30.9.01

SARDÁ GANA POR GOLEADA A PRADERA. MÁXIMO DERROTADO.



Sarda gana por goleada a Pradera

El excesivo protagonismo de Pradera no hace sombra a los marcianos de Tele 5.

Dos modelos de programa nocturno han calentado el principio de la temporada televisiva. De un lado Crónicas marcianas, en su quinto año, y de otro, Maldita la hora, estreno a bombo y platillo de Antena 3. En sus dos primeras semanas, el balance se inclina por Javier Sardá y su coordinado trabajo en equipo.

La propuesta de su contrincante, basada en el protagonismo absoluto de su presentador, Máximo Pradera, hace agua y precisa de una renovación urgente si pretende consolidarse como alternativa. Las cifras de audiencia hablan por sí solas: Maldita la hora no supera el millón de espectadores ni el 14% de share mientras que Crónicas... sobrepasa siempre el millón y medio y un share del 36%.

(SUPERTELE – 7 Sepiembre 2001)

20.9.01

SARDÁ SE MUESTRA IMPARABLE



Nada parece perturbar el ascenso imparable de Sardá. Crónicas marcianas se supera día a día. El pasado martes, fue seguido por una media de 2.068.000 espectadores, obteniendo una cuota de pantalla del 40,7%.

Su más directo competidor se hunde. Maldita la hora no pasó del 9,9 de cuota de pantalla. Tan sólo 502.000 espectadores vieron a Pradera en acción. Registros más que discretos para un programa que nació con vocación de destronar a Sardá del reinado de la noche.

(EL MUNDO – 20 Septiembre 2001)

CARLOS LATRE: “CUALQUIERA ES PARODIABLE”



Carlos Latre, una de las «estrellas» de «Crónicas marcianas», sigue cosechando éxitos con sus imitaciones esta nueva temporada.

Carlos Latre es claramente una de las bazas con las que juega a favor Javier Sardá, presentador de Crónicas marcianas (Tele 5), en la guerra de audiencias de la noche televisiva que por ahora le va ganando a su competidor más directo, Máximo Pradera, al frente del otro late night que emite Antena 3, Maldita la hora.

Latre, un castellonense de tan sólo 22 años, no se podía ni imaginar el éxito de sus imitaciones, y no se veía ni de lejos como uno de los colaboradores estrella del late night de Tele 5 aquel día que, en la presentación de un libro de Ricardo Bofill, pudo demostrarle su capacidad mimética a Javier Sardá, quien en seguida le pidió que colaborara en Crónicas marcianas.

Esta temporada que empieza es la segunda en la que el humorista es un colaborador fijo de uno de los programas de más éxito en Tele 5. Pero el mismo que imita a la bruja Lola, a Juan Adriansens, a Tamara, a la becaria Bea y a los cuñaos de Canal Sur, entre otros, seguirá también con un pequeño espacio en la radio de 12.00 a 13.00 horas y de lunes a viernes en el programa Buenos Días, presentado por Julio César Iglesias en RNE.

Carlos Latre no es consciente de ser el arma principal de Sardá en esta guerra de las audiencias en la franja horaria de la noche: «En el trabajo somos todos una piña, una gran familia en la que cada uno aporta su grano de arena», comenta. «Siempre sigo una máxima que me dice Javier Sardá cada vez que salgo a plató: "pásatelo bien en tu trabajo y así harás pasarlo bien a los demás"», dice el clon de Dinio.

Con respecto a la incorporación a la oferta televisiva de Maldita la hora, el programa que presenta Máximo Pradera en Antena 3 y a la misma hora que se emite Crónicas Marcianas, Latre no le da demasiada importancia al enfrentamiento de los dos espacios: «No es que no me preocupe lo que está haciendo Pradera, pero pienso que hay sitio para todos en televisión. Lo que tenemos que hacer es seguir haciendo bien nuestro trabajo». En cuanto a la dinámica que sigue el espacio de Sardá, Latre afirma de forma contundente que: «La televisión siempre se tiene que deber a los gustos de la audiencia, la fórmula es darle al espectador lo que quiere ver».

