30.6.01

SARDÁ, EL GRAN HERMANO Y LA HIPOCRESÍA



Javier Sardá

En la hora punta de «Crónicas marcianas» Sardá se puso a leer anuncio eróticos de «El Periódico de Cataluña». Era, al parecer, una respuesta a las críticas que había hecho el diario al programa. ¿Subversivos nosotros?, se preguntaba el periodista. «Oigan, oigan». La lectura de los anuncios, cada vez más atrevidos, fue un paseo por el bazar de la quincallería sexual, todo a cinco mil, incluidas algunas raras perversiones.

«Esto sí que es transgresión, dijo Sardá, y no lo que hacemos aquí cada noche». Se dirigió a su equipo: «Yo me pregunto si nosotros seríamos capaces de superarla». Después, mirando a los espectadores y a la invisible audiencia, se planteó la siguiente cuestión: ¿seríamos capaces de satisfacerles a ustedes tanto como lo hacen estos anuncios?, y, por si no estuviera claro el juego de la oferta y la demanda en esa perspectiva de degradación, el presentador abundaba en la filosofía del programa: porque de lo que se trata en «Crónicas marcianas» es de satisfacer las aspiraciones más inconfesables de los espectadores, cosa nada fácil cuando se desconoce la capacidad del público para aceptar la degradación, así como la capacidad de los responsables del programa para gestionarla.

Después de asumir el desafío en que les había colocado «El Periódico de Cataluña», dieron paso a algunos cortes de «Gran Hermano». Nadie como el equipo de «Crónicas marcianas» para interpretar las relaciones de los habitantes de este Loft-story. Nadie como estos expertos, algunos de ellos concursantes en la anterior edición, para profundizar en esa tarea científica que supone analizar el comportamiento del ser humano una vez reducido al espectáculo de la exhibición de la elementalidad, en ese borde de lo humano y lo animal, en esa propuesta de la existencia como definitiva trivialidad.

Lo que vincula metodológicamente a «Crónicas marcianas» y a «Gran Hermano» es la apuesta por la sinceridad brutal, por la plena desinhibición. Es verdad que ambos programas son muy distintos en la medida que el primero de ellos está montado sobre una dramatización esperpéntica (pretexto creativo con el que Sardá quiere escapar a las acusaciones de encanallamiento) mientras el segundo está presidido por el naturalismo hasta la náusea. Pero, como digo, los dos se presentan como una batalla contra la hipocresía. Pero ya lo dijo Nietzsche: nada más hipócrita que la eliminación de la hipocresía. Es entonces cuando nos encontramos con esa última barrera que está más allá de la civilización pero que sigue siendo cultura, esto es memoria y comportamiento conforme a ésta. Aparecen entonces los comportamientos en sus formas menos sofisticadas y respetables, desublimados pero no por ello menos hipócritas.

Por hacer una comparación: la desinhibición de los personajes de «Gran Hermano» es como la naturalidad que podría predicarse de alguien que no sabe escribir y que pretende vendernos su torpeza como si fuera un mérito. Esa pobre escritura tendría lo peor de todo: la ausencia del arte (de la civilización) y el recuerdo torpe y pretencioso de alguna lectura (cultura)... Todo lo contrario de la sinceridad, siempre necesitada de la hipocresía. Los seres de «Gran Hermano» resultan repugnantes por su esterilidad creadora: desublimados, están presos de las hipocresías casi animales, torpes, defensivas. Los convencionalismos más patéticos. El lenguaje del exabrupto.

En «Crónicas marcianas» se juega al desgarro cuando en realidad es pura división del trabajo televisivo y ocioso. Hay días en que esta especialización resulta especialmente criminal: aquellos en los que sirve para tapar los crímenes. Como tal montaje es un oscurecimiento muy premeditado de las conciencias. Es difícil concebir un programa más eficaz en su función hipócrita, esto es, en su disimulo de la realidad. Hemos avanzado respecto a Goya: si en tiempos de éste el sueño de la razón producía monstruos, ahora es la vigilia del sueño la que los produce.

