeo y, ante el asombro de la pareja, se oyen suspiros, gemidos, jadeos…).

Coto Matamoros y Massiel se despachan a gusto sobre la relación de José Frade y Norma Duval.
– Norma Duval podría escribir sus memorias amatorias en un libro de contabilidad.
– En 1968 Frade se enamoró de una menor y pidió su mano. La menor era yo. Me enamoré de Maquiavelo.

Coto cree que a Enrique del Pozo le gustaría acostarse con Tom Cruise. El cantante alteradísimo, le contesta así:
- Entre acostarme con Cruise y hacerlo contigo prefiero a Tom, porque a ti no se te levanta. Tom no necesita pastillas para que se le levante el pene y tú sí.

Un travieso Enrique Iglesias desnudó a Boris, que estaba desatado:
- ¡Noooo! ¡No, Enrique! A tu mamá no le gusta que yo me desnude en este programa. ¡Ella me lo pidiooooó!

El lanzador de cuchillos, ahora conocido como “novio de Mila Santana”, puso en un aprieto a Coto Matamoros a petición de Javier Sardá. No parecía un montaje.
­ No te preocupes, Coto.
­ Si lo que me preocupa es que me jodas el traje. ¡Que todavía no lo he pagado! ¡Si tengo que morir, que sea pronto!

El inefable Carlos Latre sigue superándose a sí mismo con sus imitaciones. Esta semana ha sorprendido con nuevos personajes: Melody, a caballo entre Chayanne y la niña de El exorcista, y una autista duquesa de Alba.

Boris Izaguirre se rinde ante el éxito en solitario de su amado Fuentes.
- Ante tu éxito de ayer sólo puedo hacer un gesto: ¡bajarme los pantalones! ¡Y los calzoncillos!

Javier Cárdenas presenta a Sardá a la Isabel Pantoja puertorriqueña.
– Isabel y ella son como dos gotas de agua.
– Yo creo que se parece más a María del Monte.

(TELEINDISCRETA – 29 Octubre 2001)

25.10.01

CARLOS LATRE: "LA BECARIA BEA ES EL PERSONAJE AL QUE TENGO MÁS CARIÑO"



El imitador todoterreno de Crónicas Marcianas pasó como un torbellino por el plató de Lo + Plus mostrando lo mejor de su repertorio.

Lo + Plus tuvo ayer un invitado muy especial. Carlos Latre, el genial imitador del late nigth show Crónicas Marcianas, estuvo en el plató del magacín de Canal Plus y demostró por qué es considerado uno de los showman más divertidos de la televisión actual.

"Creo que imito a 15 ó 16 personajes diferentes; empecé con Juan Adriansens, luego Carmen Vijander y seguidamente Torrente... a partir de ahí llegaron Bea "la becaria", Iván de Gran hermano, Tamara, Boris Izaguirre, LLongueras, Rafael, Leonardo Dantés, "el cuñao", Carlos Jesús, la pitonisa Lola, Dinio, Carlos "Yoyas"... y sin duda son estos tres últimos los que tienen más éxito entre el público, pero es a Bea a la que tengo más cariño, es tan entrañable...", aseguraba Latre entre imitaciones de los mismos (ver vídeo) y las carcajadas del público allí presente; incluso se permitió el lujo de imitar de forma magistral al propio Ramón Arangüena, copresentador de Lo + Plus.

A pesar de su increible variedad de registros, Carlos Latre considera que no puede imitar todas las voces, aunque piensa que cualquiera es parodiable. Para lograr esas imitaciones tan conseguidas asegura meterse de lleno en el personaje, intentando pensar como el imitado lo haría; y cree que ninguno de éstos se ha molestado con él, excepto la bruja Lola, a quien no parece hacerle mucha gracia. Sobre su papel en Crónicas Marcianas, Latre afirma que tiene un guión que seguir pero que improvisa muchísimo, atento a todo lo que allí ocurre e intentado meter siempre esa "puntilla" de humor.