Pero este chico que se define muy observador a la hora de imitar y proponer a los personajes intenta quitarse méritos y asegura que «cualquiera es parodiable, que no imitable. Pero el maquillaje es la mitad del personaje».

Entre los proyectos que tiene entre manos, «prefiero ir piano, piano, y vivir al día, si bien me fascina el mundo de la interpretación».El alter ego de la bruja Lola confiesa que el personaje que más le ha costado imitar es el de su colega Boris Izaguirre, auque hoy por hoy lo borde. Como espectador de televisión, se confiesa «teleadicto, me tiraría el día entero viendo la tele: deportes, informativos, programas de todo tipo...». En cuanto a sus maestros del mundo del humor admira a sus compañeros de El informal (Tele 5), si bien se declara fan desde niño de los dúos Cruz y Raya, Los Morancos o Martes y Trece.

«Todo lo que cree opinión en la sociedad es positivo», declara el humorista en relación a la oferta televisiva de hoy en día, en la que entran programas polémicos como Gran hermano. «Hay siete canales nacionales, luego la gente puede elegir libremente lo que quiere ver».

Ajeno a ser el descubrimiento de Sardá, asegura querer ser, «de mayor», como él.

(Beatriz Miranda - EL MUNDO – 20 Septiembre 2001)

19.9.01

MÁXIMO PRADERA, PERDIDO EN LOS BAILES DE MARTE



Los datos: la primera batalla nocturna de la temporada se saldó el lunes con una aplastante victoria del circo marciano (2.633.000 espectadores; 38,8 por ciento) sobre «Maldita la hora» (16,7 por ciento). De nada sirvió la descomunal campaña de promoción desplegada por Antena 3 para apoyar el despegue de Máximo Pradera, ni la herencia que éste recibió de la película «Dr. Doolittle», que Antena 3 ofreció antes del estreno de su nuevo magazín: la masa de 5.411.000 espectadores que vieron el último tramo del filme de Eddie Murphy se disolvió a los pocos minutos del estreno de «Maldita la hora».

Las razones: a nadie se le ocurre plantar cara a la Pitonisa Lola y su carroza de carnaval, que incluía una farsa con la que Sardá ridiculizó al Príncipe de Asturias y Eva Sannum, con una pareja tan cabal como la que forman Víctor Manuel y Ana Belén, capaces de llenar plazas de toros, cierto, pero, en lo televisivo, sólo válidos para anunciar edredones y elementos afines al sueño de los justos, que poco pintan en la franja de la transgresión.

Sardá ha levantado su circo tras años de esfuerzo, en los que ha reclutado un enorme plantel de fieras corrupias, equilibristas y tragafuegos. El lunes los reunió a casi todos, y sin usar el látigo dejó que actuaran en la primera función de la temporada, generosa y blindada, sin cortes publicitarios. Máximo Pradera, por el contrario, comienza de cero: solo y, encima, restando posibilidades a su espacio con invitados que hace ya tiempo desistieron de plantarse en unos platós que detectan de inmediato su presencia y se ponen a pitar. Su error, sin embargo, es digno de aplauso: tratar de reconquistar espacios televisivos para la el diálogo y la charla sin demasiadas estridencias merece un margen de confianza. Pero Antena 3 ha de tener claro que, para sacar a la gente del circo, hubo que inventar el cine, y a estas alturas las lonas de la medianoche albergan en la tele números que no podría igualar el más visionario productor de la industria de Hollywood.

Pradera parece no estar dispuesto a lanzar sus naves contra Marte, quizá porque no encuentra astronautas para esa misión, pero no le va a resultar fácil rebobinar la cinta de la historia televisiva. El presente baila samba, borracho, en el espacio.

