30.9.97

PELÍCANOS O MARCIANOS. JAVIER SARDÁ, EL PRIMERO QUE LOGRA HACER SOMBRA A PEPE NAVARRO EN LA MADRUGADA.



“No se trata de echar un pulso con Javier, que es excepcional. Hay sitio para todos. Una vez dije que sabía quién podía hacerme la competencia y me refería a él”. Así de premonitorio se expresaba Pepe Navarro el pasado 11 de julio, cuando todavía le faltaban algo más de dos meses para vérselas en la pantalla con el más gallito de sus competidores, Javier Sardá. El único vaquero que ha conseguido hacerle sombra a este lado del Mississippi.

Un cumplido tan cortés como hueco porque el pulso comenzó, ¡y de qué manera!, en el mes de septiembre: el día 8, Javier Sardá, barcelonés, 39 años, estrenó sus Crónicas marcianas, título inspirado en un libro homónimo de Ray Bradbury, en Tele 5; una semana después, Pepe Navarro, cordobés, de 45 años, hacía lo propio con La sonrisa del pelícano, en Antena 3. Desde entonces y hasta el pasado jueves, 32 emisiones en competencia directa en la franja televisiva más golfa de la noche, la que los especialistas llaman late night. Trasnoche, si lo prefieren.

Pepe Navarro, a quien todos reconocen el mérito de haber sido el primero en atreverse en nuestro país con unos horarios intempestivos, hasta entonces sólo consagrados a un público residual, partía con la ventaja de haber cosechado desde el 18 de septiembre de 1995, el día que debutó en Tele 5 con Esta noche cruzamos el Mississippi, una audiencia numerosa y fiel -el 30 de abril de 1996 alcanzó la cifra récord de 5.929.000 telespectadores, pero su cifra media estaba en los 2,5 millones y un 28,5% de cuota de pantalla- que le había ayudado a dejar en la cuneta a cuantos intentaron competir con él en la madrugada. Bien lo sabe Francis Lorenzo, conductor de Efecto F, el programa con el que Antena 3, la actual cadena de Navarro, intentó robarle audiencia la pasada temporada. Aguantó poco más de dos meses y tan sólo en una ocasión, el día que Lorenzo contó con la estruendosa presencia de Fili Houteman, la cabaretera que arruinó el matrimonio de Estefanía de Mónaco, consiguió arrebatar el liderazgo al espacio de Pepe Navarro.

Javier Sardá lo ha conseguido ya en cinco ocasiones y, lo que es todavía más significativo, ha logrado reducir las distancias que le separaban de él a poco más de dos puntos de cuota de pantalla desde una distancia inicial, en septiembre, de 5,6. Cada punto de share supone para las cadenas unos ingresos publicitarios al año de 2.000 millones de pesetas.

La batalla del late night se saldó en el mes de octubre con el triunfo de La sonrisa del pelícano (26%) sobre Crónicas marcianas (23,9%) pero entre ambos hay una diferencia de poco más de 200.000 espectadores.

«Es posible que Sardá siga reduciendo distancias e incluso pueda imponerse a Navarro. Puede también que no lo consiga nunca. Desde luego, una diferencia grande, un vuelco en la audiencia, es muy difícil que se dé. Pero lo que es más significativo e importante en este caso es que, por primera vez, no va a haber ningún derrotado», explica José Miguel Contreras, presidente del Gabinete de Estudios de Comunicación Audiovisual (GECA).

«La suma de la audiencia de ambos programas es mayor a la que antes tenía Navarro solo. Esto quiere decir que, aunque la competencia de Sardá le haya afectado algo, hay espectadores nuevos que están siguiendo estos programas, en detrimento de los de otro tipo», añade Contreras.

Razones parecidas esgrime Joan Ramón Mainat, productor ejecutivo de Crónicas marcianas, quien además se esfuerza en explicar que su producto no nació con el objetivo de competir con el padre del Mississippi. «De hecho, cuando nosotros comenzamos a trabajar pensábamos que Navarro se iba a tomar un año sabático y no que, al abandonar Tele 5, seguiría con su proyecto en Antena 3», argumenta.

«Lo que tampoco habíamos previsto», dice Mainat, «es que alcanzáramos estos resultados tan pronto. Los habíamos previsto para mitad de temporada».