Una carrera meteórica

El humorista también habló de sus inicios; "Cuando yo estaba en casa veía la TV como un sueño, yo quería estar ahí, y la verdad es que mi vida está marcada por las casualidades. Trabajando en la radio le hice a Javier Sardá una entrevista imitando las voces de Ricardo Bofill, Carmen Vijander y Juan Adriansens; le gustó y me pidió el teléfono; pasado el verano me llamó para intervenir en su programa".

Esta "estrella emergente de la televisión" (así le hizo referencia Fernando Schwartz), se confiesa además una persona tímida: "Cuando voy por la calle, y la gente me reconoce, me da un poco de vergüenza, sólo me sale dar las gracias". Carlos Latre comenzó su andadura mediática en Los 40 principales de Radio Tarragona; de ahí pasó a Radio España con el programa Segundos fuera. Tras ser fichado por Sardá y dar un espectacular salto a la popularidad -poca gente no imita hoy en día sus parodias-, es uno de los fijos e imprescindibles de Crónicas marcianas, y además colabora diariamente con Julio César Iglesias en el espacio La hora del Corazón de RNE1. En definitiva, todo un descubrimiento.

(VERTELE – 25 Octubre 2001)

15.10.01

BIBIANA FERNÁNDEZ HABLA DE SEXO EN CRÓNICAS MARCIANAS



Bibiana Fernández se estrena como experta en sexo en Crónicas Marcianas

Observa la vida con la mirada curiosa de una niña que quiere descubrirlo todo. Pero odia las teorías: lo suyo es pasar a la acción. Ahora, Bibiana Fernández se estrena como experta en sexo en Crónicas Marcianas.

- Bibiana, completa la frase: hablar de sexo es...

- Como hablar de cualquier otra cosa. Al sexo hay que quitarle ese tabú de que es algo especial.

- Sin embargo, a Begoña, tu compañera de mesa en Crónicas Marcianas, parece que le desagrada contemplar imágenes de alto contenido erótico.

- A mí me da mucha más vergüenza contemplar a los niños que se mueren de hambre en África. O que el ecónomo del arzobispado de Valladolid venda las fincas destinadas a residencias de ancianos. O que los pequeños inversores de Gescartera se queden sin sus ahorros.

- ¿Y no temes que te acusen de demagoga?

- No, no. Ante todas esas cosas no puedo permanecer indiferente. En cambio, ante el sexo, si lo que veo en la pantalla no me interesa o no me gusta, puedo apagar el televisor y ya está.

- ¿La mesa de sexo es para almas solitarias o para calentar el ambiente antes de acostarse?

- El sexo es algo que crea mucho morbo en mucha más gente de la que pensamos. Y, si me apuras, entre el público masculino, que es más consumidor de todo lo que es pornografía.

- ¿Quieres decir que a las mujeres no nos gusta mirar a los hombres?

- ¡Claro que a las mujeres nos gustan los hombres! En un momento dado, mirar una película porno, depende con quién y de qué manera, te puede poner. Pero creo que un poquito menos que a los hombres.

- ¿Crees que la televisión ha sufrido un retroceso en los últimos tiempos en lo que se refiere al sexo?

- Sí. Sin ir más lejos, acaba de prohibirse la emisión de un anuncio en el que se ve a dos homosexuales besándose. Me parece escandaloso porque es vivir de espaldas a la realidad. Los homosexuales existen y yo no puedo entender que, si tienen las mismas obligaciones que el resto de los ciudadanos ante la ley, no tengan los mismos derechos.

- Por favor, completa esta otra frase. Practicar sexo es...

- Es mucho más divertido que conversar sobre ello. También es un poco más difícil. Porque, obviamente, en la práctica hay mayor disfrute pero también sentimientos. Además, el sexo se va aprendiendo con los años.

- ¿Por qué crees que te llamó Sardá?

- No lo sé. Pero lo que sé es que me dio un poco de miedo. Ahora ya le he cogido el ritmo.

- ¿Sardá es buen director de orquesta?