(Manuel de la Casa – ABC – 19 Septiembre 2001)

JAVIER SARDÁ Y SUS CRÓNICAS MARCIANAS GANAN A LA MALDITA LA HORA DE MÁXIMO PRADERA EN LA PRIMERA BATALLA DEL LATE NIGHT



Desde que se anunció el fichaje de Máximo Pradera por Antena 3, he deseado que llegara el esperado duelo con Javier Sardá. Y como yo, todos los adictos a Crónicas Marcianas, ya que Pradera no ha hecho otra cosa durante todo el verano que advertirnos de que era capaz de ofrecernos algo mejor que el late-night de Telecinco: mejor que la pitonisa Lola, mejor que Laura en América, el risitas o el cuñao.

Ayer traté de ver los dos programas, pero desde el principio me supuso un gran esfuerzo acceder al de Máximo Pradera. Y no me refiero al esfuerzo psicológico –más adelante hablaré de los bostezos contagiosos de Ana Belén y Víctor Manuel-, sino al puramente técnico. Como no cabría esperar -pues un programa nuevo debería hacer lo imposible por sacarle ventaja al veterano-, Sardá se adelantó a Pradera; con el mismo acogedor decorado, los colaboradores de siempre y sus célebres imitaciones. Tal y como los responsables del programa habían previsto, la fuerza de lo “conocido” encandilaba desde el primer golpe de cámara. Sardá volvió a apostar por el humor, el mejor arma que puede utilizar un comunicador a partir de la medianoche. Un acertado homenaje a los atentados de Nueva York con fotos de todos los miembros del equipo con las ya míticas torres gemelas de fondo, sirvió de introducción a los pocos cambios que traía el programa: la incorporación de Loles León –que prometió no enseñar un pecho “el primer día”- y Alonso de Gran Hermano al plantel de colaboradores. Aproveché que entraba la Jurado para hacer zapping y no perderme el principio de el late-night de Antena 3.

Llegué tarde y me encontré a Máximo Pradera en una aceptable imitación de Robert Palmer y su “Simply Irresistible”. Buen comienzo, un decorado con pretensiones y una banda en directo (“no como otros”, según las palabras del presentador un poco más tarde). Hecho, me quedé. Pradera también apostó por el humor con los testimonios surrealistas de algunos personajes que habían ofrecido un título para el programa. Pero a partir de ahí el programa pareció dar un giro irreversible, como si alguien hubiera entrado a boicotearlo. Los interminables y continuos bloques de publicidad y un inoportuno avance informativo me hicieron casi imposible volver a contactar con el programa. Y en los pocos instantes que lo conseguí, la promoción de la serie de Antena 3 Compañeros con Francis Lorenzo – calificado por el propio Máximo Pradera como el “peor presentador de late-nights”-, la promoción de Betty la fea, la telenovela que acaba de estrenar Antena 3, fueron determinantes para que me fuera a la cama con la sensación de no estarme perdiendo absolutamente nada.

Si en las cuatro temporadas de Crónicas Marcianas, Javier Sardá no corta publicidad hasta la 1.00, no hace promoción de Supervivientes ni de Esencia de poder, ¿no sería lógico que hiciera lo mismo un programa que se está buscando un hueco? No deben opinar lo mismo los responsables de la cadena. El 36,8 por ciento de la audiencia vio ayer Crónicas Marcianas (2.632.000 espectadores) frente al 18,3 por ciento (1.308.000 televidentes) que “consiguió encontrar” Maldita la hora. Más vale lo bueno conocido...

(VERTELE – 19 Septiembre 2001)

MALDITOS MARCIANOS



El esfuerzo de Máximo Pradera por anunciar su nuevo programa en Antena 3 creó una expectación morbosa por ver si podría competir contra el quinto año de Crónicas marcianas. Para empezar, Sardá se le anticipó un cuarto de hora, lo suficiente para reafirmar su continuismo con algún retoque, como el fichaje de Loles León, a la que, de entrada, le pidió que enseñara una teta.