¿Y qué puede explicar que los marcianos hayan conseguido aquello en lo que otros terrícolas fracasaron? «Los ingredientes en estos programas son siempre los mismos: actualidad, humor, invitados con gancho y, muy importante, sexo. La diferencias tienen que ver con la personalidad de sus conductores que son quienes finalmente imprimen carácter al programa», explica José Miguel Contreras. «Navarro aborda los contenidos de un modo más directo, implicándose personalmente, planteando los hechos con más intensidad. Sardá prefiere distanciarse e incluso hacer como que le desagrada lo más escandaloso, utiliza más refinamiento», añade.

Empresas especializadas en el análisis de audiencias han investigado el perfil de los seguidores de uno y otro. La sonrisa del pelícano, coproducción de Cedipe, la productora de Navarro, y Antena 3, en la que trabajan, de lunes a viernes, un equipo de 150 profesionales, triunfa especialmente entre el público masculino, la clase media y media-baja y, además del público de edad media, gana en el tramo comprendido entre los 55 y 64 años.

Crónicas marcianas, una coproducción de Gest Music y Tele 5, en la que trabajan un centenar de personas, tiene un perfil de audiencia más femenino que su rival, fundamentalmente de clase media y media-alta y le aventaja en el tramo de los 35 a los 54 años.

Dos anécdotas reveladoras de cómo libran su batalla: Navarro, que ha apostado en esta etapa por dulcificar sus contenidos y contar más con el gancho de lo informativo -entrevistas exclusivas a Mario Conde, con el que cantó a dúo, o a los Rolling Stones- reaccionó recuperando a uno de sus más descarados personajes, La Veneno, cuando el catalán le rebasó dos días consecutivos, el 7 y 8 de octubre. Este ha optado por ir incrementando las cuotas de sexo, a la vista de los buenos resultados que esto le daba. A este paso, quienes prefieran las películas, no van a tener más remedio que pagarlas.

(Flora Saez – EL MUNDO – 9 Septiembre 1997)

11.9.97

¡MARTE ATACA!



Hasta hace muy poco, si uno se enganchaba a Tele 5 a últimas horas de la noche corría el peligro de sufrir un proceso de envilecimiento acelerado muy preocupante por cortesía de Tinet Rubira y su programa El puente.La última vez que me quedé pegado a El puente, cual mosca al zurullo, presencié un juicio al padre Apeles en el que una turba de freaks, comandada por Aramis Fuster, procedía al linchamiento del cura de marras. "¡Eres un moñas!", clamaba la adivina. "Pues tú antes de estafar a la gente eras chica de alterne", contraatacaba el mosén. Les juro que esa noche me fui a la cama temblando, convencido una vez más de que nuestro planeta, en general, y nuestro país, en particular, vive unos días muy extraños.

Ése parece ser el punto de partida de Crónicas marcianas, el espacio con el que Xavier Sardá intenta que las noches de Tele 5 (de lunes a jueves) sean un lugar al que no dé miedo asomarse. Xavier Sardá, no lo olvidemos, es un hombre que ya ha tenido su ración de irrealidad con Moros y cristianos, el programa que muy pronto herederará Jordi González (¡Dios te ampare, hermano!). Así que ha decidido ponerse el planeta por montera y plantear una perspectiva extraterrestre del mismo.

En su nueva encarnación de marciano a lo Gurb, el entrañable héroe galáctico de Eduardo Mendoza, Xavier Sardá intenta desde el pasado lunes fabricar dos horas diarias de entretenimiento a base de observar a la Tierra con ironía y lo que el llama buen rollo. Loable intención, de cuyos resultados no se pueden extraer conclusiones definitivas basadas en lo visto la noche del estreno.

Xavier Sardá tiene a su favor su propia persona. Es un tipo simpático, que cae bien, que trata decentemente a sus invitados y que nunca toma al espectador por tonto. En su contra, por lo menos el pasado lunes, uno detectaría una cierta indefinición del producto ofrecido, que tal vez se arregle en próximas emisiones: nuestro marciano favorito está aterrizando, y se le puede perdonar que los diferentes segmentos de su primer programa no resultaran excesivamente estimulantes (una entrevista a Maribel Verdú, un debate sobre las crisis de la pareja en vacaciones, una discusión entre un hincha del Barça y uno del Valencia, un paseo en avioneta con Miguel Durán...).