(Cesar Alonso de los Ríos – ABC – 8 Junio 2001)

16.6.01

ANTENA 3 TRATA DE FICHAR A MÁXIMO PRADERA PARA RIVALIZAR CON SARDÁ



Máximo Pradera prepara su marcha de Lo + Plus, el espacio que le ha hecho famoso en Canal +, para probar suerte en Antena 3. La dirección de la cadena de pago llevaba desde hacía meses estudiando hacer cambios en este magazine -contenidos y presentadores-, y en esta fase ha sido cuando Antena 3 ha negociado a golpe de talonario, en torno a los 150 millones de pesetas al año.

Con el objetivo de convertir al periodista en la nueva apuesta en la franja nocturna para competir con el imbatible Javier Sardá, la cadena que gestiona Telefónica ha invertido en su fichaje una cifra superior a los 150 millones de pesetas anuales, según fuentes cercanas a los implicados. Por el momento se desconoce si también abandona Lo + Plus el escritor Fernando Schwartz, con quien Pradera forma tándem presentador. Lo que sí es seguro, según confirmó ayer José Manuel Lorenzo, director general de Canal + y de contenidos de Sogecablees, que se marcha la directora del espacio, Amelia Alas. Al parecer, el deseo de Máximo Pradera es contar con todo el equipo de Lo + Plus, incluidos los guionistas y la banda de música, y en los trámites de contratación se están manejando cifras elevadas.

Máximo Pradera reconoció ayer a este periódico sus negociaciones. 'No hay nada cerrado todavía, pero el lunes me reuniré con Manuel Villanueva, director de Antena 3, para estudiar la política de comunicación'. El periodista no quiso concretar el tipo de programa que realizará en la cadena privada. 'Estaré vinculado dos semanas más a Canal + y por respeto a mi compañero Fernando Schwartz no voy a decir nada más de momento', añadió. Se da la circunstancia de que Villanueva era responsable de programación de Canal + hasta el año pasado.

Lo + Plus se emite en abierto a las 15.30, de lunes a viernes. En su estreno, hace seis años, se ofrecía de 20.30 a 21.30, y siempre ha obtenido el favor de los espectadores. Uno de los bloques más seguidos del magazine, 'Las noticias del guiñol', se independizó en agosto de 1998, manteniendo altos niveles de popularidad. El próximo mes terminará esta temporada y en verano se repetirán los espacios más destacados. En septiembre, como lleva planificando desde hace meses, José Manuel Lorenzo, Lo + Plus 'experimentará cambios importantes, al igual que otros programas, ya que se está reestructurando la parrilla'. Estos cambios 'acentuarán el tono dinámico y más abierto a un gran abanico de invitados, y se mantendrá la línea divertida, con mucho humor', comentó ayer Lorenzo. Indicó asimismo que el magazine seguirá en su horario de sobremesa, 'porque en esta franja funciona muy bien', y mostró su extrañeza de que la marcha de Pradera se produzca en un 'momento óptimo del programa'.

El fichaje de Máximo Pradera será la enésima apuesta de Antena 3 para hacer sombra a Sardá y sus Crónicas marcianas en Tele 5. El último intento frustrado de la cadena privada fue La central. Presentado por Jesús Vázquez, se estrenaba el 18 de septiembre pasado, con tan poco éxito -apenas una media del 12% de cuota de pantalla- que se despedía el 5 de de octubre.

(Rosa Rivas - EL PAIS – 16 Junio 2001)

10.6.01

¿UN INVITADOR DESPRECIABLE?



Sí, hablamos de Javier Sardá y sus Crónicas marcianas, un tiro de programa para la audiencia de Tele 5 y para la cabeza del espectador menos exigente. Esta parodia desinformativa pegó el lunes un subidón en el share (número de televidentes), aunque tal y como está el nivel televisivo debería llamarse el shit (mierda, con perdón).

El rábano por las hojas: el culpable del espectáculo montado en Crónicas por un pobre e iletrado muchacho ex vecino del tugurio de Gran Hermano, expulsado de la pocilga precisamente por violento, no es este tal Carlos Navarro, sino su invitador, el susodicho Javier Sardá, inteligente, presuntamente progre, presuntamente culto, enloquecido por la audiencia. Arremeter contra el tal Carlos Navarro por mostrarse violento es tan injusto como atacar a Francisco de Asís por ponerse del lado de los animales en un safari.