Mientras tanto, Pradera arrancó en plan Robert Palmer y a los cinco minutos ya había desplegado su catálogo de muecas, disfraces y demás formas de exhibicionismo. Basó el suspense de la primera noche en el veredicto del título, que acabó siendo Maldita la hora, un nombre que se presta a proféticas lecturas. Pradera bebe de los late night más convencionales, incluye la lista de 10 razones para... que tan bien explotó Letterman y que Miquimoto adaptó en TV-3. ¿Contenidos? Artistas en promoción y endogamia de cadena. Ana Belén y Víctor Manuel, el grupo Dover y Francis Lorenzo.

Su función, además de colocar el producto, consistió en someterse a una de esas entrevistas en las que el entrevistador queda bien y el invitado pasa vergüenza. Pocos colaboradores, quizás por falta de medios, lo acompañaron en el plató. Un sueco, Tom, para hablar de tele, y un tal David, cómico de atropellada vocalización y que le preguntó a la Belén: ¿te estás divirtiendo o hay que hacerte cosquillas? Quizás intuyó que, pese al esfuerzo de Pradera por divertirnos y elogiar a su sólida orquesta, la expectación se derretía.

Tres cortes publicitarios acabaron de cargarse el ritmo del programa mientras que Sardá, quizás por estar grabado en parte, tardó más de una hora en ordenar su primera pausa. Es curioso: cada vez que alguien intenta competir con CM hace bueno a Sardá y su cabaret marciano, que lo recicla todo en un híbrido en el que caben el luto por las víctimas de Nueva York, el cotilleo y la astracanada.

En resumen: una forma populista de entretenimiento dirigida por un presentador al que le sienta bien la competencia, que se rodea de muchos cómplices a sueldo, algo contra lo cual no logra competir Pradera, por más ilusión que le eche. Si quiere asentar su propuesta, necesitará refuerzos, rebajar su antisardanismo, que diluye su vena más sarcástica, y cuidar más las entrevistas.

En lugar de abrumarnos con su presencia, Sardá deja que sean sus ayudantes los que se quemen y, a veces, sorprende con un pollo como la aparición de la León vestida de Eva Sanum bailando con el príncipe Alonso de Gran Hermano y recibiendo la bendición de Fuentes imitando al Rey mientras Boris pronuncia un estridente discurso a favor de las plebeyas. ¿Qué es más gamberro y cachondo: eso o burlarse de la perilla de uno de tus invitados?

(Sergi Pamies – EL PAIS – 19 Septiembre 2001)

MÁXIMO, LEJOS DE SARDÁ



Pese a su gran altura física, la sombra de Máximo Pradera no consiguió oscurecer en su estreno en Antena 3, el pasado lunes, la audiencia de Crónicas marcianas. El consolidado espacio de Javier Sardá inauguró su nueva temporada en Tele 5 con una cuota media del 36,8%, el doble de lo que logró Maldita la hora. Con 1,3 millones de telespectadores pendientes de Pradera, la porción de pantalla que se llevó el ex presentador de Lo + Plus sólo alcanzó el 18,2%, muy lejos de los 2,6 millones que prefirieron sintonizar a Sardá.

(EL PAIS – 19 Septiembre 2001)

JAVIER SARDÁ DOBLA A MÁXIMO PRADERA EN EL PRIMER PROGRAMA



En el primer programa de rivalidad para hacerse con las audiencias de la madrugada que en teoría deben disputarse Crónicas marcianas y Maldita la hora se saldó con un claro triunfo para el primero. El espacio de Javier Sardá dobló al de Máximo Pradera.

Crónicas... logró 36,8% de cuota de pantalla y 2.633.000 espectadores y Pradera y su Maldita la hora se quedó en un 18,2% y 1.307.000 espectadores.

El primer día de la temporada de otoño supuso el liderazgo en audiencia de Tele 5, que se situó con 23,3%, por los 22,5% de TVE-1. Antena 3 hizo un 20,8%.