A Xavier Sardá suele bastarle con ser Xavier Sardá para conseguir sus objetivos, pero esta vez ha decidido meterse en la piel de un marciano. El problema es que el espectador no acaba de saber nunca cuando está ante el Sardá-Sardá o ante el Sardá-marciano. A uno y a otro se les agradece que no hayan optado por esos temas y personajes impresentables que se habían adueñado de la madrugada de Tele 5, pero tal vez se tendrán que estrujar un poco el magín para que sus Crónicas marcianas resulten tan fascinantes como las que se inventó en su momento Ray Bradbury.

(Ramón de España – EL PAIS – 10 Septiembre 1997)

10.9.97

DESPISTE MARCIANO



Lo único que he sacado en claro después de ver el estreno de Crónicas marcianas de Javier Sardá es que son marcianos, además del bienpagao conductor, todos los que, llevados por su espíritu de concordia, dicen a menudo: «Bueno, vale, de acuerdo».

También parecen serlo un personaje diminuto llamado Galindo, que es como la versión pequeña y mejor dispuesta de El enterao, y Mariano, Mariano, porque visten el mismo traje que Sardá. Lo demás es, como ocurre con estos programas de más de dos horas para acabar el día, una acumulación de pequeños disparates y entrevistas más o menos chocantes. No faltan referencias a la futurología más barata, el sexo, la política, los famosos y la guerra mediática. Es decir que, si quitas al conductor, igual te da que se llame Mississippi, El puente o La bomba.

Sardá le ha vendido a Tele 5, y ahora tiene que vendérselo al público, que él tiene mejor talante y es mejor persona que Pepe Navarro, además puede resistir, y así lo dijo el lunes, hasta cinco horas dando la cara. Cuando esta estrategia la empleó Antena 3 para lanzar su Efecto F, estrellaron a Francis Lorenzo, pero no cabe duda de que Sardá tiene más horas de vuelo y ya sabrá cómo ir confeccionando con retales de baratillo un paracaídas.

Porque eso es lo que presentó el lunes: un pedazo de Moros y cristianos, cuarto y mitad de ¡Qué me dices!, varios polis como hacía Pepe Navarro, amigos de su programa de radio, una bendita Maribel Verdú que intentaba darle ánimo, un par de encuestas de calle y la inútil participación del público del plató. Con todo esto lo único que puede hacer es aguantar hasta que estrene Pepe Navarro su programa en Antena 3 y, a la vista de lo que haga, buscar el hueco para escapar o la guerra abierta. Hoy por hoy, el que lleva la mano en el juego de la noche es el inefable Pepe.

Los seguidores de Sardá, que han ido cambiando después de sus últimos empleos en la televisión, son numerosos. Hay quien aprecia su forma de ver el mundo, aunque suelte unos rollos -realmente marcianos- que no hay manera de saber qué sentido tienen. A lo que más se parecen es a las asociaciones de ideas de aquel Juego de niños que presentó hace años, pero no sé si ese estilo entre ingenuo y perverso es un buen punto de partida para un programa de medianoche. Desde luego, verosímil no es, sobre todo cuando andan de por medio cifras millonarias y temas abruptos. En todo caso, como en su primer programa él ya adelantó la crítica que le iban a hacer en la prensa sabrá lo acertado que está y los remedios que tiene que poner para que, hasta el más ciego reconozca su excelente trabajo y personalidad.

(Encarna Jiménez - EL MUNDO – 10 Septiembre 1997)

9.9.97

XAVIER SARDÁ: “EL PROGRAMA ROZARÁ SIEMPRE EL LARGUERO PERO SIN BUSCAR LA PROVOCACIÓN”



El título de un famos o libro de ciencia-ficción, Crónicas marcianas, escrito por Ray Bradbury, da nombre al nuevo programa de madrugada que Tele 5 estrena esta noche. El capitán de la galáctica y televisiva misión, Xavier Sardá (39 años), se encargará de lunes a jueves de invadir el estudio con "marcianos y terrícolas en un clima de buena armonía", según palabras del periodista catalán.