Si me hubiese pegado una coz un asno, ¿le denunciaría? (Sócrates)

(Miguel Angel Mellado - EL MUNDO – 10 Junio 2001)

8.6.01

LO QUE LEE SARDA



La deformación profesional que ha impuesto Xavier Sardà a su carrera y su experiencia y la de su familia en este campo le llevan a que cuando abre un periódico se dirija inevitablemente a los anuncios eróticos. Como casan con lo que le gusta exhibir en Crónicas Marcianas, los lee a su audiencia. Cualquier diario trata otros temas y lleva otros anuncios, pero, zas!, fíjense, eso es lo que considera llamativo.

Está en su derecho. Lo único que no sería correcto es que su broma encerrase una crítica a unas profesionales que, al menos, tienen la virtud de no engañar. Sardà, a veces, vende lo mismo, aunque disfrazado de sociología. Su programa tiene audiencia incluso cuando encierra grandes dosis de violencia. Todo un éxito, dicen. Periodista.

(José Luís Martínez Ibáñez - EL PERIÓDICO – 8 Junio 2001)

6.6.01

CARLOS NAVARRO PROFIRIÓ GRAVES INSULTOS EN "CRÓNICAS MARCIANAS", QUE BATIÓ SU PROPIO RÉCORD DE AUDIENCIA



"Crónicas marcianas" batió su propio récord de audiencia de la presente temporada con la polémica visita de Carlos Navarro, el concursante de "Gran hermano" que el pasado 5 de abril fue expulsado del concurso de Tele 5 "tras considerar su actitud en la casa y como medida preventiva para evitar que su comportamiento pudiera dar lugar a algún tipo de violencia por su parte", según informó en su momento la cadena privada.

El pasado lunes, el ex concursante de "Gran hermano" acudió con su novia, la también ex inquilina Fayna Bethencourt, al programa que dirige y presenta Javier Sardá, edición que batió su propio récord de audiencia en la presente temporada al captar la atención de casi tres millones de espectadores -2.910.000- y registrar una cuota de pantalla del 44,5%, cifra y porcentaje que permitieron a esta emisión situarse en el sexto puesto del ranking. Pastelero en paro, Navarro, que fue "invitado" a salir de la casa de Guadalix de la Sierra por el carácter agresivo y violento que demostró en varias ocasiones, sobre todo con Fayna, escenas que levantaron una cascada de protestas, incluidas las de partidos políticos, organizaciones e instituciones, fue el protagonista de las "Crónicas marcianas" del pasado lunes, día en el que Sardá permitió a la pareja defenderse, ya que el programa que dirige y conduce ofreció varias veces las polémicas imágenes en las que Carlos y Fayna se agredían física y verbalmente.

Sardá, que aseguró que, de tener la oportunidad, volvería a emitir las imágenes, y que reiteró que él nunca hubiera expulsado a Navarro del programa por las mismas, consiguió llevar, por primera vez, al joven catalán y a su pareja fuera del escenario de "Gran hermano". Pero lo que se suponía que iba a ser un intercambio de opiniones sobre lo sucedido se convirtió en una batalla campal, más dañina que las própias imágenes, porque Carlos Navarro fue más Carlos Navarro que nunca con los colaboradores de Sardá, con Koto Matamoros, Carmen Hornillos y Alessandro Lecquio, nombres que se completaron con los de Boris Izaguirre y Jorge Berrocal, uno de los participantes de la primera entrega de "Gran hermano".

Insultos, malas contestaciones, acusaciones y actitudes vergonzosas que, desde luego, no favorecieron a Navarro, que hasta su aparición en "Crónicas Marcianas" se había mostrado muy contenido en las intervenciones que había realizado en las ediciones de los miércoles de "Gran hermano". También hicieron un flaco favor a Fayna, que, más comedida que su novio, aprovechó su participación en "Crónicas Marcianas" para promocionar su carrera como cantante. No obstante, la joven canaria no se fue de rositas porque los colaboradores del espacio indicaron que estaba en conversaciones con una conocida revista para posar desnuda.

(COLPISA – 6 Junio 2001)

AGRESIVIDAD POCO MARCIANA



El tono intimidatorio, los insultos y la agresividad que exhibió el lunes por la noche en Crónicas marcianas el joven de L'Hospitalet que ya tuvo que ser expulsado de Gran hermano por su comportamiento violento constituyen un nuevo hito en la degradación de las televisiones españolas.