Sin embargo, el programa más visto del lunes 17 fue la película Doctor Dolittle, emitida por Antena 3 en su espacio Gran cine.Marcó unos números muy altos. Un 28,6% de cuota de pantalla y 4.434.000 espectadores.

Crónicas marcianas superó la media de la temporada pasada, que fue de 33,6% de cuota.

El estreno de Periodistas también supuso un espaldarazo para la cadena generalista. A pesar de la notable baja de José Coronado, la serie ha respondido con creces. Logró el tercer puesto de los programas más vistos (el segundo fue la presentación de Gran cine), con 4.007.000 espectadores y una cuota de pantalla de 25,2%.

(EL MUNDO – 19 Septiembre 2001)

JAVIER SARDÁ DOBLA A MÁXIMO PRADERA EN EL PRIMER PROGRAMA



En el primer programa de rivalidad para hacerse con las audiencias de la madrugada que en teoría deben disputarse Crónicas Marcianas y Maldita la hora se saldó con un claro triunfo para el primero. El espacio de Javier Sardá dobló al de Máximo Pradera.

Crónicas Marcianas logró 36,8% de cuota de pantalla y 2.633.000 espectadores y Pradera y su Maldita la hora se quedó en un 18,2% y 1.307.000 espectadores.

El primer día de la temporada de otoño supuso el liderazgo en audiencia de Tele 5, que se situó con 23,3%, por los 22,5% de TVE-1. Antena 3 hizo un 20,8%.

Sin embargo, el programa más visto del lunes 17 fue la película Doctor Dolittle, emitida por Antena 3 en su espacio Gran cine. Marcó unos números muy altos. Un 28,6% de cuota de pantalla y 4.434.000 espectadores. Crónicas Marcianas superó la media de la temporada pasada, que fue de 33,6% de cuota.

(EL MUNDO – 19 Septiembre 2001)

SARDÀ GOLEÓ A PRADERA



El resultado de la primera batalla nocturna entre Xavier Sardà y Máximo Pradera fue contundente. El lunes pasado, Crónicas Marcianas saldó su rentrée con el 36,8% de cuota de pantalla y una media de 2.633.000 espectadores, mientras que Maldita la hora --que es como finalmente acabó bautizado el magacín de Antena 3 TV-, tuvo que conformase con la mitad: 18,2% y 1.307.000 seguidores.

En Catalunya aún fueron más marcadas las diferencias a favor de Sardà, que obtuvo una media de 332.000 espectadores, con un cuota de pantalla del 32,1%, mientras que Maldita la hora se quedó en 163.000 (15,8%). La punta de Crónicas Marcianas en Catalunya llegó a las 00.12 horas (596.000 personas y 40,1%), mientras que Pradera tuvo su gran minuto justo al principio: a las 23.56 horas (412.000 personas y un 23,2%). A partir de ahí, fue cayendo.

Pese al indudable gancho del show de Sardà, que tras cuatro temporadas en antena tiene un importante número de incondicionales, Tele 5 no las tenía todas consigo y puso en práctica una vieja artimaña: emitió el show sin cortes publicitarios, en un intento de evitar la fuga de espectadores. Así, Crónicas marcianas no dio anuncios hasta las 01.25 horas, 100 minutos después de empezar y cuando sólo le quedaban 10 para despedirse. "Es una táctica normal, que utilizan a menudo todas las cadenas en los estrenos de temporada", explicaron ayer fuentes de Tele 5, que aclararon que, en cualquier caso, no piensan seguir haciendo lo mismo en próximas emisiones del show. A-3 no quiso comentar esta primera derrota.

Maldita la hora, que llegó a su estreno con la importante audiencia acumulada por la emisión de la película Dr. Dolittle (unos cuatro millones de seguidores y el 45% de share), cayó inmediatamente hasta el 25% de cuota, para seguir perdiendo espectadores a lo largo de las casi dos horas que duró. Los momentos más bajos (de casi el 10%), coincidieron con los tres cortes publicitarios que realizó A-3. Esos minutos fueron los de mayor audiencia de Crónicas Marcianas, que se benefició así del zapeo.