- Crónicas Marcianas es un programa frenético. Y Sardá sabe mover perfectamente los hilos de todo ese teatro que él monta. Y eso es algo que sólo ves cuando trabajas con los grandes.

(Marimont Mora – TELEINDISCRETA – 15 Octubre 2001)

14.10.01

MINIMO PRADERA. CRÓNICA DE UN FRACASO.



El fichaje estrella, al que Antena 3 pagará 260 millones en dos años, ha durado, de momento, 12 días en pantalla. De Máximo Pradera dicen que es «obsesivo» y «provocador».

El plato que mejor cocino? El de la venganza. Es curioso, a veces he logrado servirlo caliente». Advierten quienes lo conocen que para entender frases como ésta, con la que suele despacharse Max, Máximo Pradera Sánchez (Madrid, 1958), primero hay que hacer una incursión en el diccionario en busca de los adjetivos que lleva grabados a fuego su personalidad. El primero, obsesivo.A saber: «Perteneciente a la obsesión». «Perturbación anímica producida por una idea fija».

Hubo una temporada en la que a Máximo le dio por el aislamiento y era inútil intentar localizarlo fuera del trabajo porque no aceptaba llamadas telefónicas. Después el enemigo tomó forma de ordenador y se negó en redondo a tocar un teclado. Se obcecó con el ajedrez hasta que comprendió que nunca podría ser Kasparov y se pasó al billar hasta que comprendió que nunca ganaría a José Luis Coll. «Así es Máximo en todo», dice Carlos Tapia, colaborador de su programa Maldita la hora, amigo y compañero de trabajo desde hace dos décadas. «Se exprime hasta que considera que ha alcanzado el tope y lo deja».

Después de siete años conduciendo Lo + Plus 980 programas, más de 2.000 entrevistas alcanzada con creces su cima en la televisión de pago, había llegado la hora de buscar nueva obsesión. ¿Por qué no plantarle cara al monstruo Sardá desde la emisión en abierto? Perdida la batalla a las primeras de cambio (el tanteo del estreno lo dice todo. Sarda: 2.633.000 espectadores de media, 36,8% de cuota de pantalla/Pradera: 1.307.000 (18,2%), cuentan que en su despacho en la primera planta del estudio 10 de Antena 3 en San Sebastián de los Reyes no se ha oído pronunciar en alto el título de su defenestrado programa a modo de arrepentimiento, que no le ha torcido el gesto (ni la obsesión) que lo fulminaran a las primeras de cambio (tres semanas ha tenido de plácet Maldita la hora), que sigue trabajando como el primer día para reestrenar (esta vez con periodicidad semanal) el 29 de octubre y que no mira con nostalgia al cartel colgado en su despacho, desde donde le sonríen su ex compañeros de Lo + plus.

Si acaso, cierto resquemor hacia aquellos directivos de Antena 3 que lo presionaron («el programa no está maduro, sólo tenemos cuatro pilotos», decía él) para que estrenara en la fecha prevista con la promesa de que le aguantarían las malas audiencias mientras se corregían los fallos sobre la marcha. Tener una ficha de 130 millones anuales y dos años blindados ayuda bastante a atemperar los nervios.

Con esta nómina ha entrado en el star system de los rostros más cotizados de televisión y multiplicado varias veces su sueldo en Canal Plus, donde el caché del director general de informativos ronda los 15 millones de pesetas y el de un presentador y editor, los nueve. Una inversión que Antena 3, al menos de momento, ha arrojado a un saco sin fondo: 30 personas sólo en el equipo de redacción y producción (técnicos, orquesta y maquilladores aparte) y una campaña de lanzamiento sin precedentes.

En los pasillos de la cadena, llevaban tiempo augurando el fracaso de quien llegó imponiendo un equipo propio, sin contar con la experiencia de la gente de la casa y presumiendo de que iba a hacer un programa marca Canal Plus. Lo que sí sorprende es que lo mantengan en parrilla cuando con sus audiencias (en sus momentos más bajos ha llegado al 7 %) a otros les hubieran dado el portazo.