No nos escandaliza el lenguaje duro, pero lo grosero nos parece grosero; lo grosero dicho con reiteración nos parece incorrecto, y lo incorrecto muy repetido nos parece mal que se consienta. No pedimos censura, sino que lo que sólo es manifiestamente basura no se emita como espectáculo. Y que cuando se producen situaciones intolerables, el conductor de un programa cumpla con la obligación de moderar y ataje lo barriobajero. Xavier Sardà, consciente de lo que sucedía (al final lo reconoció), se limitó a salir al paso de su indeseable invitado/contratado/artista una sola vez, cuando debió hacerlo en una veintena de ocasiones.

Este tipo de programas dan alas, a través de una fama efímera, a la agresividad de sujetos así. Que no lo tenga que lamentar Sardà si su tipo, en el futuro, hace en la vida privada y fuera de foco lo que, a la vista de lo que anticipó en la televisión, temen hoy muchos de los espectadores!

(Editorial – EL PERIÓDICO – 6 Junio 2001)

CARNE DE CAÑÓN



No tiene rival Xavier Sardà (Crónicas Marcianas, Tele 5) como fabricante de basura y horneador de carne humana a domicilio. Es un experto difícil de batir. El lunes por la noche contrató a Carlos Navarro, aquel que expulsaron por violento de Gran hermano, y le puso delante de su equipo habitual de desescombro, como Coto Matamoros -personaje a quien el propio programa asigna el título de 'vividor'-, el jeta de la dolce vita Lecquio y el atormentado sobreviviente de la anterior ratomaquia, Jorge Quién me pone la pierna encima Berrocal.

Con estos elementos -más la repetición del vídeo con las escenas más agresivas de la jaula a fin de ir calentando el asunto- consiguió Sardà poner a Carlos en su estado natural de chuleta de barrio, o de border line, según le dijo Boris Izaguirre, o de macarra absoluto, como le llamaron varias veces todos.

Y como este pollo se pierde por la boca, enseguida comenzó a propinar salivazos contra sus contertulios. Anotemos algunos. A Coto Matamoros: 'Has estado en el talego haciendo el primo. Te pego dos yoyas y te tiemblan las orejas. Te pongo una servilleta de papel y te meto la p... por la boca'. A Jorge Berrocal: 'Eres una marica y un señor mamón'. A Lecquio: 'Tú te caes y te la comes'. A la periodista Carmen Hornillos: 'Tienes cara de follar menos que el caballo de un retratista'. Y a todos en general: 'Si estuvieseis en la casa, os daríais por el culo entre vosotros'. Un repertorio exquisito. Sardà, entretanto, admiraba satisfecho cómo se iba incinerando Carlos a sí mismo en aquella pira.

Mientras la carne de cañón de este submundo -los Carlos, las Tamara, los Manolito Pos-sí- se achicharra en ese circo, pasa Sardà por taquilla a recoger los beneficios del infecto carbón que produce. Dicen que, luego, lava el negro botín comprando pisos a docenas.

(Ferran Monegal – EL PERIÓDICO – 6 Juny 2001)

CRÓNICAS MARCIANAS ORGANIZA UNA TRIFULCA CON CARLOS NAVARRO



Xavier Sardà demostró el pasado lunes, en su programa Crónicas marcianas, hasta dónde puede llegar la telebasura, al organizar un debate con Carlos Navarro, el exconcursante de Gran hermano expulsado por agredir a una compañera, Fayna (que también asistió al show).

Azuzado por los contertulios habituales del programa de Tele 5 y por las imágenes de su agresión a Fayna, Carlos dejó claros su carácter violento y su nulo autocontrol al insultar soezmente, amenazar y retar a los otros participantes. El director del espacio sólo moderó el denigrante espectáculo en el momento en que algunos amigos de Carlos que se hallaban en el plató aplaudieron cuando éste presumió de haber agredido a un palestino. Sardà pidió que no se aplaudiese.

El detonante de la trifulca fue la reemisión de las imágenes en las que Carlos, todavía en la casa, insultaba a Jorge Berrocal, concursante del año pasado y ahora contertulio de Crónicas Marcianas. En lugar de disculparse, Carlos mantuvo que el Ejército español tenía que ir necesariamente mal con soldados como Jorge, al que calificó, en su presencia, de 'marica'.

