14.2.99

ADMIRADO JAVIER





Digo admirado, pero podría decir cualquier otra cosa, porque en estos momentos eres un cúmulo de adjetivos que suscita en mi ánimo los sentimientos más diversos. Sinceramente, te admiro, aunque a veces también te detesto un poco, y te envidio, te compadezco, y un montón de cosas más. Supongo que es un efecto consustancial a la tele. Te admiro porque siendo, como eres, un periodista nacido a la orilla de la radio, has sido capaz de sufrir esa mutación para la que sólo están dotados unos cuantos privilegiados.

No es fácil, me consta. Te envidio porque a pesar del éxito sabes mantener a raya tu mismidad y no contaminarla de porquería. Te compadezco porque dado tu perfeccionismo, diariamente dejas en el trabajo la piel y muchas horas de sueño. Y te detesto porque, al igual que tantos otros hombres y mujeres de la tele, la servidumbre de las audiencias te ha llevado con frecuencia a hacer cosas que en otros tiempos te hubieran producido náuseas. No es tuya la culpa, lo sé, pero has claudicado con el mismo gozo que un día claudicaste para anunciar gaseosas junto a Penélope Cruz.

Quizá sea exceso de puritanismo por mi parte, no lo niego. Habría que ver cómo reaccionaría yo si un día me pusieran un porrón de millones sobre la mesa a cambio de anunciar panties. Mejor no pensarlo. Hay muchos hombres televisivos que llaman mi atención. A unos sólo los veo cuando estoy de paso por los hoteles y de buena mañana enchufo el aparato para sentirme acompañada. Bajo el rumor de la ducha, o mientras estampo mantequilla contra el pan de molde, incluso me ha parecido descubrir a un hijo de Pedro Macías, aquel que en tiempos fuera calificado de "telebombón" y que se esfumó de las pantallas cuando llegó la democracia. Por cierto, el canal internacional de Televisión Española, convertido actualmente en cementerio de elefantes, es una ventana por la que asoman algunos de aquellos rostros que iluminaron anteriores etapas políticas. Cuando viajo al extranjero y conecto TVE, siento como si estuviera pasando ante mis ojos la moviola del recuerdo. Ese caudal de nombres y rostros sepias me pellizca el alma porque es un implacable testigo de la lejanía que viví.

Con la irrupción de las teles privadas llegaron las caras nuevas. Tú entre ellas. Aterrizaste en Tele 5 para robarle audiencia a Pepe Navarro, ese falso guaperas con quien no pretendo compararte porque no te llega a la suela del zapato. Saliste ganando tú, y en tal ganancia te mantienes. Por algo será. Tú no formas parte de la legión de guaperas que invaden los programas. Hoy, cuando un chaval sale mono, avispado y estrechito de culo, enseguida aspira -o lo aspiran- a entrar en la tele para hacer bulto. La tele es el nicho ecológico de top models y fanfarrones. Con un poco de suerte, algunos hasta triunfan. El proceso es sencillo: empiezan de azafatos junto a un panel y terminan de presentadores junto a una "miss". Es un agravio para todos aquellos que se preparan concienzudamente durante años y jamás llegan a encontrar un hueco. Pero volvamos a ti, Javier: eres el comunicador más inteligente, el mejor vendedor de telebasura, el más hábil, singular y entrañable. Sales indemne de las apuestas mas arriesgadas y logras que no te salpiquen ni la chabacanería ni la manipulación de las que a veces te sirves. Llevas la picardía en los labios y la listeza en la palabra. Resumiendo: no me queda más remedio que felicitarte.

JAVIER SARDA:

GUAPERAS, tú no formas parte de la legión de guaperas que invaden los programas.

COMUNICADOR, eres el comunicador más inteligente, el mejor vendedor de telebasura, el más hábil, singular y entrañable.

(Carmen Rigalt – EL MUNDO – 14 Febrero 1999)

6.2.99

SARDÁ SE QUEJA DE LA SUFICIENCIA DE LOS CRÍTICOS



Javier Sardá y Ximo Rovira, presentadores de Crónicas marcianas y de Tómbola, respectivamente, criticaron ayer la "suficiencia" con la que la prensa habla de la televisión. "Los periódicos tratan a la televisión como si fuera un medio menor y sin prestigio", aseguró Sardá, quien lamentó los "palos" que reciben los conductores de los programas de entretenimiento.

El periodista catalán arremetió contra los críticos de televisión. "Deberían juzgar a los programas por lo que pretenden, no por lo que le gustaría al crítico que hicieran en televisión a esa hora", dijo Sardá. Ximo Rovira suscribió las palabras de su colega y añadió que los críticos de televisión "ni siquiera conocen el medio; vienen de cultura y de otras secciones y no conocen los platós de televisión ni la manera de trabajar en este medio".

Ambos periodistas participaron ayer en una mesa redonda en Bilbao sobre entretenimiento e información. "Dicho esto, nos caen muy bien los críticos de televisión", bromeó concluyendo Sardá.

(EL PAIS – 6 Febrero 1999)

1.2.99

ACCIONES LEGALES DE TV-3 CONTRA CRÓNICAS MARCIANAS POR USO INDEBIDO DE IMÁGENES



TV-3, la cadena autonómica catalana, ha pedido a sus servicios jurídicos que estudien acciones legales contra Tele 5 por haber "usado inadecuadamente" sus imágenes. Crónicas marcianas, que dirige y presenta Javier Sardá, difundió el pasado lunes escenas de la entrevista de Alfonso Arús a Alessandro Lecquio que TV-3 estaba emitiendo en esos momentos en el espacio Ja hi som! (¡Ya estamos!). La productora de Crónicas marcianas recordó que el programa de TV-3 Malalts de TV-3 ha utilizado "sin ningún impedimento y de forma repetida" imágenes de los programas de Sardá.

(EL PAIS – 19 Febrero 1999)