Sardà y Pradera mostraron en sus respectivos espacios dos estilos totalmente diferentes de entender la tele nocturna. El marciano, casi mudo en pantalla, se limitó a dar cancha a su nutrida nómina de colaboradores, entre los que debutaba la actriz Loles León, que comentaron programas de otras cadenas y sucesos del mundo del corazón. Por su parte, el expresentador de Lo + plus se ciñó más a la tradición del late show estadounidenses, en la línea de lo que hacen David Letterman y Jay Leno: total protagonismo del presentador, entrevistas promocionales en el plató y música en directo. Crónicas marcianas.

(EL PERIÓDICO – 19 Septiembre 2001)

18.9.01

CRÓNICAS MARCIANAS GANA LA PRIMERA BATALLA DEL LATE NIGHT



El regreso de Crónicas Marcianas dobló en audiencia al esperado programa de Máximo Pradera en Antena 3, que finalmente lleva por título Maldita la hora.

Maldita la hora fue el título escogido por los espectadores, a través de mensajes SMS, para dar nombre al programa de Máximo Pradera, que ayer perdió en el primer asalto contra el gigante de Telecinco, Crónicas Marcianas. El late-night que presenta por quinta temporada Javier Sardá congregó a 2.632.000 espectadores (el 36,8 por ciento de la audiencia), más del doble que su rival, que sólo logró el respaldo de 1.308.000 espectadores y el 18,3 por ciento del público.

Crónicas Marcianas arrancó con ocho minutos de ventaja, tiempo que su conductor aprovechó para introducir los escasos cambios que traía el programa –Loles León y Alonso de Gran Hermano se incorporan al plantel de colaboradores-, y hacer un acertado homenaje a los atentados de Nueva York enseñando las fotos de los miembros del equipo del programa con las ya míticas torres gemelas de fondo. Javier Sardá soportó durante todo el programa las continuas bromas de sus compañeros acerca de su supuesto idilio con Paulina Rubio, quien hoy martes acudirá al programa como invitada. Por lo demás, el aspecto y contenidos de Crónicas Marcianas eran los mismos de junio: el mismo decorado, los colaboradores de siempre debatiendo la actualidad del mundo rosa, y las célebres imitaciones de Rocío Jurado y la pitonisa Lola, entre otras.

Por su parte, el late night sin nombre de Antena 3 comenzó con la actuación de Máximo Pradera y sus “praderettes” a lo Robert Palmer en Simply Irresistible. La pareja invitada de la noche, Ana Belén y Víctor Manuel, fueron los encargados de desvelar el título escogido por los presentadores: Maldita la hora. Durante el programa, el ex presentador de Lo + Plus hizo alarde de la banda de música que tocaba en directo en el plató y presentó a algunos de sus colaboradores, entre ellos Daniel de la cámara, un experto en deportes que disecciona los principales eventos del fin de semana, en especial de fútbol.

El primer enfrentamiento entre estos dos magacines nocturnos se ha saldado con la victoria del veterano Crónicas Marcianas. La fuerza de "lo conocido" y la ausencia de publicidad en la primera hora de emisión jugaron a favor del programa que conduce Javier Sardá. Por su parte, Maldita la hora fue constantemente interrumpido por bloques de anuncios y un avance informativo, algo que sin duda no ayudó a llamar la atención de un público para el que Máximo Pradera, por el momento, es un intruso en Marte.

(VERTELE – 18 Septiembre 2001)

10.9.01

SARDÁ VERSUS PRADERA. COMIENXZA LA BATALLA



Javier Sarda, exito y veterania

Javier Sardá. Sus armas: Éxito y veteranía.

Javier afronta su sexta temporada con más humor y su clásico descaro ’marciano’.