Además de Carlos y Jorge, entraron en la disputa Coto Matamoros (quien se enzarzó a insultos y amenazas con el expulsado), la periodista Carmen Hornillos (que se llevó el calificativo de 'frígida') y el conde Lecquio (al que el joven echó en cara que no sabía lo que era amor porque nunca lo había tenido).

Sardà aprovechó el espectáculo para responder a las críticas que la semana pasada le dirigió Mercedes Milá. La presentadora de Gran hermano dijo que Sardà 'cometió un gran error' al dar en su espacio la agresión de Carlos a Fayna, y sus enfrentamientos con otros concursantes.

El director de Crónicas Marcianas rechazó que se hubiera equivocado, y aseguró que volvería a dar las imágenes cuantas veces fuera necesario, porque eran hechos relevantes que pasaron en la casa. Sardà, en cambio, consideró que no se debía haber expulsado a Carlos en aquella ocasión, debiéndose haber esperado a que fuera la audiencia quien decidiera ponerle o no en la calle, ya que aquella misma semana estaba nominado para su salida de la casa.

Sardà cerró el lamentable show cuando Carlos dijo que, si le pagaban, contaría lo que pasó en la casa y por qué salió. Al decir esto, Sardà se despidió sin más explicaciones.
Lo que sí dejó claro Sardà con ese Crónicas marcianas es el gran tirón de audiencia de la telebasura. Según datos de Sofres, Crónicas marcianas obtuvo el lunes una media del 44,5% de cuota de pantalla y 2.910.000 espectadores (38,2% y 360.000 en Catalunya). La media de mayo fue del 34,2% en España y del 30,4% en Catalunya. Estas cifras significan que el espacio logró el récord de la temporada, algo que destacó Tele 5 en una nota, aunque la cadena no quiso comentar el denigrante show.

La presencia de Carlos en Crónicas Marcianas se ha producido tras un tira y afloja de meses entre el espacio de Sardà y Telegenia, la empresa que lleva los derechos de imagen de los concursantes de Gran hermano. La productora del show, Zeppelin, y Tele 5 temían que se diese el deplorable espectáculo que finalmente se vio en pantalla. Zeppelin aceptó con la condición de que Carlos fuese acompañado de Fayna, pensando que ante ésta se controlaría. Eso sí, aparecer ambos en el espacio tenía un precio: cinco millones de pesetas, aunque al final acordaron una cantidad menor.

(EL PERIODICO – 6 Junio 2001)

5.6.01

AVE SARDÁ, LOS QUE VAN A DARSE DE YOYAS TE SALUDAN



Continúa la dolce vita en la casa del Gran Hermano. Mientras tanto, fuera de la casa, la vida pinta en bastos para Carlos y Fayna. El circo de Crónicas Marcianas presenta a Carlos y Fayna.

El caso es que los concursantes continúan viviendo como reinas. De vez en cuando se detienen y piensan que ahí fuera la vida continúa y tienen miedo de lo que habrá, como Ángel por ejemplo. Y su miedo no es infundado, desde el momento en el que su nombre copa portadas de revistas como el Superpop.

Ayer la casa de Gran Hermano se convirtió en un improvisado campo de juego de ping-pong. Y ahí estuvieron, mañana y tarde con la raquetita y la pelotita. Si se cansan de emular a Forrest Gump (por lo del ping-pong), nada mejor que criar un poco de melanina en la piel con unas buenas raciones de sol.

Lo de estos concursantes y las resoluciones de las pruebas continúa escamando. La excusa para aprobarlos fue, otra vez, el interés que le echaron. Malo sea que no tengan algo de interés porque en esa casa no hay nada más que hacer y si se les propone estudiar física cuántica, como en otras pruebas, pues ellos se pondrán manos a la obra. El caso es que esta semana se disipan los problemas con la comida y disponen otra vez de todos esos nutrientes necesarios: Vermut, nocilla, pasta y arroz.