Considerado como "el candidato ideal" por los directivos de la cadena para relevar a Pepe Navarro, Sardá, que la temporada pasada presentó en la misma cadena Moros y cristianos, no entrará en guerras sucias para ganar audiencia: "El programa rozará siempre el larguero, pero no se buscará la provocación".Pregunta. ¿Cómo va a ser la madrugada de Xavier Sardá?

Respuesta. No nos interesa tanto el bombazo informativo como crear un buen clima. Lo importante es que existan relaciones armoniosas entre marcianos y terrícolas. El programa debe ser un lugar de encuentro donde nadie se considere agredido.

Pregunta. ¿Cómo se siente con todas las miradas puestas en usted?

Respuesta. Tranquilo. Llevo ya mucho tiempo en esta profesión y puedo hacer un buen papel. Por eso, supongo, me han ofrecido este trabajo. Pepe Navarro dejó el listón muy alto, pero él estaba muy solo en el horario de madrugada. De todas maneras, no tengo capacidad de vidente para predecir el futuro del programa.

P. ¿Existe mucha diferencia entre Moros y cristianos y Crónicas marcianas?

R. Son dos programas que no tienen nada que ver. Moros y cristianos era monográfico y Crónicas... es mucho más variado. Aborda todos los géneros televisivos y está lleno de microespacios de 10 o 15 minutos para que resulte más ágil.

P. ¿Cuál va a ser su estrategia para conquistar al espectador?

R. El programa no nace con vocación de ser minoritario. No se van a escatimar esfuerzos para ser creativos y competitivos. Pero no queremos ganar audiencia con guerras sucias. Se rozará siempre el larguero, pero no se hablará de sexo o política buscando la provocación, y no por cuestiones éticas, sino porque se pueden tratar estos asuntos sin caer en el mal gusto. Lo importante no es lo que se dice, sino cómo se dice.

R. Pepe Navarro tuvo plena libertad en el Mississipi.. ¿Gozarán las Crónicas... del mismo privilegio?

R. Sí, la libertad sigue siendo la tónica de la cadena. Por eso, yo seré el único responsable del fracaso o del éxito.

P. Según Mikel Lejarza [subdirector general de Contenidos de Tele 5], usted es el candidato ideal porque aporta a la cadena talento y originalidad.

R. La sintonía con los directivos es muy notable, y no seré yo quien lo desmienta. Pero todo es fruto del trabajo. No estoy de acuerdo de que para hacer un buen producto hay que pasárselo bien. Yo no me lo paso bien y, además, no me pagan por ello, sino para que se divierta el público.

(Isabel Gallo – EL PAIS – 8 Setembre 1997)

3.9.97

JAVIER SARDÁ CONTARÁ «LA REALIDAD DE LA TIERRA» EN CRÓNICAS MARCIANAS



Javier Sardá se ha trasladado a una estación espacial en Marte para presentar su nuevo programa en Tele 5, Crónicas marcianas, que se estrenará el próximo lunes en sustitución de Esta noche cruzamos el Mississippi.

El espacio se hará desde Barcelona y el plató recreará el paisaje marciano. Al fondo, se verá el planeta Tierra. Sardá contará con la participación del público que, para proseguir con la estética extraterrestre, llevará antenas.

El magazine -una mezcla de actualidad, humor, debate y música- se ofrecerá de lunes a jueves por la noche. Tendrá cada día uno o dos invitados que «contarán la realidad de la Tierra», señaló ayer Sardá en la presentación de su nuevo espacio.

El sustituto de Pepe Navarro afirmó que «hay que explotar los recursos de cada persona. Yo tengo uno muy bueno, soy tonto, y en el programa se creará un clima de estupefacción infantil, de candidez, de quien no entiende por qué las cosas son como son».

Sardá se ha llevado al programa a un grupo de tertulianos que ya trabajó con él en Moros y cristianos: Ramoncín, Santiago Segura, Javier Nart y el padre Apeles. También incorporará dos nuevos personajes: «El señor Fuentes, un hombre sin personalidad, y el señor Galindo, que siempre me estará amenazando con hablar de tetas si el programa no tiene audiencia».

Sardá insistió en que, para conseguir espectadores, no abordará temas «que puedan resultar ofensivos o molestos».

(Pilar Ortega – EL MUNDO – 3 Septiembre 1997)