En su antigua casa niegan que la salida de Pradera fuera hostil y que intercambiara alguna palabra más alta que otra con el copresentador de Lo + Plus, Fernando Schwartz, pese a que Máximo no se ha cortado a la hora de decir que en la última época Fernando iba a remolque. «No voy a hablar de Máximo», es cuanto dice éste a través del auricular. «No quisiera hacer astillas de tal o pasarme de alabanzas». Lo que no es un secreto es que sus declaraciones (tipo «prefiero un tortazo en Antena que otro año en Canal Plus» o su insistente «nadie me hizo una contraoferta») han enojado a más de uno dentro del grupo Prisa, donde su padre, Javier Pradera, ideólogo de El País, es toda una vaca sagrada.

«Si beso la lona me levantaré y haré otro programa aún más cojonudo, tenéis mi palabra». Es el autovaticinio, rubricado por Max en su página «Güeb», de lo que supone su primer traspiés profesional en un currículo plagado de éxitos.

Cuando aún no había cumplido los 20, su obsesión era ser intérprete de música clásica. Estudió en un conservatorio (toca el piano, la guitarra y algún que otro instrumento de cuerda), para después enrolarse en el grupo Atrium Musicae, donde tocaba la vihuela.

Fueron Bach, Mozart y compañía quienes les acercaron a la radio.La primera vez que se puso delante de un micrófono su voz era un eco que conversaba con personajes de ultratumba. Entrevistas en el Limbo no era sino un diálogo con músicos clásicos ya fallecidos.Cayó en gracia, y el melómano comenzó a frecuentar los micrófonos de Radio El País: 625 rayas, Abierto de 5 a 8, Lo que yo te diga... Y condujo un programa de música clásica, Ciclos, en Sinfo Radio. Le abrió las puertas de la televisión Javier Gurruchaga (Viaje con nosotros, en Telemadrid) y paseó su lengua insidiosa y su talante inquisidor que tantos enemigos le han valido (en la profesión y en el público) por El peor programa de la semana (dirigido por David Trueba y presentado por el Gran Wyoming) y La noche se mueve (donde asomaba la cabeza por un hueco de la mesa para hablar de cine). Tras seis meses en el dique seco, aterrizó en 1995 en Lo + Plus.

Otra de las constantes de la vida de Máximo Pradera lleva las letras de «provocador». Sólo una perla, de las muchas que ha cultivado: «Cuando compiten dos chicos, por mucho que se intelectualice el debate, siempre se acaba teniendo que responder a la misma pregunta: ¿quién la tiene más grande? Y como se sabe, "Sardá" en catalán quiere decir "pichacorta"». Durante meses, Pradera ha convertido al presentador de Crónicas Marcianas el centro de una diana contra la que ha lanzado dardos envenenados. El marciano guarda silencio pero también un recopilatorio de los momentos estelares del programa de Pradera que utilizará para hacer cenizas del árbol caído. Sorna de la que puede ser, si Maldita la Hora no remonta el vuelo, su enésima víctima televisiva.

(Ana María Ortiz – EL MUNDO - 14 Octubre 2001)

9.10.01

ANTENA 3 RETIRA «MALDITA LA HORA». EL PROGRAMA DE MÁXIMO PRADERA SÓLO HA AGUANTADO 12 EMISIONES



Doce emisiones ha aguantado el programa de Máximo Pradera en la rejilla diaria de Antena 3. La privada ha decidido llevar a la retaguardia a su principal baza para el frente nocturno, «Maldita la hora», e improvisar un «Diario de guerra» con el que atender los últimos acontecimientos del contraataque de Bush al régimen talibán. Pradera ha sido el primer caído de la temporada en la más feroz de las batallas: la guerra por la audiencia.

La idea de Máximo Pradera de reconquistar espacios televisivos para la charla sin demasiadas estridencias se desvaneció ayer, después de que Antena 3 aplicara la lógica aplastante de la televisión comercial. Después de doce emisiones, la audiencia media de «Maldita la hora» era del 10,9 por ciento, cifra muy por debajo de la cosechada por Javier Sardá y su circo sideral: 34,4 por ciento.