Y para terminar de rematar la sensación de ociosidad, nada mejor que organizarles otra fiesta. Esta vez la excusa es la llegada del verano. Frutas y bebidas exóticas para una fiesta en la que a Mari le faltó bailar con Tierra y con Alonso. El marinerito, por celos o por hacerse el gracioso, decidió improvisar una fiesta de miss camiseta mojada y regó a la de Cádiz, circunstancia que no le importó. Y mientras ellos vivían su vida etílico-pausada, a unos cientos de kilómetros, concretamente en Barcelona, se preparaba un espectáculo digno del circo romano. En el centro de la arena, Carlos y Fayna.

Morituri te salutant

Los que van a morir te saludan. La pareja, que no de moda, hicieron entrada en el plató del programa hacia las doce de la noche. Sin anuncios de ningún tipo, Sardá logró ayer noche embolsarse un 44,6 por ciento de cuota de pantalla con algo más de 2.900.000 espectadores. Es decir, cifra récord de audiencia.

Todo empezó con mucha arnica y vaselina. Entrevista simpática con Sardá y Boris. Ella muy divina como cantante y él muy en su sitio porque es inclonable, según palabras suyas. Pero después el maestro de ceremonias llamó a toda la caballería: Jorge Berrocal, Coto Matamoros, el Conde Lequio y Carmen Hornillos. Y a partir de ahí comenzó la batalla, que no hizo esperarse ni un minuto. La razón y la lógica brillaron por su ausencia mientras que todo versó sobre yoyas y otras cosas que hacen un buen pareado con lo primero.

Jorge recibió su ración –esperada- de insultos como mamón (ver vídeo). A Matamoros le calló el calificativo de Mister Propper (ver vídeo)mientras que Lequio recibió proposiciones para caerse sobre una determinada parte de su cuerpo y Hornillos recibió lo suyo en referencia a su satisfacción sexual.

Estopa para todos, en forma verbal y de fondo musical. Boris intentó poner algo de cordura en un momento tan histriónico como cuando Fayna y Carlos abrazaron la bandera gay y el presentador les recordó que son personajes de televisión y que todo aquello formaba parte del espectáculo (ver vídeo). El de Hospitalet parece ser una especie de reencarnación del superhombre de Nietzsche, más allá del bien y del mal (ver vídeo). Pero el dinero que habrá recibido por su presencia ayer en el plató de Crónicas Marcianas indica que no, que es un mortal como otro cualquiera, que puede recibir palos- como de hecho se los llevó- y sobre todo que es otro personaje televisivo más que poblará las pantallas durante una temporada más. Exactamente, hasta que la audiencia lo decida.

El resto, si hubo malos tratos, si es un macarra, si es violento, si agredió o no agredió a un inmigrante, si es xenófobo, son pinceladas de diferentes colores para terminar de decorar a una persona, sacrificada en aras de la audiencia porque la televisión, hay que recordarlo, es un negocio. El debate sobre lo qué vale o no vale para ganar la audiencia debe decidirlo cada uno después de ver las imágenes de ayer noche.

(VERTELE – 5 Junio 2001)

3.6.01

CARLOS LATRE: "CON QUIEN MEJOR ME LO PASO ES CON LA PITONISA LOLA"



El nuevo descubrimiento de "Crónicas Marcianas" es Carlos Latre, de 22 años, responsable de la imitación de una decena de personajes.

El público ya ha dado su veredicto sobre las imitaciones de Carlos Latre: su preferido es Dinio, el ex novio de Marujita Díaz. Sin embargo, Latre se decanta por la Pitonisa Lola. "Es con quien mejor me lo paso porque puedo decir muchas barbaridades y me da mucho juego. Está como una cabra", argumenta.

Carlos Latre es una de esas personas a las que la vida le ha regalado un gran don: no conoce la vergüenza (o al menos, eso parece). No hay más que oírle relatar cómo llegó a conocer a su actual jefe, el periodista Javier Sardá. "He trabajado siempre en la radio, en Los 40 Principales, en Cadena Dial o en la SER de Tarragona", explica. "Ahora colaboro en un programa de Radio España que se llama 'Segundos fuera' y, un día, en una rueda de prensa, me encontré con Sardá que presentaba un libro de Bofil. Me acerqué a él y le hice unas imitaciones de Carmen Vijande, de Ricardito Bofil y de Juan Adriansens. Ésta última le encantó, me pidió el teléfono y, al acabar el verano, me llamó".

