30.11.99

GALINDO, COMO ES ÉL





Dicen de él que es uno de los pilares fundamentales del éxito de Crónicas Marcianas. Hace el papel del ideólogo que pone verde a todos los que inundan de morbo y crónica rosa el programa de Sardá. Se hace el simpático porque le pagan, el reflexivo porque está en el guión y el cabreado porque le tocó en suerte. Eso sí, no duda en afirmar que hace un programa muy inteligente.

- Señor Galindo, ¿existen los ideólogos?

- Alguno habrá.

- ¿Se trata entonces de una especie en extinción?

- No. Aunque realmente si que parece una figura un tanto en desuso. Pero en fin, un poco de ideología nunca viene mal.

- ¿Cuándo los terrestres conquisten Marte, se acabará el buen rollo que hay ahora?

- Creo que los terrícolas todavía tardarán mucho en conquistar Marte. Tal vez no lleguen nunca a conseguirlo. En cualquier caso no podrán acabar con el buen rollo. A lo mejor hasta se contagian ellos.

- De "Crónicas Marcianas" se han escrito líneas como que es un programa inteligente, un espacio en el abismo entre lo serio y lo morboso...¿Cómo lo definiría usted?

- Pienso que efectivamente es un programa inteligente, imaginativo, hecho por gente muy profesional, y que demuestra que se puede hacer una televisión que conecte con la audiencia sin necesidad de caer en la sordidez o en la horterada. Crónicas Marcianas no es un programa morboso.

- Que la televisión es un espectáculo ya no lo duda casi nadie, pero ¿no se está abusando con la incorporación de actores en sustitución de los periodistas para programas de máxima audiencia?

- No creo que esto sea exactamente así. Lo que es evidente es que en horarios de máxima audiencia los responsables de las cadenas creen que lo más indicado es programar espacios de entretenimiento. Pero hay sitio para todos, los periodistas y los actores. No creo que estos estén sustituyendo a aquellos. De todas formas los verdaderos protagonistas de la tele son los futbolistas, los entrenadores, los presidentes de los clubes de fútbol, y algunos políticos. Y que yo sepa nadie se queja.

- ¿Es usted usuario de la Red Internet?

- No tengo ordenador. Pero todo esto del Internet me parece muy bien.

- Xavier Sardá tiene fama de ser un periodista cauto en sus declaraciones, trabajador incansable y por lo tanto muy exigente ¿Cómo se hace un programa con Sardá y uno no se muere en el intento?. Lo decimos porque usted se suele enfadar mucho con él.

- No es tan fiero el león como lo pintan. Sardá es un gran profesional; trabajar con él supone para mi una gran satisfacción, y ya he dicho en muchísimas ocasiones que mis enfados forman parte del guión.

- Nosotros desde el ciberespacio vemos que la gente de la Tierra no lo está pasando nada bien, que si guerras, que si extremismos... ¿cómo ve Galindo todas las movidas que suceden en la Tierra?

- Hay mucha gente en la tierra que no lo pasa nada bien. ¿Qué quiere que le diga?. Me parece francamente espantoso. Da bastante grima ponerse a ver un telediario.

- La mayoría de la audiencia del Crónicas es gente joven, sin embargo la mayoría de las temáticas que se tratan son de gente "menos joven", ¿por qué no se entra más en problemas que afectan a los jóvenes?

- No estoy de acuerdo. Si no nos ocupásemos de temas que interesan a la gente joven, estos no verían el programa. Si los jóvenes ven el programa, es porque los contenidos les resultan atractivos. Cuando un tema es interesante lo es para todo el mundo, los jóvenes y los no tan jóvenes.

- ¿Sabe que entrevistar a su jefe es algo casi imposible en este país? ¿Qué tengo que hacer para que Sardá me conceda una entrevista?

- ¿Ha pensado usted que tal vez esto de dirigir y presentar cada día un programa en directo de más de dos horas, da mucho trabajo? Lo siento, pero no puedo ayudarle.

- Un libro de Julián Marías es...

- Depende del libro. En cualquier caso para leer a Julián Marías, hay que estar bien despejado.

- Que tengamos que pagar por entrar al Museo del Prado es...

- Un mal menor.

- Que el fútbol sea de interés general es...

- Una solemne tontería. A mí el fútbol no me interesa en lo más mínimo. De interés general es que la gente llegue a fin de mes entre otras muchas cosas.

- Vivir en un país con cuatro idiomas es...

- A mí me parece estupendo. Un idioma es un instrumento de comunicación. Nada más y nada menos. Convertirlo en un tema de discusión política siempre me ha parecido una majadería. En el fondo lo importante es entender y que te entiendan. Y en este país tenemos la suerte de que podemos hacerlo en varios idiomas.

- Una noche en el teatro es...

- Una fantástica forma de acabar el día, o de empezarlo, según como se mire.

- La jet-set es...

- Un cuento chino.

(TERRA – 30 Noviembre 1999)