Los datos del comienzo de mes no dejan lugar a dudas. En las últimas cuatro emisiones del programa, Pradera logró un 7,7 por ciento de «share» el lunes 1; 13,1 por ciento, el martes; 7,3, el miércoles; y 11,8 por ciento, el jueves.

Cuestión de tiempo

La retirada de «Maldita la hora» de la rejilla diaria de Antena 3 echa por tierra este nuevo intento de la emisora por levantar su franja de madrugada y se suma al anterior fracaso de Jesús Vázquez y «La Central», que sólo permaneció en antena ocho emisiones, con un «share» medio del 10,6 por ciento. Atrás quedan también los principios del proyecto de Manuel Villanueva, quien hace apenas unas semanas vaticinaba que «necesitamos tiempo, pero es difícil que no se cumplan nuestros planes para liderar el mercado de la televisión privada».

En la reserva

Y es que para augurios, al menos en la franja más transgresora de la pequeña pantalla, bastan los de la bruja Lola y el resto de malabaristas con los que Sardá monta su función nocturna. En lo que va de mes, «Crónicas marcianas» ha logrado índices de audiencia del 39,3; 34,7; 27,4 y 33,0 por ciento de cuota de pantalla.

Máximo Pradera no quemó sus naves en el imposible frente marciano y ahora pasa a la reserva como un programa semanal tras el relevo de un improvisado «Diario de guerra», con el director general de Informativos de la cadena, Ernesto Sáenz de Buruaga, a la cabeza.

Antena 3 no ha encontrado todavía fecha para el regreso de «Maldita la hora» ni día de la semana en el que encajar una apuesta arriesgada y plausible que nunca llegó a ser una alternativa seria y realista. «Últimas noticias. novedades y consecuencias del atentado terrorista a Estados Unidos y del contraataque de Estados Unidos a Afganistán» es desde anoche la reacción de Antena 3 ante el poder establecido de Telecinco en el «late night», y al menos durante los próximos días de acciones militares, análisis y cursos a distancia de alta política. Después, ya habrá tiempo para el cine y la virtud cicatrizante de los índices de audiencia del género de acción.

(ABC – 9 Octubre 2001)

EL RETRATO: XAVIER SARDÀ



Cuando hace tres años Xavier Sardà Tamaro (Barcelona, 16-4-1958) empezó sus Crónicas marcianas, dijo: 'Quiero conseguir audiencia sin dejar de ser yo'. Logrado el objetivo del audímetro, es el Sardà de hoy el mismo Sardà de ayer y de anteayer? Cada vez más, Sardà tira la piedra de la telebasura y esconde la mano como si él no fuera el responsable.

Como si quisiera sugerir al telespectador con espíritu crítico que lo que está viendo y oyendo es cosa de extraterrestres marcianos, y él es un terráqueo progre como el que más. A buen seguro que su subconsciente de izquierdas aún sufre cuando hace salir a personajes insólitos, e incluso desvalidos, de los que se ríe en plan señorito andaluz y a los que contrata para divertir a la chusma, pero su consciente se reafirma. Por qué se reafirma? En diciembre del año pasado se lo confesó a Julia Otero: 'Trabajo por dinero. Es saludable que la gente trabaje para ganarse la vida y no para realizarse. Me encanta ganar dinero porque es la forma de comprar tiempo en el futuro'.

Por fin! Sardà, el renovador de la radio pública con su Casamajor y sus hallazgos imaginativos, es más o menos como todos los que le rodean cada noche, incluida Chichi Tárrega, que también debe de pensar en comprar tiempo en el futuro. Parece como si a los 40 años, Sardà hubiese descubierto el mundo más o menos como cuando, de quinceañero, descubrió París en un viaje junto al extrinco Toni Cruz. Nunca es tarde.