Fue sencillo. Dice el joven humorista que en él las imitaciones son algo innato y que ya desde pequeño se dedicaba a emular a cómicos como Martes y Trece o Cruz y Raya . Reconoce, no obstante, que hay personajes que se le resisten. "Algunos los hago por encargo y otros los propongo yo mismo, pero el mecanismo no varía. Me envían una cinta de vídeo, la miro un rato y de ahí saco el personaje", explica. "Dinio, por ejemplo, me resultó muy fácil. Sólo se trataba de poner un poquito de acento cubano y esa voz desgastada que tiene. El vocabulario aquí era lo de menos, porque tampoco tiene mucho".

Lo más curioso es que los mayores admiradores de Carlos Latre son, en no pocas ocasiones, sus propias víctimas. "Hombre -confiesa- sé de buena tinta que a la Pitonisa Lola no le hace demasiada gracia que la imiten y supongo que ya me habrá puesto como 24 velas negras". Afortunadamente no todos se toman las cosas tan a pecho como la vidente, que posee un programa en una televisión local andaluza. "A Leonardo Dantés, por ejemplo, le encanta su imitación y Juan Adriansens siempre dice que mi mejor interpretación es la suya". Ni siquiera Dinio se le resiste. "El otro día cuando íbamos en la furgoneta para hacer 'Los dos Dinios' se dedicó a llamar a todos sus amigos para que yo hiciera de él", cuenta divertido.

(Paula e las Heras – DIARIO DE NAVARRA – 3 Junio 2001)

IÑIGO, HIJO, DÉJALO YA



Iñigo, hijo, soy tu madre. O no lo soy, pero como si lo fuera, y te escribo estas líneas para decirte que me tienes muy preocupada y con el alma en vilo. En casa ya sabíamos desde que eras pequeñito que iba a ser difícil hacer carrera de ti, pero la sangre tira y nunca dejamos de quererte a pesar de tus regüeldos, ventosidades y excavaciones varias por los orificios de tu cuerpo.

Por eso, cuando nos dijiste que ibas a presentarte a Gran Hermano, lo tomamos un poco a chufla, la verdad. ¿Quién iba a querer verte a ti, cariño, que tienes las carnes fofas y la cabeza hueca? No obstante, te apoyamos y hasta nos llevamos una alegría cuando entraste en la casa de tapadillo. Oye, al fin y al cabo, era la primera vez que aportabas al patrimonio familiar algo más que bancarrotas y, quieras que no, el tener un vástago famoso lubrifica que no veas el trato con el vecindario.

Lo cierto es que todo transcurría dentro de unos cauces de relativa normalidad hasta que te juntaste con Javier Sardá. Y mira que te he dicho mil veces que cuidaras muy mucho el con quién andas para que luego no te digan el quién eres, pero tú, como siempre, ni caso que le haces a tu pobre madre. Porque está claro como el agua que el Sardá éste las ve venir de lejos y a ti te contrató como podría haberlo hecho con la mujer barbuda; que lo que el muy ladino pretendía era convertirte en lo que algunas personas cultivadas llamarían un esperpento, cuando lo que tengo para mí es que has ocupado la plaza del tonto del pueblo. Y es que, hijo, cielo, parece mentira que no se te caiga la cara de vergüenza del papelón que haces casi todas las noches y que no pienses ni un segundo en el buen nombre de tu familia.

No digo esto, no te creas, por motivos egoístas ni porque pensemos que de este modo jamás llegarás a ser un hombre de provecho. Ni siquiera nos alarma en exceso tu hasta ahora desconocida tendencia al travestismo o tus roces con el pécora ése del Boris. Lo que realmente nos acongoja es tu absoluta falta de sentido del ridículo; que no seas capaz de darte cuenta de en qué te estás convirtiendo. Porque, hijo, se puede ser un payaso -que es profesión bien digna-, o incluso un bufón -con sus críticas soterradas contra los poderosos-, pero lo que no se puede -con el corazón en la mano te lo digo- es estar haciendo el ganso del modo en que tú lo haces. En fin, que a ver si reflexionas y aspiras por una vez a hacer algo digno en la vida. Con muchos besos, tu madre que te quiere.

(Javier Lorenzo – EL MUNDO – 3 Junio 2001)