En sus cinco reinados en Crónicas Marcianas se ha merendado a Pepe Navarro, Francis Lorenzo y Jesús Vázquez. Sardá, que el pasado año vivió su temporada con más audiencia, se enfrenta este otoño a Máximo Pradera. Vistas las pullas que se lanzaron el año pasado desde sus respectivos programas, a partir del día 17, la batalla dialéctica entre estas estrellas, promete. En juego está su propio carisma y más de dos millones de audiencia.

Sardá, que no parece nervioso, sigue en su línea basada en el humor, los personajes del corazón, guiños con Supervivientes y nuevos fichajes. Inma del Moral se ha descolgado a última hora.

Sus colaboradores. A sus clásicos, Manuel Fuentes, Carlos Latre, Lecquio, Matamoros..., incorpora a Loles León, Alonso de Gran Hermano y recupera a Javier Cárdenas. Pero seguro que Sardá hará nuevos descubrimientos.

Máximo Pradera. Sus armas: Crítica y provocación.

Según asegura, quiere atraer a la gente que, aburrida de Sardá, se va a la cama.

Llega avalado por sus seis años de descaro en Lo + plus, por una gran campaña publicitaria y por los dardos envenenados que envía a su rival. Máximo Pradera desvelará, en el estreno, el día 17 el misterio del título de su programa: Max Attacks o Maldita la hora. "Quiero atraer a la gente que, aburrida de Sardá, se va a la cama", dice Máximo que califica a su contrincante como "un gigante al que le huele el aliento".

Mucho humor. Promete un espacio alternativo y con mucho humor en sus entrevistas, parodias, actuaciones...La pena es que se le ha descolgado de colaboradora Antonia Dell Atte y "nos perderemos el duelo entre ella y Lecquio".

Sus colaboradores. Son seis provocadores y una mujer. Rosana Walls (Torrente 2). Paco Clavel (música), Daniel de la Cámara (deportes), ‘El Pulpo’, Alfredo Díaz (famosos), C. López Tapia (cine) y César Strawberry (reportero).

(TP – 10 Septiembre 2001)

MÁXIMO PRADERA, PRIMERA VÍCTIMA DE LA NUEVA PROGRAMACIÓN DE ANTENA 3, PIERDE FRENTE A SARDÁ



Maldita la hora, el programa que presenta Máximo Pradera en Antena 3, dejará su lugar a Diario de guerra, un especial informativo conducido por Ernesto Sáenz de Buruaga y que durará mientras la actualidad del conflicto bélico en Afganistán lo requiera. En la batalla por la audiencia de la madrugada ha ganado Javier Sardá y sus Crónicas marcianas en Tele 5.

Según ha publicado este martes el diario “El Mundo”, Maldita la hora pasará a emitirse semanalmente, aunque la cadena no ha fijado aún ni el día ni la hora de regreso programa por el que apostó fuertemente Antena 3 y que sólo ha durado tres semanas. Diario de guerra ofrecerá “las últimas noticias, novedades y consecuencias del atentado terrorista a EEUU y del reciente ataque de EEUU a Afganistán”, según el comunicado difundido el lunes por la cadena. Ernesto Sáenz de Buruaga, director general de los Servicios Informativos de Antena 3, será el conductor de este nuevo espacio que se emitirá, en un principio, de lunes a viernes.

Antena 3 también ha reforzado la mañana informativa. Así, a partir de este martes, Soledad Arroyo conducirá un nuevo espacio con objeto de contar todo lo que ocurra en el conflicto bélico de Afganistán.

La lucha Pradera-Sardá ha sido muy desigual. Mientras Sardá logró un máximo del 40,9% (el pasado día 20 de septiembre), Pradera consiguió un tope del 18,2%, el día que echó a andar (17 de septiembre). Pradera bajó posteriormente, hasta lograr un 13% de cuota, mientras que Sardá se ha instalado en más del 30%.

(EFE – 10 Septiembre 2001)