(Angel Sánchez – EL PERIÓDICO – 9 Octubre 2000)

1.10.01

BORIS IZAGUIRRE: “SIEMPRE HE SIDO UN OBSERVADOR DE LA REALIDAD”



Boris Izaguirre cuenta a VerTele las claves del "momento Boris" y nos habla de su próximo libro, "Verdades Alteradas", una visión profunda de España a través de catorce fiestas reveladoras.

El éxito del colaborador más histriónico de Crónicas Marcianas está, como él mismo confiesa, en la estrategia premeditada de haberse mostrado a los espectadores tal y como es: frívolo y provocador, pero sobre todo, crítico e inteligente. Alcanzó su clímax televisivo como guionista de la telenovela que él mismo descubrió en Gran Hermano. Lector empedernido de biografías, Boris Izaguirre siempre se ha considerado un cronista que utiliza el humor como antídoto para casi todo. En diciembre verá la luz su último libro, Verdades alteradas, donde desgrana la realidad de nuestro país a través de la óptica de un venezolano cuyo “momento” no ha hecho más que empezar.

VerTele.- Animal televisivo y escritor brillante, ¿con qué se queda?

Boris Izaguirre.- Yo nunca intentaría hacer un libro sobre cualquiera de los programas en los que participo, y tampoco les pediría a estos programas que sean una prolongación de mis libros. Indudablemente, existe una relación entre lo que yo escribo y lo que hago en TV, pero siempre manteniendo un profundo respeto por los dos campos. Yo me considero, por encima de todo, un cronista y un observador de la realidad.

V.T.- ¿Cómo recuerda su primer contacto con la televisión?

B.I.- Cuando yo empecé escribiendo telenovelas, discutía mucho con mis amigos porque no lo entendían, pero con los años me han ido dando la razón y ahora todos ellos quieren hacer telenovelas, y dentro de poco, seguramente me los encontraré haciendo TV. La TV y yo siempre nos hemos llevado muy bien, y un intelectual en estos momentos no puede negarse la oportunidad de adentrarse en el mundo de la TV.

V.T.- ¿En qué se diferencia el Boris que escribía telenovelas del que besa a Loli Álvarez en Crónicas Marcianas?

B.I.- Ahora camino más rápido por los aeropuertos y soy un poco más distante. La TV me ha descubierto algo que tenía escondido: la diversión y el humor como un antídoto absoluto. Además, me ha ayudado a quebrantar muchos prejuicios; yo hace un año hubiera sido incapaz de sentarme en la misma mesa con Loli Álvarez, y sin embargo, la noche que lo hice me pareció todo muy loco y divertido.

V.T.- Gran parte de su éxito en TV se basa en la provocación, pero, ¿prefiere provocar o que le provoquen?

B.I.- Disfruto mucho con ambas cosas, pero prefiero que me provoquen. Aunque a los que estamos acostumbrados a provocar, se nos hace más difícil que nos provoquen. A mí, últimamente, me provoca mucho el caso Gescartera, porque vengo de un país muy corrupto; es algo por lo que siento una secreta fascinación, pero también un odio muy grande.

V.T.-¿La inteligencia puede llegar a acomplejar?

B.I.- En el fondo, yo siempre he tenido el complejo de niño precoz, que consiste en tener que estar siempre muy brillante e inteligente; muchas veces creo que estaría mejor más callado.

V.T.- ¿Qué nos puede adelantar de su próximo libro, “Verdades alteradas”?

B.I.- Es una reflexión profunda sobre este país, vista con los ojos de un extranjero y a través de 14 fiestas que, con rigurosa crónica social, van determinando las distintas “verdades alteradas” que reflejan esa visión sobre España.

V.T.- El filósofo Gustavo Bueno dice que en España “tenemos la TV que nos merecemos”, ¿está de acuerdo con esta afirmación?

B.I.- Por supuesto, la TV tiene el don de reflejar con fidelidad el país donde sucede. La TV es el ojo de Dios, mira a la gente y la retrata como es, sólo que un poco más gorda. La TV es muy criticada, porque es popular, y los intelectuales tienden a denigrar de lo evidente y popular, pero yo creo que debería ser al contrario, que habría que abrazarlo.

V.T.- ¿Cuál es el secreto de las cuatro temporadas de Crónicas Marcianas?

B.I.- Crónicas Marcianas no se hizo a la medida de Sardá ni de ninguno de sus colaboradores. Yo creo que todos hemos colaborado en inventar un programa que es como buque, un transatlántico invencible. La verdadera fascinación de Crónicas Marcianas es que es imprevisible, nunca sabes lo que va a pasar. (Ver vídeo 1).

V.T.- La diferencia de audiencia entre Crónicas Marcianas y Maldita la hora es abrumadora, ¿se esperaba así de fácil ganar a Máximo Pradera? ¿En qué cree que ha fallado su programa?

B.I.- No esperábamos nada porque no sabíamos cómo iba a ser. No puedo opinar porque he visto muy poco el programa de Máximo Pradera, pero creo que todo aquél que se arriesga a hacer un programa de TV merece un enorme respeto y admiración. Yo he vivido la desagradable experiencia de fracasar con un programa y es algo que no le deseo a nadie.

V.T.- ¿Se considera un "monstruo mediático"? ¿Cree que es bueno que los contenidos de un programa estén a la medida del comunicador?

B.I.- Más que “monstruo mediático”, yo me considero “revelación mediática”. En mi caso, El anfitrión se hizo a mi medida y fue un gran fracaso, porque yo creo que no hay "programas sastre", no existe esa medida para uno y no es buena idea que uno se la busque.

V.T.- Hablando de “animales televisivos”, ¿cuál cree que es el poder de comunicación que ejerce Javier Sardá? ¿qué transmite a los espectadores? ¿Y Ana Rosa Quintana? ¿Mª Teresa Campos? ¿Máximo Pradera? ¿Boris Izaguirre?

B-I.- Sardá transmite una enorme simpatía. En el caso de Ana Rosa Quintana, defiende bien su espacio en la parrilla y seguramente las mujeres la ven elegante y querrían vestirse como ella, aunque ella nos diría que es por su sencillez y humildad. De Mª Teresa Campos destacaría su llaneza, es adorable. En mi caso, creo que transmito sinceridad e inteligencia, aunque hay una locura por pensar que yo soy más inteligente de lo que realmente soy. El éxito mío en TV radica en que yo nunca he intentado ser otra persona de la que ya soy.

V.T.- Los concursantes de Gran Hermano demostraron que cualquiera se puede hacer famoso de la noche a la mañana. Pero, entre todos ellos, ¿quién cree que sabrá aprovechar mejor su popularidad?

B.I.- No lo sé porque no los conozco, sólo conozco a sus personajes. Lo más importante de GH en mi carrera televisiva fue que, por mi experiencia como guionista de telenovelas, desde el primer momento me percaté de que, por más que Mercedes Milá lo llamara experimento sociológico, GH era una telenovela, que necesitaba un guionista, y eso es lo que yo hice en Crónicas Marcianas, ser el guionista que pedía el programa.

V.T.- ¿Cuál es el verdadero poder de la televisión?

B.I.-Uno no puede negarle a la TV su inmenso poder, el del entretenimiento, pero sobre todo el de la inmediatez, que lo acabamos de comprobar con el atentado de las torres gemelas.

V.T.- Usted conoce bien las telenovelas latinoamericanas, ¿por qué cree que Betty, la fea no está teniendo, por el momento, el éxito que se esperaba de ella?

B.I.- Es una novela extraordinaria, pero quizá necesita su tiempo para enganchar. Uno de los problemas es que la gente ya sabe que va a dejar de ser fea, y eso le quita interés. Por otro lado, quizá a los españoles les ha fastidiado que se la hayan vendido tanto.

V.T.- Si tuviera la oportunidad de volver a hacer El anfitrión, ¿qué cambiaría del programa?

B.I.- Jamás lo volvería a hacer, aunque estoy muy agradecido por haberlo intentado. Pero aquella experiencia fue una lucha despiadada conmigo mismo que generó una esquizofrenia innecesaria.

(VERTELE – 1 Octubre 2001)